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Activistas frenan deportación de indocumentada que cayó del muro fronterizo

La movilización de activistas hispanos del sur de Arizona frenó hoy la deportación de una mujer indocumentada que se encontraba hospitalizada en Tucson tras caer del muro fronterizo el fin de semana.

La movilización de activistas hispanos del sur de Arizona frenó hoy la deportación de una mujer indocumentada que se encontraba hospitalizada en Tucson tras caer del muro fronterizo el fin de semana.

(EFE)

La movilización de activistas hispanos del sur de Arizona frenó hoy la deportación de una mujer indocumentada que se encontraba hospitalizada en Tucson tras caer del muro fronterizo el fin de semana.

“Me espante mucho cuando me dijeron que la iban a sacar a México, aunque estuviera en una silla de ruedas”, confesó a Efe Rudy Calderón, hijo de Estefanía Calderón, una inmigrante que el pasado viernes fue ingresada en un hospital local por una fractura en la pierna luego de cruzar la frontera saltando por el muro.

Madre de cinco hijos estadounidenses, Calderón migró al país en 1985, pero debido a que fue víctima de una estafa no pudo acogerse a la amnistía que se concedió en 1986.

La inmigrante residió desde entonces en EEUU hasta que el pasado mes de mayo su madre enfermó en México y, a pesar del riesgo de no poder retornar, decidió ir a verla.

En su proyecto de reunirse con su familia, el pasado viernes saltó el muro fronterizo en Nogales, Arizona, y al caer se fracturó la pierna.

La mujer fue transportada de emergencia al Hospital de la Universidad en Tucson (UMC), donde la Patrulla Fronteriza le prohibió tener contacto con su familia y le informó que tan pronto fuese operada la deportarían, asignando incluso a un agente de esta dependencia en la puerta del cuarto donde se hallaba ingresada.

La movilización de la familia logró que en menos de 48 horas más de 3.000 personas llamaran a la Patrulla Fronteriza para pedir que no deportaran a la mujer.

Como resultado de esta rápida acción, la familia de Calderón fue notificada que se le concedería a la indocumentada un permiso humanitario y que hoy mismo sería dada de alta para que se reúna con su familia en Phoenix mientras se recupera de la operación que se le practicó, según supo Efe.

En dos meses, la indocumentada se deberá presentar ante un juez de inmigración.


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