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Detectan bajo acceso de necesitados en Colorado a programa de ayuda de comida

Colorado es uno de los estados con menor acceso a programas de ayuda con comida entre las personas que califican, por lo que quedan sin usar millones de dólares federales porque nadie solicita esos beneficios, según informe publicado hoy. EFE/ARCHIVO

Colorado es uno de los estados con menor acceso a programas de ayuda con comida entre las personas que califican, por lo que quedan sin usar millones de dólares federales porque nadie solicita esos beneficios, según informe publicado hoy. EFE/ARCHIVO

Colorado es uno de los estados con menor acceso a programas de ayuda con comida entre las personas que califican, por lo que quedan sin usar millones de dólares federales porque nadie solicita esos beneficios, según informe publicado hoy.

Según el reporte de Hunger Free Colorado (Colorado Sin Hambre), sólo el 59 % de las personas del estado que podrían acceder a las llamadas “estampillas de comida” lo hacen, en comparación con el 74 % a nivel federal.

Como consecuencia, “casi la mitad de esas personas que no piden ayuda no pueden satisfacer sus necesidades nutricionales y Colorado pierde unos 269 millones de dólares al año en venta de comidas”, explicó Ellie Agar, portavoz de Hunger Free Colorado.

En números concretos, unas 350.000 de Colorado que califican para recibir asistencia nutricional nunca piden esa ayuda, y los más afectados, según Agar, son los latinos, las personas de bajos ingresos y los trabajadores temporales.

A nivel nacional, según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), cerca de 44,2 millones de personas participan del Programa de Ayuda Nutricional Suplementaria (SNAP, en nombre técnico de las “estampillas de comida”).

Esa cifra es inferior a los 45,7 millones que participaban en 2015 y a los casi 48 millones de participantes en 2013.

Pero eso significa que unos 11 millones de personas elegibles para recibir ayuda con comidas no piden esa ayuda. Y a la vez, el número actual de beneficiarios es casi 19 millones superior al de 2008, cuando comenzó la recesión de la economía.

Pero esa circunstancia no parece darse en Colorado, y Agar enfatizó que el uso de SNAP no se relaciona ni con la economía, ni con la situación laboral del solicitante ni con el nivel de desempleo.

“La única correlación que existe es la conexión entre la voluntad de las autoridades locales en facilitar el proceso de solicitar las estampillas de comida con el acceso a ese beneficio”, indicó.

Por ejemplo, en algunos condados de Colorado casi la totalidad (94 %) de los potenciales beneficiados recibe las estampillas de comida, mientras que en otros condados ese número baja a sólo el 12 %.

Además, el problema se agrava en zonas agrícolas o montañosas donde, “por situaciones demográficas únicas que no se repiten en otras zonas del estado, se crean barreras para pedir ayuda con comida y el hambre existe sin ser notado”.

“Lo que queremos ver en Colorado y en todo el país es una mayor colaboración para identificar e implementar las mejores prácticas. Un programa más sólido ayudará a que personas de toda edad y origen reciben la ayuda nutricional necesaria para mantener su salud y bienestar en toda etapa de sus vidas”, concluyó.

Según datos de octubre pasado de USDA, Oregón y Mississippi encabezan la lista de los estados que porcentualmente más usan este programa. Por contra, después de Colorado, al final de la lista, están Nebraska, New Hampshire, Utah, Dakota del Norte y Wyoming.

A nivel nacional, el 19 % de los beneficiados por SNAP en septiembre pasado era de origen latino, es decir, unos 8,3 millones de personas.


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