Anuncio
Share

Jeanette Dousdebés, la discreta e influyente colombiana casada con Rubio

Los medios hacen hincapié en la discreción y el atractivo físico de Jeanette Dousdebés, esta ex animadora (porrista) de los Dolphins, el equipo de fútbol americano de Miami, la ciudad donde los Rubio nacieron, se casaron y todavía tienen su residencia en un barrio de clase media.

Los medios hacen hincapié en la discreción y el atractivo físico de Jeanette Dousdebés, esta ex animadora (porrista) de los Dolphins, el equipo de fútbol americano de Miami, la ciudad donde los Rubio nacieron, se casaron y todavía tienen su residencia en un barrio de clase media.

(EFE)

Jeanette Dousdebés, nacida en Estados Unidos de padres colombianos, evita hacerle sombra a su esposo Marco Rubio, pero es el centro de gravedad de la vida y la carrera de este joven aspirante a la candidatura presidencial republicana.

La enorme influencia de la hoy rubia Jeanette (de jovencita tenía el pelo oscuro) sobre el senador de origen cubano, con quien tiene cuatro hijos, ha sido destacada tanto por él como por sus colaboradores y por los periodistas.

Los medios hacen hincapié en la discreción y el atractivo físico de esta ex animadora (porrista) de los Dolphins, el equipo de fútbol americano de Miami, la ciudad donde los Rubio nacieron, se casaron y todavía tienen su residencia en un barrio de clase media.

Jeanette, siempre impecable y con una gran sonrisa, procura estar en un segundo plano, pero su presencia, a veces acompañada de sus hijos, no pasa inadvertida en los actos principales de la campaña de Rubio con vistas a las elecciones de noviembre de 2016.

Para el lanzamiento de la candidatura, que tuvo lugar el 13 de abril de 2015 en Miami, escogió un favorecedor vestido azul.
“Hay cosas buenas y cosas malas” de estar en el centro de la atención pública, señaló hace solo unos días, como siempre sin decir una palabra de más, a la revista Flamingo Magazine.

La familia Rubio al completo estuvo el 1 de febrero en Iowa, donde arrancaron las primarias para definir a los candidatos a la Casa Blanca por cada uno de los dos partidos principales en EE.UU. y Rubio logró un tercer puesto, a solo un punto de Donald Trump.

El pasado sábado Jeanette asistió en Miami al lanzamiento de un centro de campaña de su esposo, quien mañana esperará los resultados de las cruciales primarias del supermartes en la ciudad.

Para no ser “una persona política” e incluso haber sido reacia en un principio a que Rubio contendiera por la Presidencia, como él revela en su biografía, Jeanette está haciendo todo lo que se le puede pedir a la esposa de un candidato.

Hasta grabó un vídeo con sus hijos, Amanda, Daniella, Anthony y Dominic, de 15, 13, 10 y 8 años, respectivamente, para pedir el voto por su marido y la bendición de Dios para los votantes.

Dios y familia parece ser el lema de esta mujer de 42 años que sacrificó sus estudios para casarse con Rubio, a quien conoció en la preparatoria con 17 años y del que fue novia desde muy joven.

Se casaron en 1998, dos años antes de que Rubio, hoy de 44 años, fuera elegido representante de la asamblea de Florida, lo que llevó a Jeanette a viajar con frecuencia a Tallahasee, la capital del estado, para estar el mayor tiempo posible cerca de él.

Tiene fama de celosa, pero Efe no pudo confirmar que lo sea con sus familiares ni con personas de su entorno a las que consultó.

Todos se disculparon y dijeron no poder hablar acerca de la vida personal de Rubio, quien, según una encuesta publicada hoy, está en un segundo lugar, muy lejos del favorito Donald Trump (49 %) y solo un punto por delante de Ted Cruz, también de origen cubano (15 %), en la carrera por la candidatura republicana.

La propia Jeanette tampoco ha dicho mucho en esta campaña. En la entrevista aparecida este jueves en el primer número de Flamingo Magazine habló de sus gustos y de sus hijos y su marido, pero sin extenderse en los detalles, nada más los justos y necesarios.

Ella, que trabaja para una fundación, ama la música country y cree fervientemente en Dios, es la que dice “no” e impone disciplina y él hace el papel de “papá divertido”, según señaló.

Una de sus preocupaciones es que sus hijos coman de manera sana y equilibrada. No cocina platos de tradición hispana, pues no es la cocina “más sana”, dice.

Su primer idioma es el inglés, pero habla bien español y trata de que sus hijos lo hablen en casa, pues, según dice, es difícil mantener una segunda lengua sin practicar.

Cuando se le pregunta sobre la posibilidad de llegar a la Casa Blanca, le resta importancia y dice que ahora está centrada en “los niños y Marco”, pero si gana será “lo mejor”.

Su tío paterno William Dousdebés es quien más ha hablado de su sobrina, quien a su juicio “sería una excelente primera dama porque, además de que es una gran mamá, es una mujer culta” y “una persona muy linda por dentro”.

William, que reside en Bogotá, le dijo hace meses al diario El Tiempo que la familia desciende de Jean Dousdebés, un francés que llegó a Colombia en 1814 a “ayudar al Libertador Simón Bolívar”.

También contó que su hermano Luis Ernesto se casó en EE.UU. con una colombiana de familia emigrada como la suya, María Elena Giraldo, con quien tuvo dos hijas, Jeanette y Adriana.

Después la pareja se separó. Él, que en EE.UU, se dedicó a la fumigación, murió a los 51 años y ella se volvió a casar con un cubanoestadounidense, Wilfredo Fleites, que tenía tres hijos.

Jeanette se crió en una familia grande, de seis hijos, pues Giraldo y Fleites, hoy ya fallecido, tuvieron un hijo.

Para el tío de Jeanette, su sobrina “no es que sea tímida, a la hora de la verdad, porque cuando la tratas es una mujer muy simpática y especial”.


Anuncio