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La viuda de Steve Jobs donó $10 millones para ayudar a los jóvenes sin hogar

Kari Croft, de 29 años, y Erin Whalen, de 26, maestros de Los Ángeles, obtuvieron $10 millones para iniciar su propia escuela, en un concurso a nivel nacional financiado por Laurene Powell Jobs, viuda del fundador de Apple.

Kari Croft, de 29 años, y Erin Whalen, de 26, maestros de Los Ángeles, obtuvieron $10 millones para iniciar su propia escuela, en un concurso a nivel nacional financiado por Laurene Powell Jobs, viuda del fundador de Apple.

(Luis Sinco / Los Angeles Times)

En lugar de ir a la escuela, la escuela vendrá a ti.

Ésa fue la idea ganadora de RISE High, una preparatoria chárter en Los Ángeles diseñada para educar a jóvenes sin hogar y en hogares de crianza, cuya instrucción se ve interrumpida con frecuencia.

Kari Croft, de 29 años y Erin Whalen, de 26, dos maestros de Los Ángeles, presentaron la idea y ganaron $10 millones en XQ: The Super School Project, un concurso de rediseño de educación preparatoria financiado por Laurene Powell Jobs, viuda de Steve Jobs.

RISE es uno de los 10 proyectos de escuelas ganadoras de $10 millones de dólares en todo el país. Los ganadores recibirán el dinero en un plazo de 5 años.

Al anunciar a los ganadores, el miércoles pasado, los funcionarios de XQ describieron a RISE como un modelo “completamente nuevo”. La idea es contar con tres o cuatro sitios físicos, que compartirán espacio con organizaciones sin fines de lucro existentes, así como un sistema de aprendizaje en línea. Un autobús se convertirá también en un “centro de recursos móviles”, equipado con Wi-Fi y una lavadora y secadora, que ayudará a los estudiantes más necesitados y les auxiliará con su tarea.

Así, si un estudiante se muda repentinamente, o no puede llegar a la escuela, tendrá varias opciones para obtener tutoría o hacerse con la lección del día. “El modelo se extiende fuera de los confines tradicionales de espacio y tiempo”, detalló Croft.

RISE, que significa Revolutionary Individualized Student Experience (Revolucionaria experiencia estudiantil individualizada), está en sus etapas preliminares. Si bien será una escuela charter, el personal todavía se encuentra indagando sus estructuras de mando, servicios y alianzas. Por ahora, el plan es iniciar actividades con un pequeño grupo de estudiantes el próximo otoño, para extenderse a su capacidad final, de entre 500 y 550 estudiantes.

La competencia demandó que equipos de profesores, estudiantes y proveedores de servicios de todo el país pensaran creativamente acerca de formas de actualizar las preparatorias.

Cuando se anunció el concurso, Powell Jobs aseguró que la estructura actual de las escuelas preparatorias fue formulada hace 100 años, y que hubo muy poca innovación desde entonces.

En el concurso participaron más de 700 equipos, y 42 jueces examinaron las solicitudes, detalló Russlynn Ali, CEO de XQ Institute y exsubsecretaria de derechos civiles del Departamento de Educación de los Estados Unidos. El grupo había planeado nombrar a cinco ganadores, pero finalmente se convirtieron en diez.

El concurso, explicó Ali, tomó algunas ideas de uno de los esfuerzos de educación más notorios de la administración Obama: la competencia Race to the Top, un desafío realizado a nivel nacional en pos de dinero estímulo que causó que muchos estados reescribieran sus leyes de educación.

Powell Jobs se negó a ser entrevistada, pero Ali sostuvo que la filántropa estuvo muy involucrada en el concurso.

En California, otros de los ganadores incluyeron a Summite Elevate, una escuela con enfoque en artes y ciencias, en Oakland; y Vista Challenge High, un programa basado en proyectos y ubicado en el norte del condado de San Diego. En Nueva York, Brooklyn Lab High School ganó una propuesta centrada en colaboraciones con empresas locales de tecnología. New Harmony High School, en Louisiana, tendrá un aula en un barco que estudia la erosión costera.

La nueva escuela, llamada RISE, está diseñada para satisfacer las necesidades de los jóvenes sin hogar y para aquellos que se encuentran en hogares de crianza. Se estima que un 87% de ellos abandonan las escuelas del Distrito Escolar Unificado. La nueva institución estará integrada a la red de servicios sociales (Luis Sinco/Los Angeles Times).

Croft creció en el sur rural y se graduó entre los mejores de su clase, en la escuela pública. Pero, ya en la Universidad de Carolina del Sur, no se sentía bien preparada. Pensando en solucionar ese problema para otros, se convirtió en maestra y trabajó en el Este de Los Ángeles a través de Teach for America antes de asistir a la Escuela para Graduados de Educación de Harvard. El año pasado trabajó como becaria en Da Vinci Schools, un grupo de escuelas charter de L.A. que sirvió de incubadora para RISE.

Por su parte, Whalen llegó a la educación desde una perspectiva diferente: creció en Santa Mónica y fue a la escuela Garden of Angels, una institución privada sin escritorios ni grandes clases. Su intención era que más personas -particularmente los niños de color- tuvieran experiencias positivas similares, y por ello estudió para ser profesor, trabajó en Miami y ahora enseña literatura de no-ficción de séptimo grado en la KIPP Sol Academy, una charter del Este de Los Ángeles.

Los dos se conocieron mientras asistían al entrenamiento como maestros para Teach for America. “Comenzamos a darnos cuenta de que... la escuela tradicional en la que ambos estábamos trabajando es realmente limitante”, expuso Croft. Veía cómo los estudiantes con inestabilidad de vivienda se retrasaban, porque no podían llegar a clase todos los días. “Se los penalizaba por no tener los servicios que necesitan”, afirmó.

Este año, Croft está probando la porción académica del programa RISE en un salón pequeño dentro del campus de Da Vinci, en Hawthorne. Los estudiantes reciben planes personalizados que detallan lo que necesitan aprender. Las pruebas se centran en la presentación de sus habilidades y no en exámenes con lápiz y papel. Los estudiantes pueden ganar créditos tan pronto como dominan una unidad. RISE funcionará en un esquema anual, para dar cabida a aquellos que deban trabajar o cuidar de sus familias.

Los fundadores del proyecto dicen que esperan que el tope de la relación estudiantes-docente sea de 25 a 1. Se capacitará a los maestros para ayudar a los alumnos que hayan experimentado traumas, y RISE también planea trabajar con organizaciones de servicio social para ayudar a los jóvenes a tener acceso a salud, acondicionamiento físico, alimentos, programas de arte y servicios legales.

Si la escuela se inaugura según lo previsto, comenzará con varias colaboraciones, incluyendo el programa School on Wheels (Escuela sobre ruedas) que funciona después de clases en barrios del centro de Los Ángeles. La directora ejecutiva del programa, Catherine Meek, afirmó que aún no sabe cómo se implementará la colaboración.

RISE también está trabajando con Children’s Law Center of California (Centro legal infantil de California), una organización sin fines de lucro que representa a 30,000 niños y niñas del condado de Los Ángeles que se encuentran bajo la jurisdicción de tribunales juveniles. La escuela contará con algún tipo de presencia física en el centro y conectará a los posibles estudiantes con la escuela. Defensores que hayan crecido en cuidados de crianza podrán explicar cómo funciona la institución a otros jóvenes y niños en el sistema.

Leslie Heimov, directora ejecutiva del centro legal, aseguró que a menudo se siente perdida cuando se trata de encontrar buenas escuelas preparatorias para los adolescentes con los que trabaja su organización. “Cuando el personal y los docentes no son conscientes o sensibles con ellos, terminamos con un montón de jóvenes desertores escolares”, señaló, “que no confían en el sistema y no creen en lo que les decimos”.

Heimov ayudó a desarrollar RISE y se siente optimista sobre el modelo. “Es difícil aprender y estudiar cuando no se tiene suficiente para comer, o si no has lavado tu ropa en una semana”, afirmó. “[Y aquí] Hay un compromiso para averiguar qué es lo que un estudiante necesita antes de poder aprender, y para proporcionárselo”.

Traducción: Diana Cervantes

Si desea leer este artículo en inglés, haga clic aquí


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