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El Salvador

Salvadoreña acusada de asesinato por aborto “vuelve a vivir”

EL SALVADOR-ABORTO
Evelyn Beatriz Hernández, una salvadoreña de 21 años que originalmente fue sentenciada a 30 años de prisión por homicidio agravado después de sufrir un aborto involuntario en 2016, sonríe mientras responde preguntas de periodistas dos días después de su absolución en un nuevo juicio en las oficinas de Colectivo Feminista en San Salvador, El Salvador, miércoles 21 de agosto de 2019. (AP Foto / Salvador Meléndez)
(Salvador Melendez/AP)

“Siento que he vuelto a vivir, es como empezar una nueva vida”, dijo el miércoles Evelyn Beatriz Hernández, la joven salvadoreña que fue criminalizada por sufrir un aborto espontáneo y que tras haber sido acusada, procesada e inicialmente condenada a 30 años de cárcel por homicidio, fue finalmente exonerada de todos los cargos hace un par de días.

En 2017 Evelyn recibió unas de las sentencias más severas que imponen las leyes de El Salvador -que penaliza cualquier forma de aborto- pero la Corte Suprema anuló el fallo en febrero y quedó en libertad después de haber pasado 33 meses en prisión. Poco después se ordenó un nuevo juicio con otro juez en un hecho inédito en este país centroamericano y el Ministerio Público pidió 40 años de prisión.

El caso de Evelyn, que vive una remota zona rural al este del país, lleva meses atrayendo la atención internacional debido a que El Salvador persigue agresivamente a las mujeres que han sufrido abortos espontáneos y urgencias obstétricas, acusándolas de asesinato.

“Pues mi nombre es Evelyn Beatriz Hernández Cruz, tengo 21 años de edad y ahora que siento la libertad, siento que he vuelto a vivir”, dijo la joven en conferencia de prensa en las oficinas del Colectivo Feminista, una de las organizaciones que defienden los derechos de las mujeres en El Salvador.

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Con rostro sonriente, después de que el juez de sentencia dictaminara que no había forma de probar el delito, que Evelyn sufrió un parto complicado y en consecuencia decretó su libertad definitiva, la joven dijo que cuando regresó a su humilde vivienda en el cantón El Carmen, 37 kilómetros al este de la capital, “me sentí feliz, contenta, porque ya podía respirar un aire de libertad”.

Dijo que cuando la acusaron de matar a su bebé los vecinos del cantón “me discriminaban, me señalaban, pero ahora que salió a la luz que soy inocente, ahora me hablan bien, estoy contenta”.

Ya bastante relajada, Evelyn contó que los 33 meses que guardó prisión en la Cárcel de Mujeres en Ilopango, en la periferia este de San Salvador, fueron duros “porque nos discriminaban, fue un calvario el que viví”.

Cuando las mujeres se enteraron de que estaba siendo procesada porque supuestamente había matado a su bebé “me discriminaron, me hostigaban”, pero dice que ellas no sabían lo que realmente había pasado. “Cuando les conté mi historia, pues ella me apoyaban”.

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Evelyn aprovechó para enviarle un mensaje al presidente Nayib Bukele para que intervenga en favor de las mujeres que son criminalizadas tras sufrir emergencias obstétricas o partos extra hospitalarios.

“Quiero que él viera realmente cómo son los casos de las mujeres, cómo nos discriminan, que él pensara para que se despenalizara el aborto”, manifestó.

Bukele -quien asumió el poder en junio de la mano de un partido conservador- ha dicho que cree que el aborto sólo es aceptable si la vida de la madre corre peligro, pero que está “totalmente en contra de criminalizar a las mujeres por tener abortos espontáneos”.

“Si una mujer pobre tiene un aborto espontáneo, inmediatamente es sospechosa de haber practicado un aborto”, dijo en 2018. “No podemos darle presunción de culpabilidad a una mujer que lo que necesita es ayuda inmediata”.

Entre 2014 y 2018 la organización no gubernamental Agrupación Ciudadana registró 146 mujeres procesadas. De éstas, 60 han sido condenadas, 34 por homicidio agravado y 26 por aborto.

Evelyn anunció que “quiero trabajar para ayudar a mis compañeras que están allá adentro (en la cárcel) para que ellas también tengan justicia y salgan libres”.

Activistas han señalado que en El Salvador las mujeres procesadas son amas de casa, empleadas domésticas, estudiantes, obreras o vendedoras ambulantes.

En su encuentro con la prensa Evelyn también criticó la actuación del Ministerio Público porque pese a que un tribunal superior había dicho que no se podía probar el delito, insistió en condenarla y pidió la pena máxima de 40 años.

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“Les quiero decir que piensen realmente las cosas, porque gracias a Dios salió a luz la verdad, el juez dijo que yo no era culpable de lo que me acusaban y les pido a ellos que piensan bien lo que hacen”.

Cuando estaba siendo procesada la joven dice que pensó que su vida había terminado. Ahora, asegura, tiene un futuro por delante: quiere volver a la escuela y progresar para ayudar a su familia.

“Todo ha cambiado, es como empezar una nueva vida, es seguir adelante con mis estudios, voy a seguir computación e inglés y después seguir estudiando”, agregó la joven, que cuando sufrió el aborto espontáneo estaba por cumplir 18 años y estudiaba el bachillerato.

La legislación salvadoreña penaliza todas las formas de aborto, incluso el terapéutico, y castiga tanto a las mujeres como los médicos. De ser culpables podrían ser enviados a la cárcel de dos a ocho años. No obstante, en casos como el de Evelyn, si el delito se cambia a homicidio agravado, aquel provocado en razón del parentesco de la víctima y el victimario, esas mujeres pueden ser condenadas a entre 30 y 40 años de prisión.


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