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Candidata latina de 25 años rompe “barreras” en Arizona

Fotografía cedida donde aparece la demócrata Alma Hernández quien, siendo joven, latina y de religión judía, compite por un puesto en la asamblea legislativa de Arizona en las elecciones del 6 de noviembre sin dejarse amilanar por las barreras y los miedos. EFE/Cortesía Alma Hernández/SOLO USO EDITORIAL/NO VENTAS

Fotografía cedida donde aparece la demócrata Alma Hernández quien, siendo joven, latina y de religión judía, compite por un puesto en la asamblea legislativa de Arizona en las elecciones del 6 de noviembre sin dejarse amilanar por las barreras y los miedos. EFE/Cortesía Alma Hernández/SOLO USO EDITORIAL/NO VENTAS

EFE

Joven, latina y de religión judía, la demócrata Alma Hernández compite por un puesto en la asamblea legislativa de Arizona en las elecciones del 6 de noviembre sin dejarse amilanar por las barreras y los miedos.

“Muchos me decían que aún no era mi tiempo, que era joven, mujer, latina, pero esos factores los vi como una motivación para contender, no permití que otros me pararan”, dijo a Efe Hernández, que tiene 25 años y ha estado involucrada desde los 14 en campañas políticas y en temas de inmigración, salud y educación públicas.

Hernández, cuya madre es mexicana, compite por uno de los dos puestos vacantes por el Distrito 3 a la asamblea legislativa de Arizona y sus únicos rivales son otro joven demócrata, Andrés Cano, de 26 años, y Beryl Baker, del Partido Verde, pues no se presentaron candidatos republicanos.

De ese trío saldrán los dos elegidos por el Distrito 3, que abarca el sur oeste y el centro de Tucson.

La joven, que nació en Tucson y cuenta con una maestría en Salud Pública de la Universidad de Arizona (UA), fue elegida candidata en unas primarias que ganó a base de esfuerzo. Fueron 13.000 puertas las que tocó pidiendo el voto, según señala en una entrevista.

La pregunta que más le hacían sus posibles votantes era si su edad era la indicada para ejercer un puesto político.

“Cuando la gente me dice que soy muy joven, yo pienso ?por dónde empiezo a decirles lo que he hecho? Tengo once años trabajando con la comunidad, ayudando candidatos, manejando campañas, seguí mis estudios, tengo una maestría, no tiene qué ver si alguien tiene 70 o 25 años para hacer cambios”, expresó.

Hernández constató que la edad y los orígenes étnicos ya no son limitaciones para alcanzar los puestos políticos.

Con un 33,3 % de los votos en las primarias dejó en el camino a la veterana Olivia Cajero Bedford, quien intentaba llegar a la Cámara de Representantes de Arizona después de haber cumplido el límite de ocho años en el Senado estatal.

“Mi contendiente en las primarias tiene 80 años y 16 años sirviendo en la política, es una persona con mucho reconocimiento y nombre, muchos me desalentaron diciéndome que no iba a poder y sí se pudo”, subrayó Hernández.

“Debemos dejar atrás los miedos, no debemos esperar que la gente nos diga que aún no es nuestro turno, porque nunca nos van a decir a los latinos ‘es tu turno, hazlo’, hay mucha gente que no está calificada y lo hace, y nosotros que estamos calificados nos dejan atrás por ser latinos, tenemos que quebrar esos estigmas en nuestras comunidades”, resaltó.

Si Hernández resulta vencedora desbancará a su hermano Daniel, de 28 años, como el legislador más joven en la historia de Arizona.

Daniel Hernández busca ser reelegido para representar el distrito número 2, que incluye parte de la frontera con México en el sur de la ciudad de Tucson.

Consuelo Hernández, de 26 años y hermana de Alma y Daniel, también busca una posición en el Distrito Escolar Sunnyside Unified.

“Es muy emocionante, somos tres hermanos corriendo para puestos políticos, pero por muchos años hemos trabajado por cambiar esta idea y que más jóvenes latinos corran, no se trata solo de tener gente joven, sino que las personas nos miren como ellos, gente de la comunidad”, sostuvo.

En caso de llegar a la asamblea legislativa se propone defender la educación pública, los cuidados médicos y un sistema de justicia criminal justo para los latinos.

“Yo estudié en puras escuelas públicas, se debe de pagar mejor a los maestros e invertir dinero para darle oportunidades a los estudiantes. Cuento con una maestría en Salud Publica, se lo importante que es contar con clínicas y doctores en todas las áreas de Tucson, donde todos sean tratados igual y con la misma calidad”.

Para Hernández, un sistema de justicia digno es importante. “Conozco mucha gente de mi comunidad afectada por el sistema criminal, no hay justicia a la gente de color y la gente que no tiene mucho dinero, tenemos que reformar ese sistema”, enfatizó.


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