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Múltiples bombas suicidas matan a 64 en noreste de Nigeria

Niñas nigerianas musulmanas asisten a la oración Eid al-Fitr, que marca el final de mes sagrado de ayuno musulmán del Ramadán en Lagos, Nigeria, el viernes 17 de julio de 2015. (Foto AP/Sunday Alamba)

Niñas nigerianas musulmanas asisten a la oración Eid al-Fitr, que marca el final de mes sagrado de ayuno musulmán del Ramadán en Lagos, Nigeria, el viernes 17 de julio de 2015. (Foto AP/Sunday Alamba)

(Sunday Alamba / AP)

Los extremistas islámicos de Nigeria optaron por los oratorios al aire libre para los ataques suicidas con bombas durante uno de los días más sagrados del calendario musulmán. Por lo menos 15 personas murieron mientras se preparaban para celebrar el Eid al-Fitr al noreste de Damaturu el viernes, dijo la policía.

Los nigerianos que suelen sacar sus galas más finas para orar durante la celebración, se quedaron atemorizados en casa en Damaturu y Gombe, en donde 50 personas que hacían sus compras para las festividades murieron al estallar bombas la noche del jueves, según la Agencia Nacional de Gestión de Emergencias.

Uno de los suicidas era un niño que aparentaba tener 10 años y el otro una mujer anciana, dijo el ejército en un comunicado. El grupo extremista de Boko Haram ha utilizado a muchas mujeres y niñas en semanas recientes. Un experto en desactivación de bombas dijo a la Associated Press que a la mayoría de las mujeres bomba les atan explosivos que son detonados de forma remota.

“Ninguna cantidad de actos terroristas desalentará nuestra resolución de aniquilar el terrorismo y la insurgencia en nuestra patria”, dijo el vocero del ejército, el coronel Sani Kukasheka Usman.

Pero los nigerianos están cansados de las promesas del ejército de acabar con una insurgencia que lleva seis años y ha matado a más de 13.000 personas. Amnistía Internacional da un total de 20.000, para incluir a los 8.000 que han fallecido en detención militar - algunos por disparos, otros por heridas de torturas no atendidas, otros por hambre o asfixiados a muerte en celdas atiborradas.

“Nuestro ejército sigue prometiendo y las bombas siguen explotando. Estoy cansada”, escribió una nigeriana en Twitter.

El aumento en la violencia llega después de la toma de posesión el 29 de mayo del presidente Muhammadu Buahir, un musulmán cuya promesa de campaña fue vencer a los extremistas.

Buhari volará a Washington para una reunión el lunes con el presidente Barack Obama que se prevé girará alrededor de cómo Estados Unidos puede ayudar en la lucha contra Boko Haram.

El grupo captó atención mundial a raíz del secuestro masivo de 274 niñas en su mayoría cristianas en el pueblo de Chibok.

El nuevo líder de Nigeria ha recibido críticas por tomarse el tiempo para designar a su gabinete. La semana pasada, despidió a todos los altos mandos del ejército, a quienes acusó de corrupción y de evitar que las fuerzas armadas más poderosas de África frenen la insurgencia en el noroeste de Nigeria.


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