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El Consejo de Seguridad de la ONU condena el mortífero ataque en Kabul

Varios vehículos blindados de las fuerzas internacionales abandonan el lugar tras un atentado suicida perpetrado contra un vehículo de las fuerzas de seguridad en Paghman, a las afueras de Kabul (Afganistán). EFE/Archivo

Varios vehículos blindados de las fuerzas internacionales abandonan el lugar tras un atentado suicida perpetrado contra un vehículo de las fuerzas de seguridad en Paghman, a las afueras de Kabul (Afganistán). EFE/Archivo

EFE

El Consejo de Seguridad de la ONU condenó hoy el ataque armado perpetrado el pasado 24 de diciembre contra un edificio gubernamental en Kabul, en el que murieron al menos 48 personas.

“Los miembros del Consejo de Seguridad condenan en los términos más enérgicos el cobarde y atroz ataque ocurrido en Kabul”, aseguró Naciones Unidas en un comunicado.

El Consejo insistió en que el terrorismo “constituye una de las principales amenazas a la paz y la seguridad internacionales” e insistió en la necesidad de que los culpables respondan ante la justicia.

“Cualquier acto terrorista es criminal e injustificable, sin importar su motivación”, concluyó la nota.

Un insurgente suicida detonó un coche bomba a la entrada del Viceministerio de Mártires y Discapacitados en Kabul, la tarde del lunes, para abrir paso a cuatro compañeros armados que penetraron en el edificio.

Posteriormente, durante las casi siete horas que duró el asalto, tres de ellos tomaron posiciones en la adyacente sede del Ministerio de Trabajo Público.

Según el portavoz del Ministerio de Salud Pública afgano, en total 48 personas murieron y otras 27 resultaron heridos.

Este año Kabul ha sido escenario de múltiples ataques, el último de ellos de envergadura a finales de noviembre cuando un asalto a un campamento de la empresa británica de seguridad G4S causó 15 muertos y casi una treintena de heridos después de 10 horas de combate entre las fuerzas de seguridad y los talibanes.

El atentado más grave en lo que va de 2018 se registró en enero pasado, cuando los talibanes hicieron estallar una ambulancia bomba cerca del antiguo Ministerio de Interior, donde aún operan algunas dependencias oficiales, que causó más de un centenar de muertos.


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