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Industrias de edulcorantes llegan a arreglo en disputa

En esta foto, un supervisor examina campos de caña de azúcar cerca de belle Glade, Florida.El aspirante presidencial republicano Ted Cruz dice que quiere eliminar el subsidio gubernamental a la industria azucarera en Estados Unidos _ una crítica velada a su rival Marco Rubio, el senador por Florida que ha respaldado tradicionalmente a los productores de azúcar.

En esta foto, un supervisor examina campos de caña de azúcar cerca de belle Glade, Florida.El aspirante presidencial republicano Ted Cruz dice que quiere eliminar el subsidio gubernamental a la industria azucarera en Estados Unidos _ una crítica velada a su rival Marco Rubio, el senador por Florida que ha respaldado tradicionalmente a los productores de azúcar.

Las industrias azucarera y del maíz pusieron fin a una amarga batalla sobre edulcorantes en un arreglo secreto fuera de las cortes de Estados Unidos. Ambas partes anunciaron el acuerdo, con lo que ponen fin a un juicio que comenzó hace casi tres semanas en una corte federal en Los Ángeles y que enfrentó el azúcar de caña con el sirope de maíz.

Los archirrivales trataron de minimizar la acrimonia de su disputa en una declaración sobre el arreglo en la que anunciaron sus compromisos con “prácticas que alienten el uso saludable y seguro de sus productos, incluyendo moderación en el consumo de azúcar de caña, sirope de maíz y otros edulcorantes”.

Los productores de azúcar habían pedido una compensación de 1.500 millones de dólares en una acusación de publicidad falsa contra las refinerías de maíz y los gigantes agrarios Archer Daniels Midland y Cargill luego que éstos tratasen de rebautizar su producto como “azúcar de maíz”.

Western Sugar Cooperative y otros productores de azúcar dijeron que habían perdido dinero cuando lanzaron una campaña de “azúcar es azúcar” que decía: “Tu cuerpo no puede notar la diferencia”.

Las refinerías de maíz y las compañías contrademandaron por 530 millones, diciendo que perdieron esa suma luego que la industria azucarera hizo declaraciones falsas y engañosas que incluían un comentario de que el sirope de maíz era tan adictivo como la cocaína rack.

Atribuyeron a la industria azucarera ser el motor de la “mala ciencia” que asociaba sus productos con diabetes y obesidad.

Las dos industrias han batallado en el mercado desde los años setenta, cuando el sirope de maíz fue presentado como alternativa barata al azúcar.

Las fortunas del sirope comenzaron a declinar cuando estudios a mediados de la década del 2000 comenzaron a vincular el producto con problemas de salud como la obesidad.

Refinerías de maíz lanzaron una campaña publicitaria para respaldar sus gestiones ante la Administración de Drogas y Alimentos para cambiar el nombre a “azúcar de maíz”.

La agencia rechazó el pedido en 2012, concluyendo que azúcar era un alimento sólido, seco y cristalizado — no sirope.

Aunque algunos consumidores siguen expresándose apasionadamente sobre el valor de un producto sobre el otro, la ciencia ha determinado que son básicamente idénticos y son metabolizados de la misma forma, dijo Roger A. Clemens, profesor de farmacología y ciencia farmacéutica.

EL azúcar es sacarosa: mitad fructosa y mitad glucosa. El sirope de maíz es típicamente 55% fructosa y 45% glucosa.


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