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Atrapadas en las deudas

Patricia Rivas, a student at the South Gate campus for the last five months, examines paperwork. According to the document, she's taken out $15,900 in loans.
(Francine Orr / Los Angeles Times)

A sus 23 años de edad, Luz Núñez no renta un departamento de lujo, ni viste de marcas ni maneja un auto del año, de hecho, no tiene nada que pudiera reflejar los más de 100 mil dólares en deudas que enfrenta entre la escuela y otros gastos del hogar.

La joven, originaria de Watts culpa de sus deudas al costoso sistema escolar, los bancos que le ofrecen una y otra vez diferentes tarjetas de crédito y a las compañías “depredadoras” que no cesan en llamarle para ofrecerle préstamos y venderle diferentes productos.

“Creo que la mujer tiene más deudas que los hombres porque sabemos menos de finanzas...”

Luz Núñez

“Creo que la mujer tiene más deudas que los hombres porque sabemos menos de finanzas, ganamos menos e invertimos más en higiene femenina, pero eso los negocios nos buscan para ofrecernos más préstamos y más ‘ofertas’ que al final son estafas”, señala la joven.

La declaración de Núñez podría sonar feministas para muchos, pero no está tan lejos de los hechos. Numerosos reportes apuntan al sexo femenino tener más deudas que su contraparte.

Aunque los factores que crean esta diferencia entre hombres y mujeres son diversos, los expertos señalan que los responsables podrían ser la falta de conocimiento financiero, los prestamos de alto riesgo y la brecha salarial como los principales problemas.

Deudas por doquier

Una encuesta del National Dept Relief, donde se entrevistaron a 1,107 adultos con deudas en sus tarjetas de crédito, reveló a mediados del 2015, que el 63 por ciento de las mujeres de entre 18 a 24 años de edad tenían deudas en sus tarjetas, pero sólo el 36 por ciento de los hombres de la misma edad reportaron deudas.

Igualmente, 6 de cada 10 mujeres de entre 55 y 64 tenía deudas en su crédito en comparación con el 3 de cada 10 hombres de la misma edad.

Respecto a las deudas estudiantiles, otro reporte de American Association of University Women, reveló que 68 por ciento de las mujeres terminan la universidad endeudadas en comparación con el 63 por ciento de hombres.

Un análisis similar de Bloomberg.com, una website de finanzas, destaca que en promedio, ambos sexos piden prestados un monto de 75 mil dólares para financiar sus maestrías. No obstante, después de siete años, un 28 por ciento de las mujeres todavía debe alrededor de 50 mil dólares a comparación del 21 por ciento de los hombres.

El sueño de Núñez es pagar sus deudas en menos de 10 años. Y aunque la joven dice estar nerviosa y preocupada por no encontrar trabajo en su ramo después de dos años.

Creditors don't have to pay attention to divorce decrees that spell out which spouse is responsible for paying which debts.
(Elise Amendola / Associated Press)

Pero aunque el retiro será el sueño anhelado de muchas, para cuando esa época llega, el problema de las deudas sigue en pie. Un estudio del National Institute on Retirement Security, muestra que las mujeres mayores de 65 años son más propensas a permanecer endeudadas. La culpa de ello: La diferencia en salarios. De hecho, todos estos estudios sobre las deudas apunta como razón principal a la brecha salarial.

La mujer en California gana 84 centavos por cada dólar que se le paga a un hombre. En total, las mujeres en California pierden hasta 39 mil millones de dólares cada año. A nivel nacional, las mujeres ganan en promedio 79 centavos por cada dólar que se le paga a un hombre. Estas cifras son “un recordatorio de los graves daños que la brecha salarial causa entre las mujeres y las familias de todo el país”, dice Debra L. Ness, presidente de la Asociación Nacional de Mujeres y Familias, cuya organización promueve estos datos. Para Ness, es inaceptable que la brecha persista, ya que a su parecer es un castigo que la mujer debe sufrir por décadas.

¿Préstamos o trampas?

A juicio de Suparna Bhaskaran, la deuda de la mujer se debe a que es más vulnerable a las prácticas depredadoras de los prestamistas en rubros como: los prestamos por adelantado, los préstamos hipotecarios de alto riesgo y los prestamos para la compra de autos.

Bhaskaran es autora del reporte “Pinklining”, el cual culpa a las grandes corporaciones por las deudas de la mujer estadounidense.

Los préstamos anticipados son ofrecidos por ciertos bancos o casas de préstamo con intereses de hasta el 400 por ciento anualmente.

Lo “alarmante”, dice Bhaskaran, es que un 60 por ciento de los clientes de esta industria de 46 mil millones de dólares, son mujeres de entre 25 a 44 años de edad, madres solteras con salarios debajo de los 40 mil dólares anualmente, latinas y afroamericanas.

Mientras que antes se les negaban a las mujeres el crédito basado en su raza, “el equivalente moderno es la accesibilidad de préstamos dudosos con los que la mujer queda atrapada en la pobreza”, dice Bhaskaran.

Así mismo, los préstamos de alto riesgo se caracterizan por altas tasas de interés y sanciones. Las mujeres son hasta un 46 por ciento más propensas a recibir préstamos hipotecarios de alto riesgo que los hombres, afirma el reporte que fue dado a conocer por las organizaciones sin fines de lucro ACCE Institute en Los Ángeles, New Jersey Communities United y la organización cristiana ISAIAH.

Un panorama poco optimista

En febrero, Hillary Clinton, la candidata a la presidencia prometió que de llegar a la Casa Blanca, ella cerrará la brecha salarial al aprobar el proyecto de Ley de Imparcialidad del Cheque, que se encuentra en el Congreso y la cual ha sido derrotado varias veces por los republicanos.

A juicio de las organizaciones que abogan por esta ley, la aprobación ayudaría a romper los patrones de discriminación salarial y establecería fuertes protecciones laborales para las mujeres.

Consumers complain about aggressive practices of debt collectors.
Consumers complain about aggressive practices of debt collectors.
(Steve Helber / Associated Press)

Por otra parte, recientemente, el Financial Security Bureau (CFPB), propuso nuevas regulaciones con respecto a la industria del préstamo anticipados. Las normas recomendadas imponen limitantes a los proveedores de préstamos, pero no necesariamente a las tarifas anuales que cobrarán.

Los activistas en contra de estas prácticas agregan que el CFBP debe ser más estricto.

Como consuelo, el CFBP reveló a finales de julio una regla nacional en contra de los colectores de deudas abusivos, ya que esta industria de 13 mil millón de dólares afecta a unos 77 millones de consumidores con tarjetas de crédito activas. Alrededor del 70 por ciento de estos consumidores resultan ser mujeres de minorías raciales.

“No hay muchas estadísticas sobre el tema, pero muchas mujeres se están haciendo cargo de hacer los pagos del hogar y están a cargo de las tarjetas de crédito también, puede que esta sea la razón por la cual las mujeres tienen tantas deudas y por la cual los colectores se enfocan en este sector”, dice Graciela Aponte-Díaz, directora de California Policy Center for Responsible Lending.

“Sabemos también que las deudas pueden ser ocasionadas porque la mujer no sabe de finanzas y en el caso de las mujeres inmigrantes, muchas no conocen el sistema y en sus países están acostumbradas a pagar con efectivo y no saben con construir un crédito robusto”, agregó Aponte-Díaz.


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