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Migrantes cubanos en faro deben regresar a Cuba: Juez federal

Un auto clásico pasa frente al hotel Four Points by Sheraton en La Habana el martes 28 de junio de 2016. El gigante hotelero Starwood comenzó a operar el hotel administrado por el ejército cubano, al abrir uno de los hoteles más grandes en el embargo comercial de Estados Unidos a Cuba desde que los presidentes Barack Obama y Raúl Castro anunciaron el descongelamiento de las relaciones en diciembre de 2014. (AP Foto/Ramon Espinosa)

Un grupo de 21 migrantes cubanos que logaron llegar hasta un faro que se encuentra frente a las costas de los Cayos de Florida el mes pasado no estaban en suelo estadounidense y por tanto deben ser repatriados, falló un juez federal.

El magistrado Darrin Gayles dijo que el faro American Shoal, de 136 años de antigüedad, no cuenta como tierra firme bajo la ley estadounidense llamada “pies mojados, pies secos” aplicada a migrantes cubanos.

Abogados de los migrantes habían argumentado que el faro era territorio estadounidense y que sus representados deberían ser autorizados a quedarse en el país. Sin embargo, abogados del gobierno federal afirmaron que, aunque el faro es propiedad estadounidense, no equivale a tierra firme.

El faro, ubicado a 11 kilómetros (7 millas) del cayo Sugarloaf, es una estructura histórica de 33 metros (109 pies) de altura que se usó entre 1880 y 2015. Bajo la política de “pies mojados, pies secos”, los cubanos que llegan a las costas estadounidenses son autorizados a quedarse, mientras que los que son interceptados en el mar son repatriados.

La decisión surge en medio de un aumento de la migración desde Cuba hacia Estados Unidos, en parte debido a temores de que, con el reciente acercamiento entre los dos países, desaparecerán los beneficios otorgados a los cubanos que huyen. La Guardia Costera ha explicado que los intentos de cubanos por llegar a costas estadounidenses aumentaron en 155% en mayo comparado con el mismo mes el año pasado.

Los 21 migrantes cubanos que llegaron al faro el 20 de mayo se quedaron allí por varias horas hasta que fueron rescatados por un buque de la Guardia Costera, donde han permanecido desde entonces. El faro posee una sección de vivienda con ocho habitaciones, otrora ocupada por el guardia y otros obreros, y está erguido sobre un arrecife que fue cedido al gobierno federal por parte del gobierno de Florida en la década de 1870, según testimonios en una audiencia realizada hace pocos días.

En el 2006, otro juez federal de Miami determinó que los cubanos que lleguen a una sección del abandonado puente Seven Mile Bridge en los Cayos, aunque ya no está vinculado a tierra, gozan del derecho a quedarse porque la estructura es territorio estadounidense.


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