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Revelan que el Departamento del Sheriff  colaboraba con ICE en la cárcel, a pesar de que afirmaba lo contrario

Un grupo de personas protestan frente de una estación del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles por la cooperación de la agencia con los oficiales de inmigración y en apoyo a un proyecto de ley estatal que restringiría la forma en que los agentes de la ley comparten información con los oficiales federales de inmigración. (Genaro Molina)

Un grupo de personas protestan frente de una estación del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles por la cooperación de la agencia con los oficiales de inmigración y en apoyo a un proyecto de ley estatal que restringiría la forma en que los agentes de la ley comparten información con los oficiales federales de inmigración. (Genaro Molina)

(Los Angeles Times)

Desde que el Presidente Trump expuso su plan para llevar a cabo las deportaciones masivas, el Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles trató de tranquilizar a la comunidad, asegurándole que había limites muy estrictos para la cooperación con agentes de inmigración.

Ante le petición del presidente de que las policías locales trabajaran en estrecha colaboración en las cárceles con los oficiales de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos para entregar a presos sospechosos de estar en el país ilegalmente, el Departamento del Sheriff adoptó una posición desafiante diciendo que los oficiales de ICE tendrían que recolectar información de los presos de un sitio web público.

Sin embargo, detrás de los reflectores, las cosas eran diferentes.

En lugar de mantener alejados a los agentes de inmigración, los funcionarios de la cárcel del Departamento del Sheriff les concedieron acceso a la instalación donde se procesa legalmente a los presos, permitiéndoles instalar una oficina con computadoras que proporcionaba “un flujo constante de información sobre prisioneros que pronto serían liberados”, según un informe publicado el lunes por el organismo independiente que supervisa el Departamento del Sheriff.

En el informe, el Inspector General Max Huntsman también observó múltiples incidentes en los que sus inspectores notaronque el personal del sheriff proporcionaba información detallada directamente a los oficiales de ICE sobre presos que estaban a punto de ser liberados.

El sheriff Jim McDonnell reconoció las discrepancias entre las garantías públicas que su departamento otorgaba a la comunidad y la realidad en el Centro de Recepción de Internos del departamento.

En una carta a Huntsmanm McDonnell dijo que “priorizamos mantener y aumentar la confianza del público y siempre nos esforzamos por proporcionar información precisa. Con respecto a nuestras declaraciones de que ya no estamos proporcionando a ICE las listas de personas que serán liberadas, o que no se proporcionó información a ICE, esas declaraciones no eran exactas ", escribió McDonnell.

La investigación de Huntsman se originó en una carta que McDonnell escribió en enero a los supervisores del condado, en la que respondió a una solicitud de una explicación detallada de cómo el departamento compartió información sobre reclusos con ICE y cómo manejó las solicitudes de funcionarios de inmigración para entregar a personas sospechosas de estar en el país sin documentos legales.

Funcionarios electos de todo el país habían estado haciendo preguntas a jefes de policía y sheriffs desde que Trump y el procurador general, Jeff Sessions, amenazaron con retener fondos y otras consecuencias para los condados que no cumplieran con las peticiones de ayuda de ICE.

La cooperación entre ICE y las policías locales, fue una parte importante del plan de deportaciones del presidente Trump, que buscaba que casi 12 millones de personas pudieran ser deportadas del país.

En particular, ICE quería que la policía local mantuviera a los reclusos identificados como indocumentados, hasta dos días después de su fecha de liberación, para permitir que los oficiales de inmigración tomaran a su cargo la custodia de ellos. ICE también quería un aviso anticipado de cuando los presos sospechosos de violaciones de las leyes de inmigración fueran puestos en libertad bajo custodia.

McDonnell y otros funcionarios del sheriff enfatizaron repetidamente en declaraciones públicas que el departamento se adhirió a las leyes estatales que establecía reglas para que la policía local cooperara con la ICE. Que el Departamento del Sheriff se negó a mantener a los presos bajo custodia para ICE, y que la información de liberación de los presos tenía que ser obtenida a través de su sitio web.

En julio en respuesta a un artículo del Times, el Departamento del Sheriff respondió en Twitter: “LASD NO proporciona información a #ICE. Nuestro sitio web público tiene TODAS las fechas de liberación de los reclusos.

La realidad era otra. Huntsman encontró que a los oficiales de ICE se les había permitido instalar cinco computadoras de escritorio en una oficina en el Centro de Recepción de Internos que estaba reservado para que los oficiales de cualquier agencia externa pudieran usarlos. Las computadoras fueron removidas cuando Huntsman compartió sus hallazgos con funcionarios del sheriff, según el informe.

Huntsman también citó “múltiples ocasiones” en las que el personal de la cárcel dio a los oficiales de ICE información interna que contenía las fechas de nacimiento y otra información de identificación de los reclusos que estaban en libertad. La información, que no estaba disponible públicamente en línea, facilitó a los oficiales de ICE determinar si debían localizar a los ex reclusos para iniciar los trámites de deportación.

Se ha detenido ese tipo de colaboración, dijo McDonnell en una carta a Huntsman.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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