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Defensa contra la restricción de armas une a los republicanos

Casi al unísono, los precandidatos cargaron en Charleston, Carolina del Sur, contra las acciones ejecutivas anunciadas por Barack Obama para endurecer los requisitos a la hora de comprar pistolas y rifles.

Casi al unísono, los precandidatos cargaron en Charleston, Carolina del Sur, contra las acciones ejecutivas anunciadas por Barack Obama para endurecer los requisitos a la hora de comprar pistolas y rifles.

(Rainier Ehrhardt / AP)

Por primera vez en un debate, todos los aspirantes republicanos parecieron unidos en torno a un mismo tema: el rechazo al control de armas.

Casi al unísono, los precandidatos cargaron en Charleston, Carolina del Sur, contra las acciones ejecutivas anunciadas por Barack Obama para endurecer los requisitos a la hora de comprar pistolas y rifles.

“El Estado Islámico (EI) y los terroristas no consiguen sus armas en una tienda legal”, afirmó el senador Marco Rubio, quien añadió que un gatillo podría ser la única línea de defensa entre un estadounidense y un yihadista.

Donald Trump se unió a la opinión de Rubio y dijo que para él no existía circunstancia alguna en la que Estados Unidos debiera limitar la venta de armamento a sus ciudadanos.

“Si del otro lado hubieran tenido armas en California, disparando en dirección contraria, no habrían muerto 14 personas”, aseguró el magnate, en referencia al ataque terrorista de diciembre en San Bernardino.

El senador Ted Cruz, por su parte, afirmó que su historial demuestra su compromiso con la defensa de la segunda enmienda, que establece el derecho constitucional a portar armas, y aseguró que si un candidato demócrata llega a la Casa Blanca éste se encargará de retirar todos los rifles y pistolas de manos de los estadounidenses.

Ben Carson, John Kasich, Jeb Bush y Chris Christie coincidieron en las declaraciones de sus rivales, algo poco común en una serie de debates republicanos caracterizados por los cruces de acusaciones entre aspirantes.

Casi al final del evento, los moderadores preguntaron a Trump si aceptaría dejar de lado sus negocios para concentrarse en la Casa Blanca.

“Chicos, quédense con la empresa, pásenlo bien. Yo voy a dirigir Estados Unidos”, dijo el magnate a sus hijos, presentes entre el público.

El tema migratorio apenas fue tocado durante este sexto y penúltimo debate republicano.

Se enfrentan punteros

Uno de los momentos más tensos del debate fue protagonizado por el enfrentamiento entre Trump y Cruz, los dos aspirantes que lideran los sondeos en la carrera republicana.

El motivo de la discusión fueron las preocupaciones levantadas por el magnate sobre el lugar de nacimiento del senador, de origen canadiense.

“No puedes hacerle eso al partido”, le dijo Trump a su rival, asegurando que los demócratas atacarían por vía legal la candidatura de Cruz si él fuera el candidato a la presidencia.

Su contrincante, por su parte, acusó al multimillonario de crear polémica justo cuando los sondeos parecen darle a él la venta en Iowa, el primer estado en votar durante las primarias: el 1 de febrero.

“No voy a aceptar consejos legales de Donald Trump”, concluyó.

Sin embargo, a lo largo del choque ambos reconocieron que podrían elegir a su rival como compañero de fórmula para la presidencia.

El empresario de bienes raíces encabeza las encuestas con 34.5 por ciento de los votos. Cruz le sigue con un apoyo de 19.3 por ciento.


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