Anuncio
Share

Más dinero por menos inmigrantes dice Biden a presidentes centroamericanos

El Gobierno estadounidense ha solicitado otros 750 millones de dólares para el año fiscal 2017, pero ayer Biden recordó que para convencer al Congreso de que los apruebe, tendrá que haber "menos migrantes embarcados en un viaje peligroso a Estados Unidos" y más esfuerzos contra la corrupción.

El Gobierno estadounidense ha solicitado otros 750 millones de dólares para el año fiscal 2017, pero ayer Biden recordó que para convencer al Congreso de que los apruebe, tendrá que haber “menos migrantes embarcados en un viaje peligroso a Estados Unidos” y más esfuerzos contra la corrupción.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, pidió ayer al vicepresidente, Joseph Biden, revisar que las agencias de su Gobierno invierten los fondos para Centroamérica de manera acorde con lo que establece el Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte.

“Hoy se dejó claro que este es un temor de los tres países -Honduras, Guatemala y El Salvador-, porque cuando se conversa con algunas agencias se ve que tienen sus propias prioridades, que a veces no coinciden con lo que dicen el plan que elaboramos”, dijo ayer Hernández en una entrevista al término de sus reuniones en Washington.

El presidente hondureño mantuvo un encuentro ayer con Biden y sus homólogos de Guatemala, Jimmy Morales, y El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, para abordar la aplicación de los 750 millones de dólares aprobados por el Congreso estadounidense el pasado diciembre para ayudar a estos tres países a combatir las causas de raíz de la emigración irregular.

“Para tener éxito tenemos que alinear los recursos que aprobó el Congreso a la implementación del plan, si se derivan para otras cosas corremos el riesgo de no ser efectivos”, advirtió Hernández.

Según el mandatario hondureño, Biden se comprometió a revisar con su equipo que todas las agencias que van a implementar los fondos que aprobó el Congreso están “alineadas” con los objetivos del plan.

Biden y los tres mandatarios se emplazaron evaluar los avances en ese sentido en una nueva reunión “a más tardar en mayo”, y esta vez en uno de los tres países centroamericanos, que estará centrada en la competitividad energética.

El Gobierno estadounidense ha solicitado otros 750 millones de dólares para el año fiscal 2017, pero ayer Biden recordó que para convencer al Congreso de que los apruebe, tendrá que haber “menos migrantes embarcados en un viaje peligroso a Estados Unidos” y más esfuerzos contra la corrupción.

“El principal argumento para los pueblos de Estados Unidos y Centroamérica es que tengamos éxito desde este año y el éxito depende de que invirtamos en las prioridades que definen el plan, si una agencia va a tomar dinero para otras cosas, no esperemos que haya resultados”, advirtió Hernández al respecto.

“Yo tengo la esperanza de que los resultados se den y que podamos tener un programa sostenido en el tiempo, recordándole a Estados Unidos que una Centroamérica convulsa y sin oportunidades es un enorme riesgo para Estados Unidos”, agregó.

Los 750 millones de dólares que aprobó el Congreso estadounidense el pasado mes de diciembre “no han llegado todavía” a los países, según Hernández.

“Nosotros ya estamos listos, estamos ejecutando 950 millones de dólares de fondos nuestros alineados a las prioridades del plan para llegar a la raíz del problema de la inmigración irregular, que tiene que ver con las oportunidades de empleo, la violencia, la efectividad de la justicia o la atención a las zonas afectadas por la sequía”, explicó Hernández.

Honduras ya ha comenzado a dar pasos en el marco del plan, como la reestructuración de la fuerza policial, con énfasis en mejorar sus capacidad de investigación criminal, la certificación de policías y la mejora de la coordinación de los operadores de justicia.

Hernández defendió en este sentido el papel “efectivo” que han tenido las Fuerzas Armadas del país en las tareas de seguridad ciudadana, pese a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advierte que esa función debe ser exclusiva de la policía en un reciente informe sobre el país.

“En un país como Honduras, con tantos desafíos en materia de seguridad y con tan escasos recursos, no podemos tener a los militares allá en sus barracas y batallones esperando una guerra convencional mientras hemos tenido una guerra no provocada por los hondureños, sino por el tráfico de drogas”, argumentó Hernández.

En su encuentro con Biden, el presidente hondureño aprovechó para pedir a Estados Unidos apoyo científico para investigar el vector del zika, el mosquito “Aedes aegypti”, y las complicaciones de salud que provoca este virus, cuyo brote actual afecta principalmente a América Latina.

Antes de su reunión con Biden, los tres presidentes centroamericanos mantuvieron una encuentro en el Hotel Intercontinental de Washington en el que abordaron su protocolo común para la lucha contra el mosquito del zika, así como otros temas de interés común.


Anuncio