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En Encinitas los alumnos tomarán clases de yoga semanalmente

Los estudiantes de la primaria Paul Ecke Central Elementary asisten a dos clases de yoga por semana, de 40 minutos de duración cada una (Eduardo Contreras/San Diego Union-Tribune).

Los estudiantes de la primaria Paul Ecke Central Elementary asisten a dos clases de yoga por semana, de 40 minutos de duración cada una (Eduardo Contreras/San Diego Union-Tribune).

La junta de consejo escolar de Encinitas aprobó un plan para gastar $416,000 durante el próximo año escolar en un programa de salud y bienestar que debe incluir al menos un día de instrucción de yoga por semana para los alumnos.

El plan -otro intento de llegar a un acuerdo con los padres descontentos con que el dinero del distrito se gaste en clases de yoga- también destina $384,000 para pagar a maestros del programa de enriquecimiento en otros temas, algo que ahora se cubre mediante la recaudación de fondos y donaciones de los padres. Los maestros de salud y bienestar pueden incorporar otros temas, además del yoga.

La junta directiva del Distrito Escolar Unificado de Encinitas votó 4 a 1 para aprobar el gasto como parte de su presupuesto para el año escolar 2016-1207. Gregg Sonken, fue el único miembro de la junta que votó en contra.

Los administradores inicialmente propusieron gastar $800,000 en total en la instrucción de yoga, la piedra angular del programa de bienestar y salud del distrito. El programa fue desarrollado con fondos de la Fundación Sonima, que pagó $ 4 millones para poner en marcha el proyecto de yoga antes de suspender la subvención.

El superintendente Tim Baird señaló que el dinero sería un “puente de financiamiento”, para continuar con el programa de yoga en las escuelas de Encinitas hasta que pudieran asegurarse otras subvenciones. Esa propuesta enfureció a los padres, para quienes el dinero estaría mejor gastado en ciencia, música o en maestros de educación física.

El martes por la tarde, 75 padres e hijos protestaron en contra del programa de yoga afuera de las oficinas de la junta de consejo, pidiendo que el distrito suspendiera todo gasto para éste.

Después de la reunión, algunos dijeron que la medida de compromiso todavía les dejó intranquilos. "¿De dónde saldrán esos $800 mil?”, se preguntó Sian Welch, padre de familia. "¿Por qué el yoga es parte esencial de esto?”.

Sin embargo, otros padres apoyan las clases de yoga. “Creo que es increíblemente único y valiente tener un programa como éste”, expresó Jacqueline Rossow, madre de un alumno de cuarto grado en el distrito. “Creo que es una visión de futuro”.

Brennan escribe para San Diego Union-Tribune.

Traducción: Diana Cervantes.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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