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Así es como el tema de inmigración en las aulas afecta a los aprendices de inglés

(AP)

Roberta González empezó a ver como bajaban las calificaciones de su hija a partir de que Donald Trump entró a la presidencia.

Ana, por su parte, le llegó a pedir a su mamá que le permitiera faltar a la preparatoria, porque se sentía aterrorizada de que alguien le preguntara si era indocumentada.

Para Roberta era un hecho, el tema de inmigración estaba afectándole a la menor de 16 años, pues no solo sus compañeros lo discutían sino hasta algunos de sus maestros.

El tema del efecto de la inmigración sobre los niños no es nuevo, lo que ahora acapara la atención de los expertos es que esta conversación es una de las más frecuentes en las aulas, y puede afectar en el éxito de los estudiantes.

Si bien los educadores son optimistas sobre el potencial académico de sus estudiantes de Aprendices de Inglés (EL), el 69% de los administradores y el 65% de los maestros informan que las conversaciones sobre la inmigración afectan el entorno escolar y del aula, sostiene Heath Morrison, presidente de McGraw-Hill’s School Group, una organización que aboga por las mejoras académicas de los estudiantes.

De hecho, un hallazgo reciente de McGraw-Hill Education encuentra que los educadores indican que las discusiones acerca de la inmigración son más frecuentes, y tienen un mayor efecto en el ambiente del aula que las otras cuestiones sociales, como la atención médica, el cambio climático y la violencia con armas de fuego.

Según McGraw, una gran mayoría de educadores están de acuerdo en que los desafíos de aprendizaje social y emocional, como los problemas políticos, representan un obstáculo importante para instrucción de inglés como segundo lenguaje efectivo.

Para González, el aprendizaje lento de su hija ha sido un problema.

“No creo que las aulas sean para hablar de esos temas… mucho menos con los estudiantes de inglés. Los niños pueden sentirse cohibidos en hacer preguntas, en acercarse a los maestros o hablar con otros compañeros”, agrega la madre de familia.

Los resultados de McGraw refuerzan este punto, pues muchos educadores creen que los obstáculos sociales y emocionales, como superar un trauma o habilidades lingüísticas insuficientes para comunicarse con otros estudiantes, representan el mayor obstáculo para el éxito de los estudiantes de inglés.

Otros desafíos prominentes que los maestros destacan es la falta de apoyo familiar y comunitario, y la ansiedad en torno al clima político. En general, el 69% de los administradores y el 65% de los maestros informaron que las conversaciones sobre la inmigración afectan el entorno escolar y del aula.

“Es alentador que los educadores sientan que la instrucción de EL se está traduciendo en beneficios académicos positivos para muchos estudiantes EL, pero los hallazgos de la encuesta también subrayan la importancia del aprendizaje social y emocional en las escuelas”, dice Morrison.

“Como profesionales de la educación, debemos continuar haciendo todo lo posible para garantizar que nuestros estudiantes tengan el apoyo social y emocional que necesitan, para que puedan tener éxito académico y en la vida”, agrega.

Según Morrison, los educadores ven un vínculo claro entre el bienestar social y emocional de los EL y su capacidad para triunfar académicamente.

El 77% de los maestros y el 81% de los administradores están de acuerdo en que los desafíos de aprendizaje social y emocional (trauma, incapacidad para comunicarse con otros estudiantes) presentan un obstáculo un tanto o extremadamente importante para la instrucción efectiva.

Tanto los maestros (70%) como los administradores (67%) identifican la falta de apoyo familiar y comunitario como el segundo obstáculo más grande para una instrucción EL efectiva.

Mientras tanto, un 66% de maestros apuntan a la “ansiedad en torno al clima político” como el tercer obstáculo al igual que otro 60% de administradores identifican la renuencia de los estudiantes a participar dentro del aula.

A pesar de las brechas, la mayoría de los educadores creen que su escuela o distrito ofrece suficientes oportunidades de desarrollo profesional continuo para perfeccionar sus habilidades, lo que mejora su capacidad para enseñar.

“Mientras trabajamos para apoyar a una creciente población de estudiantes EL, debemos asegurarnos de que los maestros continúen teniendo acceso a los recursos que saben que son más impactantes, así como al desarrollo profesional que necesitan para prosperar”, afirma Morrison.

Por su parte, González sostiene que logró minimizar la preocupación de su hija al hacer un plan familiar por si alguno de los padres pueda ser deportado.

Esta madre de familia educó a su hija diciendo que las escuelas no preguntan por los documentos legales de una persona, y que los agentes de inmigración no entran a las escuelas por los estudiantes.

“Si bien a veces los padres tenemos la culpa por preocuparnos de nuestros futuro ante los hijos, también debemos asegurarles que nada malos nos va a suceder ante este clima”, concluye González.


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