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Después de las quejas contra el LAUSD, consiguieron la aprobación para nuevas escuelas charter

Los partidarios de las escuelas charter -o autónomas- PUC celebran en la sede del distrito escolar de Los Ángeles, luego de que una de sus escuelas recibiera una extensión de cinco años y la junta escolar aprobase un plan para un nuevo campus (Howard Blume / Los Angeles Times). Howard Blume Contactar al reportero

Los partidarios de las escuelas charter -o autónomas- PUC celebran en la sede del distrito escolar de Los Ángeles, luego de que una de sus escuelas recibiera una extensión de cinco años y la junta escolar aprobase un plan para un nuevo campus (Howard Blume / Los Angeles Times).
Howard Blume Contactar al reportero

Después de quejarse formalmente del trato injusto que reciben de parte del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), los directivos de las escuelas autónomas tuvieron varios alivios en la reunión de la junta escolar del pasado martes.

Si bien la Junta de Educación rechazó una propuesta para crear una nueva escuela charter, también aprobó otras dos. Los defensores retiraron otras cuatro peticiones que, se anticipaba, no serían aprobadas.

Además, una de las escuelas charter actualmente en funcionamiento ganó un acuerdo para trabajar por cinco años más, a pesar de que la división charter del LAUSD había solicitado su cierre.

Veintiún grupos charter, en donde están inscritos alrededor de 56,000 estudiantes, se quejaron en una carta enviada el lunes último a las autoridades del distrito. En su documento, resaltaban: “Hace dos años, el distrito aprobó cerca de 9 de cada 10 peticiones de escuelas charter. En comparación con este año, las cifras representan menos de la mitad”.

Las decisiones del martes fueron el resultado de largas discusiones entre los miembros de la junta sobre cuestiones específicas y acerca del manejo en general de las escuelas independientes.

“Es alentador ver a la junta examinar abiertamente si ha sido contradictorio al revisar las peticiones de las escuelas charter”, dijo Malka Borrego, fundadora de la Academia Equitas y una de las directoras fundadoras que firmaron la misiva.

Borrego añadió que los líderes de las escuelas autónomas desean reunirse con el distrito, “para presionar y lograr directrices claras y coherentes para las revisiones de solicitud de escuelas charter. Todo lo que queremos es un proceso transparente y coherente, que apoye a las escuelas y a los estudiantes”.

El tema cobró peso para la miembro de la junta Mónica Ratliff, quien durante la reunión aseguró que le gustaría ver una revisión de cinco años atrás. A Ratliff le gustaría saber si, hoy en día, la división de las charter maneja la evaluación y supervisión de la forma en que lo hacía antes.

“Creo que hay que tomar todas las acusaciones en serio”, expresó Ratliff, quien agregó que ella no asume que cualquier cambio sea necesariamente para peor.

El jefe de la división, José Cole-Gutiérrez, dijo que el enfoque ha sido consistente, con la “el fondo”, de las propuestas de las escuelas charter y las revisiones de las escuelas ya existentes.

El LAUSD tiene la facultad de autorizar y supervisar las charter por periodos específicos de tiempo, por lo general de cinco años. Y, en raras ocasiones, el distrito puede cerrar una escuela autónoma por mala conducta, mala administración o por violar su contrato.

Pero, en el día a día, las charter son gestionadas por sus propios órganos de dirección y reciben financiamiento directamente de fuentes estatales, federales y privadas.

Hay más escuelas autónomas en Los Ángeles que en cualquier otro distrito, y un panel independiente de expertos recientemente advirtió que el crecimiento de las charter podría poner en peligro la solvencia del LAUSD.

En la mayoría de estas escuelas no se permiten sindicatos, y los críticos de ellas sí los incluyen. Señalan que las charter atienden a un menor número de estudiantes con más dificultades para aprender y a los que resulta más costoso educar.

Entre los defensores de las charter se encuentran fundaciones y filántropos adinerados, que remarcan que la rápida expansión de las escuelas autónomas mejorará el sistema de educación.

El gran ganador del martes pasado fue Partnerships to Uplift Communities, más comúnmente conocidos como ‘escuelas PUC’.

PUC se sobrepuso a la oposición de la división de las charter, que señaló que la revisión estándar, basada en el rendimiento académico, la Academia Excel Charter de la PUC quedó muy lejos de merecer una extensión de cinco años.

Partidarios de Excel –cerca de 140 personas llenaron la sala de juntas y esperaron hasta la noche para ser escuchados– remarcaron otras estadísticas, que pintaron una mejor imagen de la escuela media en Lincoln Heights.

También presentaron testimonios de estudiantes, padres, maestros y administradores. Dichas presentaciones se han convertido en un ritual regular y prolongado cuando se trata de decidir el destino de una escuela charter ante de la junta escolar .

Un miembro de la junta, Ref Rodríguez, se excusó de participar porque él mismo es cofundador de PUC. Cuatro de los seis miembros restantes debieron oponerse a escuela para anular su renovación automática.

Finalmente, los miembros del consejo George McKenna, Richard Vladovi¿ y Scott Schmerelson votaron en contra de la extensión de Excel, diciendo que no tenían ninguna base razonable para criticar la recomendación de la división de las charter.

Mónica García, otro miembro de la junta que representa a Lincoln Heights, argumentó enérgicamente en favor de Excel, diciendo que la escuela ofrece a los padres una opción valiosa, una pequeña escuela en un barrio en donde el distrito opera campus mucho más grandes. “Tenemos grandes escuelas y sabemos que, cuando los niños necesitan lugares más pequeños, esta es una verdadera ventaja para ellos y para algunos padres”, afirmó García, quien es considerada como un firme partidaria de las escuelas autónomas. “Si la PUC se va, las familias ya no tendrán esa opción”, añadió. “Hay tanta información de ambos lados, y entiendo totalmente que el personal hace lo que debe hacer. Y que es nuestra prerrogativa no estar de acuerdo”.

Ratliff se puso del lado de García, persuadida en parte, según dijo, por la calidad de las escuelas PUC en su distrito. Actualmente PUC opera 15 establecimientos educativos.

El voto decisivo fue lanzado por el presidente de la junta escolar, Steve Zimmer, quien ha estado en la mira de los defensores de las escuelas charter. Zimmer expresó que las expectativas deben ser demasiado altas si provocan el cierre de una escuela ya existente y con una clientela satisfecha. En base a ello, afirmó que estaba dispuesto a dar a PUC la oportunidad de hacer un mejor trabajo en Excel. La votación resultó en un empate 3-3, y la concesión de la renovación por cinco años.

Sin embargo, Zimmer se opuso a la candidatura de PUC para abrir una nueva institución. Dijo que la organización debe centrarse en hacer que sus escuelas sean mejores, incluyendo Excel.

Zimmer también aludió a otras cuestiones de gestión que, dijo, la organización debe resolver. Según fuentes del LAUSD, PUC aún está lidiando con los contratos de proveedores de servicios de alimentos, que actualmente no se manejan correctamente.

Pero después de 10 horas de reunión -con momentos privados y sesiones abiertas al público-, otros miembros de la junta no estaban dispuestos a participar en otro extenso debate acerca de PUC. La votación fue de 5-1, con Zimmer en desacuerdo, para dar a PUC una nueva escuela charter primaria que ofrecerá programas de inmersión en español y mandarín.

La cofundadora de PUC, Jacqueline Elliot, explicó que los partidarios se aseguraron de que “la junta escolar los escuchara bien claro: ellos quieren escuelas PUC en sus comunidades”.

Menos afortunada resultó El Camino Real Alliance, que está tratando de hacerse cargo de Highlander Elementary Road, en West Hills, cerrada por largo tiempo. En la actualidad, dicho grupo gestiona El Camino Real Charter High School y busca añadir un programa de alimentación desde kínder hasta el octavo grado.

El distrito optó, en cambio, por una opción mucho menos desarrollada en el distrito: una academia de artes que inscribirá a los estudiantes a partir de sexto grado y les dará la opción de obtener un grado universitario de colegio comunitario, de dos años. Zimmer afirmó que el proyecto estaba alineado con los esfuerzos del distrito para revertir la disminución de inscripciones.

howard.blume@latimes.com

Twitter: @howardblume

Traducción: Diana Cervantes

Nota del Editor: Los Angeles Times recibe fondos para su iniciativa digital La educación cuenta del California Endowment, la Wasserman Foundation y la Baxter Family Foundation. La California Community Foundation y la United Way of Greater Los Angeles administra los fondos de la Broad Foundation que apoya este esfuerzo. Bajo los términos de los fondos, Los Angeles Times mantiene el control completo del contenido editorial.

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