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Tres estrategias financieras para costear la universidad de los hijos

Cuentas por pagar, jubilaciones que tienen que ser financiadas, grandes compras para las cuales se debe que ahorrar: las demandas financieras que la mayoría de las familias enfrentan pueden hacer que ahorrar para la educación universitaria de los hijos sea abrumador o incluso inalcanzable. Pero, con cierta planificación, no tiene por qué ser así.

Aquí presentamos tres estrategias flexibles que pueden ayudar a ahorrar para la universidad.

Acelere las contribuciones al plan 529
La mayoría de las personas ha oído hablar de los planes de ahorro 529. Usted contribuye a la cuenta los dólares sin los impuestos, y el dinero crece y puede ser retirado libre de impuestos siempre y cuando se utilice para ciertos gastos de educación. Los planes también tienen disposiciones que ayudan a aumentar los ahorros para la universidad.

Cualquier contribución que uno haga a un plan 529 suma para la exclusión de impuestos de $14,000 anual. Si usted pone $15,000 en el plan 529 de su hija, los primeros $14,000 serían un ‘regalo’, y los $1,000 adicionales estarían sujetos al impuesto.

Sin embargo, usted puede depositar el valor por adelantado de cinco años de aportes en un plan 529 sin estar sujeto a impuestos por regalo. Esto significa que usted puede contribuir $70,000 en un año, aunque estaría al máximo de su exclusión fiscal por regalo durante los siguientes cinco años.
Poner $70,000 en la cuenta de forma anticipada le da a ese dinero más tiempo para crecer libre de impuestos. Y uno siempre puede retirar sus contribuciones sin impuestos o multas. Sin embargo, retirar las ganancias y utilizarlas para gastos no relacionados con la universidad haría que usted tuviera que pagar impuestos y una multa del 10%.

También puede avisarles a sus padres, o suegros, acerca de esta provisión por adelantado. Si están planificando la disposición de sus propiedades y buscando maneras de diversificar su dinero, pueden aprovechar la opción del plan 529.

Convierta su IRA Roth en un doble agente
Muchos padres creen que ahorrar para la jubilación y para la universidad debe hacerse por separado, pero esto no es cierto. Si uno puede contribuir a una cuenta Roth IRA, entonces puede ahorrar para la jubilación y la universidad al mismo tiempo.

Como uno contribuye con su Roth IRA con los dólares después de los impuestos, puede retirarlos en cualquier momento sin impuestos o multas, al igual que las contribuciones al plan 529. Uno sólo tiene que preocuparse de pagar impuestos y sanciones cuando retira ganancias.

La mayor ventaja de esta estrategia es la flexibilidad. Uno puede elegir sus inversiones y mantener el control de cómo se utiliza el dinero. Si su hijo o hija deciden no ir a la universidad, usted puede mantener ese dinero como fondos para su jubilación.

Otro beneficio importante es que el dinero en una cuenta de jubilación, como una cuenta IRA Roth, no juega en contra de su hijo para conseguir ayuda financiera; esto podría ayudarle a recibir más ayuda para pagar la universidad. El dinero dentro de una cuenta 529 a nombre de los padres, por el contrario, suele jugar en contra en ese sentido.

Usar su patrimonio hipotecario para saldar préstamos estudiantiles con interés alto
Es difícil evitar el endeudamiento para costear los gastos universitarios, no importa lo rico que uno sea. De hecho, más del 70% de los graduados de licenciaturas están endeudados, según un informe de la Casa Blanca de 2014.

Algunos préstamos estudiantiles permiten aplazar el interés y los pagos hasta después de la graduación. Pero cuando los intereses comienzan, pueden ser bastante altos. No raro escuchar que los prestamistas cobren el 9%.

El patrimonio hipotecario (home equity) ha aumentado para muchos de los propietarios, pero al mismo tiempo la deuda estudiantil ha alcanzado niveles nunca antes vistos. Mientras tanto, las tasas de refinanciamiento han permanecido en un nivel mínimo en los últimos años.
Para ayudar a un hijo a pagar sus préstamos estudiantiles más rápido, uno podría utilizar una refinanciación “en efectivo”, para aprovechar el capital hipotecario acumulado. Esto permitiría consolidar los altos intereses del préstamo estudiantil a una tasa de interés más baja.

Calcule el ahorro por la refinanciación de su hipoteca
Al ejecutar una refinanciación en efectivo se debe evitar accionar el seguro hipotecario privado (PMI, por sus siglas en inglés). Esto ocurre cuando el patrimonio hipotecario representa menos del 20% del valor de la casa -o, para decirlo de otra manera, cuando la relación préstamo-valor es de más del 80%-. Los prestamistas requieren del PMI para protegerse contra la falta de pagos, y no es barato. Un seguro puede costar hasta un 1% del valor de su préstamo cada año, o $3,000 al año en una hipoteca de $300,000.

El graduado promedio de 2014 dejó la universidad con una deuda estudiantil de $29,400, según los datos de la Casa Blanca. Si una casa vale $400,000 y tiene una hipoteca de $250,000, uno podría refinanciar el efectivo para pagar el préstamo del estudiante. Aquí está el detalle:
(Balance actual de hipoteca: $250.000) + (préstamo estudiantil: $29,400) / (valor de la casa: $400.000) = 69,85% del préstamo a valor.

En este caso, se puede pagar el préstamo estudiantil con una refinanciación por efectivo y evitar accionar el seguro hipotecario privado. Con las tasas de hipoteca actuales por debajo del 4%, este movimiento podría ahorrar a su hijo una cantidad significativa de dinero.
La educación universitaria todavía está al alcance, pero requiere de una mezcla de ahorro, ayuda financiera y decisiones de endeudamiento inteligentes, para que sea asequible. Consulte a su asesor financiero sobre estas estrategias para determinar las más apropiadas para usted.

Chris Hiestand es un experto en finanzas personales de Lenda, un sitio de refinanciamiento de hipotecas con sede en San Francisco. Además, es consejero de NerdWallet, un sitio de finanzas personales.

Traducción: Diana Cervantes.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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