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Demócratas revelan plan de ayuda para evitar el endeudamiento de los estudiantes

California lawmakers proposed what would be the most generous college aid plan in the nation. (March 13, 2017) (Sign up for our free video newsletter here http://bit.ly/2n6VKPR)

Aprovechando las crecientes preocupaciones por la accesibilidad de los estudios superiores, el lunes los legisladores de California propusieron lo que sería el plan de ayuda a la universidad más generoso del país, que cubriría no sólo la matrícula sino que también los gastos de subsistencia, que han elevado la deuda estudiantil.

El plan complementaría los programas de ayuda de California con el objetivo de erradicar la necesidad de los préstamos estudiantiles para casi 400,000 alumnos en los sistemas de Cal State y de la Universidad de California. También aumentaría las becas para estudiantes de colegios comunitarios y proporcionaría un primer año gratuito a aquellos que cursan a tiempo completo.

“Los estudiantes de bajos ingresos... pueden muchas veces, a través de nuestros excelentes programas de California, obtener ayuda para pagar la matrícula. Pero aun así se gradúan con enormes deudas”, afirmó el asambleísta Kevin McCarty (D-Sacramento), quien encabeza el plan. “El costo de subsistencia, los libros, el transporte, eso es [lo que] debemos abordar”.

En una conferencia de prensa en el Capitolio el lunes por la mañana, el presidente de la Asamblea Anthony Rendón (D-Paramount), dijo que con la introducción de la propuesta, “California está tomando el paso más audaz en la nación para hacer la universidad libre de deudas”.

Es difícil garantizar el éxito de estos planes de alto precio, pero llega justo cuando los costos universitarios enfrentan un mayor escrutinio. En un reciente estudio, cerca del 60% de los californianos manifestaron que la accesibilidad era un gran problema para el sistema de educación superior del estado. El año pasado, durante su campaña como precandidato presidencial, Bernie Sanders puso en el centro de la atención nacional la idea de una universidad libre de costos de matrícula.

Bajo el nuevo plan, los estudiantes seguirían teniendo acceso a la ayuda financiera existente, como la Beca Federal Pell, los programas estatales como Cal Grants, asistencia de las universidades y las llamadas Becas para la Clase Media (si no son eliminadas, como ha propuesto el gobernador Jerry Brown). Se espera que los padres de familia que ganen más de $60,000 contribuyan, y que los estudiantes también aporten manteniendo puestos de trabajo de medio tiempo durante todo el año.

La nueva beca cubriría el resto del costo anual promedio de la universidad, que es de aproximadamente $21,000 en Cal State y de $33,000 en UC.

“Es la propuesta más extensa y con mayor alcance en el país”, estimó Lupita Cortez Alcalá, directora ejecutiva de la Comisión de Ayuda Estudiantil de California.

Para Cortez Alcalá, ya los $2,100 millones de dólares anuales en ayuda financiera estatal que administra su comisión son la suma más generosa en el país. La propuesta de la Asamblea lo sería aún más al ampliar la cobertura de los gastos de subsistencia, los cuales representan el 60% del costo total de asistir a UC. Otros programas de “universidad gratuita” en Oregon y Tennessee, y una propuesta diferente en Nueva York, sólo cubren la matrícula y cuotas. “Este plan adicional realmente ayudará a cerrar algunas brechas que existen en la ayuda financiera actual”, dijo.

En su implementación total, el nuevo programa de ayuda costaría alrededor de $1,600 millones de dólares al año, aunque los autores esperan que ese precio baje a medida que aumente el salario mínimo estatal y los estudiantes ganen más en sus trabajos. Los demócratas de la Asamblea proponen presentar las nuevas becas en un lapso de cinco años, con un costo inicial de $320 millones y unos $100 millones adicionales para las disposiciones de los colegios comunitarios.

La mayor parte del dinero provendría del fondo general del estado. McCarty dijo que esperan que los ingresos tributarios superen las proyecciones del gobernador, brindando a los legisladores más dinero para gastar.

El costo total es mucho menor que la suma de $3,300 millones de dólares que la Oficina del Analista Legislativo calculó para una universidad totalmente libre de deudas. Ese informe, publicado en febrero, incluyó la cobertura de los gastos de subsistencia para los estudiantes de colegios comunitarios, algo que esta última propuesta no haría.

El plan de los legisladores se enfrenta a duras dificultades para llegar al plan de presupuesto final del estado, previsto para junio. Brown, quien ha sido renuente a aprobar nuevos gastos -incluso en años de gran liquidez-, prevé un leve déficit presupuestario el próximo año. Su plan inicial eliminaría las Becas para la Clase Media, un programa apoyado por el exvocero de la Asamblea John A. Pérez (D-Los Ángeles).

Además, los legisladores tienen otras cuestiones en sus agendas.

“Tenemos que hacer obras de transporte. Tenemos que hacer obras de vivienda”, resaltó el asambleísta José Medina (D-Riverside), quien preside el Comité de Educación Superior de la Asamblea. “Pero quizá, finalmente, la universidad y la educación superior estén subiendo a la cima”.

La propuesta está respaldada por el líder demócrata de la Asamblea, Anthony Rendón (D-Paramount), cuyo apoyo podría influenciar sus posibilidades en las negociaciones presupuestarias con Brown y el líder del Senado, Kevin de León (D-Los Ángeles), quien ha propuesto su propio proyecto de ley para impulsar la ayuda en los colegios comunitarios.

Pero Rendón se contuvo de llamar al paquete ‘la máxima prioridad de la Asamblea’ en el presupuesto de este año e hizo un esfuerzo para moderar las expectativas de su colocación en el plan final.

“Va a seguir el proceso normal del presupuesto”, expresó. “¿Puedo garantizar que cruce la línea de meta? No. Pero es un tema muy importante para muchos de nuestros miembros del caucus”.

H.D. Palmer, vocero del Departamento de Finanzas del estado, señaló que la administración de Brown ha trabajado para reprimir los costos de la universidad al mantener la misma matrícula y cuotas durante los últimos cinco años “mientras continúa trabajando con ambos sistemas para hacer mejoras como el tiempo de graduación que tienen un efecto directo sobre el costo tanto para los estudiantes como para sus padres”.

La propuesta de la Asamblea “es sin duda un objetivo noble, pero que claramente tiene que ser pagado”, dijo Palmer.

Los tres sistemas públicos de educación superior del estado, los cuales educan a la mayor cantidad de estudiantes de bajos recursos del país, recibieron con agrado la propuesta.

“Como una institución comprometida con ampliar el acceso a la educación para los estudiantes de bajos ingresos y de primera generación... esperamos estudiar la propuesta y trabajar con la legislatura en esta importante cuestión”, afirmó la Universidad de California en un comunicado.

La UC ya cubre la matrícula y algunos gastos de subsistencia para los alumnos cuyas familias ganan menos de $80,000 al año. Pero el sistema de 10 campus requiere que los estudiantes, independientemente de los ingresos, contribuyan alrededor de $9,700 al año. Ese requisito de “autoayuda”, que la propuesta libre de deudas mantendría, puede ser una razón por la que incluso los estudiantes de bajos ingresos cubiertos por la asistencia financiera se gradúen de todas maneras con una deuda promedio de $20,000, según Ralph Washington Jr., presidente de la Asociación Estudiantil de UC (una suma menor que el promedio nacional, de $28,950, indicó un vocero de la institución).

Washington remarcó que algunos estudiantes sacan préstamos para cubrir su parte de la autoayuda en lugar de trabajar largas horas, las cuales pueden afectar sus calificaciones. Otros necesitan enviar parte de sus ingresos laborales para ayudar a sus familias. El alquiler también es muy alto en algunas áreas donde se encuentran los campus de la UC, como Westwood, Berkeley, San Diego y Santa Cruz.

En Cal State, que considera un aumento de matrícula del 5% para compensar la baja del financiamiento estatal, el rector Timothy P. White afirmó que los administradores están a disposición para trabajar con los legisladores y hacer que la universidad sea más asequible.

Paul Feist, portavoz de la Oficina del Rector de Colegios Comunitarios de California, manifestó que el plan de la Asamblea podría ayudar más a los 2.1 millones de estudiantes del sistema que luchan con los altos niveles de necesidades financieras desatendidas.

La cuota de $47 por unidad del sistema es la más baja entre las universidades del país, y el 45% de los alumnos fue eximido de este costo durante el año escolar 2015-2016; sin embargo, también tienen menos ayuda financiera a su disposición que aquellos que asisten a UC y CSU.

Aproximadamente 38,000 alumnos solicitaron préstamos, con un promedio de $5,500 en 2015-2016, muestran los datos de los Colegios Comunitarios de California.

Debbie Cochrane, vicepresidenta del Institute for College Access and Success, aseguró que la propuesta de la Asamblea no ayudará adecuadamente a los estudiantes que más lo necesitan. “En muchas regiones del estado, los alumnos de colegios comunitarios se enfrentan a mayores costos universitarios que los estudiantes de UC o de CSU”, remarcó.

Cortez Alcalá dijo por su parte que cubrir el costo total de la universidad para todos los estudiantes no es realista en términos financieros. “Tendremos que elegir”, afirmó.

La redactora del Times, Rosanna Xia, contribuyó con este informe.

Traducción: Diana Cervantes

Para leer este artículo en inglés, haga clic aquí:


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