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Dramático rescate de mujer y perro en Luisiana (video)

El gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, declaró estado de emergencia y dijo que las inundaciones eran “históricas” y “sin precedentes”. Él y su familia tuvieron que evacuar la mansión del gobernador luego de que el agua inundó el sótano, por lo que tuvieron que cortar la electricidad.

“Nunca había pasado eso”, dijo el gobernador, cuya familia tuvo que ser reubicada a una instalación de la policía estatal en Baton Rouge.

Durante un recorrido aéreo, un reportero de The Associated Press vio casas en la parte rural de Tangipahoa que parecían pequeñas islas entre los campos inundados. Los cultivos estaban cubiertos y las calles parecían piscinas.

“Seguimos en modo de respuesta”, dijo John Bel Edwards, quien exhortó a los residentes a apegarse a las advertencias de evacuación.

Desde el viernes, han caído entre 15 y 25 centímetros (6 y 10 pulgadas) de lluvia en partes de Luisiana, además de que se pronostican entre 10 y 15 centímetros (4 a 6 pulgadas) adicionales la tarde del sábado, señaló Donald Jones, del Servicio Meteorológico Nacional.

Mississippi y Alabama también fueron azotados por fuertes lluvias.

En Baker, justo al norte de Baton Rouge, los residentes relataron que tuvieron que ser rescatados por embarcaciones o recorrer aguas que les llegaban a la cintura e infestadas de serpientes, para alcanzar un lugar seco. Decenas de personas despertaron el sábado en catres en un improvisado refugio de la Cruz Roja a unas cuantas cuadras de sus casas y vehículos inundados.

Dramático rescate

En un momento dramático, dos personas a bordo de una embarcación sacaron a una mujer de un carro que estaba prácticamente sumergido en el agua, de acuerdo a un video de WAFB. La mujer, quien inicialmente no aparece a cuadro, grita desde el interior del vehículo: “Oh, por Dios, me estoy ahogando”.

Uno de los rescatistas, David Phung, salta hacia el agua marrón y pone a la mujer a salvo. Le suplica a Phung que salve a su perro, pero él no lo encuentra. Luego de varios segundos, Phung respira profundamente, se sumerge y sale con un pequeño perro entre los brazos.

Tanto la mujer como el perro parecen estar bien.


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