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Decenas de escuelas de L.A deberán asegurar que sus códigos de vestimenta estén alineados con las políticas del distrito

Cerca de 160 escuelas en la zona central del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) deberán revisar sus códigos de vestimenta para asegurarse de que los estudiantes no pierdan tiempo de clases debido a la ropa que visten.

Roberto Martínez, superintendente del área céntrica del distrito, es quien encabeza esta misión luego de ciertas dudas surgidas ante un incidente que tuvo lugar el pasado octubre en la escuela Ramon C. Cortines School of Visual and Performing Arts. Para el final del año escolar, todas las escuelas en su área -que incluye el Centro de L.A.- deberán haber revisado sus códigos de vestimenta para asegurarse de que éstos cumplen con la política del distrito, según Martínez.

En un cálido día de otoño, una estudiante llamada Mary “James” Salazar llevó puesto a Grand Arts –el nombre informal de la escuela- un vestido rojo con tirantes delgados. Salazar afirmó que allí le dijeron que su ropa era demasiado reveladora y que causaba distracción. La estudiante se negó a usar un suéter que querían prestarle de entre los objetos perdidos, o a llamar a su madre para que le llevara alguna otra prenda a la escuela. Como resultado de la situación, James relató que pasó la mayor parte del día sentada en la oficina, en lugar de estar en clases aprendiendo sus lecciones.

Los administradores de la escuela involucrada no respondieron a las múltiples peticiones de comentarios. Tampoco hubo ninguna declaración por parte de los portavoces del distrito, que se negaron a comentar sobre el incidente en el que James ‘violó’ el código de vestimenta.

Martínez dijo que pedirá a todas las escuelas en su área que revisen sus códigos de vestimenta, luego de que Los Angeles Times preguntara sobre una discrepancia entre la política del distrito y la de Grand Arts. “Si realmente se mantuvo a la estudiante fuera de clase, entonces se cometió un error”, afirmó Martínez. “Todo el personal escolar debe saber que los estudiantes no deben estar fuera de clases”. El funcionario resaltó que no puede revelar más detalles sobre el incidente específico para proteger la privacidad de la estudiante.

El código de vestimenta del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles establece que “los estudiantes no pueden ser disciplinados o retirados de clase como consecuencia de usar vestimenta ‘inapropiada’. Sin embargo, el estudiante puede dejar la clase por un momento para cambiarse de ropa”. Las escuelas están autorizadas a aplicar sus propios códigos de vestimenta y otras restricciones, siempre y cuando éstas sean compatibles con el código de vestimenta del distrito.

Como reconoció Martínez, el código de vestimenta de Grand Arts parece contradecir el del distrito: “Si la situación no puede corregirse, los estudiantes no son autorizados a regresar a clases y pueden ser enviados a su casa”, señala el código de esta escuela.

¿Qué es un código de vestimenta?

Más allá de las dudas acerca de si James debería haber permanecido en clase o no, la pregunta es qué puede prohibir específicamente un código de vestimenta.

El código de vestimenta del distrito especifica que “la moda, el estilo o diseño de la ropa pueden ser de cualquier manera, según lo que decida el estudiante y su/sus padres/tutores”. Sin embargo, también dice que las prendas no deben tener imágenes “sexualmente sugerentes”.

El código de vestimenta del LAUSD no define lo que “sexualmente sugerente”, significa, y corresponde a los maestros y administradores de cada institución reconocer qué es inapropiado o sexualmente sugestivo, señaló Earl Perkins, superintendente auxiliar de operaciones escolares del distrito. Perkins remarcó que no cree que esto sea sexista.

El código de vestimenta Grand Arts afirma que “la vestimenta apropiada para la escuela no debería ser reveladora, lasciva o tan extrema como para crear problemas en el ambiente educativo”. En él no se especifica si las niñas y los niños deben evitar determinados tipos de prendas, pero se enumeran más restricciones para la ropa femenina.

“Camisetas sin mangas, camisetas de tirantes, a menos que se lleven puestos con una camisa o con una chamarra que las cubra. La ropa interior no debe ser visible. No se pueden llevar pantalones cortos”, menciona el código.

La ley federal requiere varones y mujeres sean tratados por igual en las escuelas. Por esta razón, los códigos de vestimenta no pueden favorecer más a un género que a otro, ni por escrito ni en la práctica, según lo especifica el código de vestimenta del LAUSD.

Martínez informó que el LAUSD no mantiene datos sobre las citas o castigos por violaciones al código de vestimenta. Las comunidades escolares pueden decidir la mejor forma de aplicar sus propias directrices y expectativas en lo que al código de vestimenta se refiere, afirmó. Y los estudiantes deben poder opinar, remarcó, especialmente si sienten que están siendo tratados injustamente. “Queremos que [los estudiantes] se defiendan; queremos que vean el mundo a través de la lente de la justicia social”, dijo Martínez.

Protesta por un cambio

Así es como una excompañera de James, Angel Fabre, ve el mundo. Después de enterarse de lo sucedido con James, Angel decidió organizar un movimiento llamado “La separación de la vestimenta y la educación”, inspirada en la lección que aprendió en la escuela acerca de la separación de la iglesia y el estado .

Angel nunca debió permanecer fuera de clases debido a su ropa, pero sí le han dicho que su atuendo era inadecuado.

Un mes después del incidente con James, Angel se quedó afuera de Grand Arts con James y otros amigos, sosteniendo pancartas que proclamaban “Yo no tengo que usar una ropa específica para pensar”, y “terminemos con la cultura de la violación”.

Angel tomó el megáfono, que deslumbraba por sus brillos de color rosa, y se dirigió a sus compañeros mientras caminaban con ella después de la escuela. “Debería estar preocupada por la prueba que tengo en el próximo período; debería estar preocupada por una clase de baile”, dijo ella, “no por mi cuerpo, o por si alguien va a atacarme o acosarme por ello”.

sonali.kohli@latimes.com

Twitter: @Sonali_Kohli

La reportera de L.A. Times Lisa Biagiotti contribuyó con este artículo.

Traducción: Diana Cervantes

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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