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Estudio encontró que uno de cada 10 estudiantes de Cal State no tiene hogar

Aproximadamente uno de cada 10 de los 460,000 estudiantes de la Universidad Estatal de California (Cal State) no tiene un hogar, y uno de cada cinco no tiene acceso a suficiente comida, de acuerdo con los resultados iniciales de un estudio iniciado para comprender y resolver un problema que ha permanecido largamente ignorado en una de las mejores universidades públicas.

“Este algo que deja sin aliento, cuando se piensa en ello”, afirmó el lunes pasado el presidente estatal del sistema universitario, Timothy P. White, en Long Beach, donde más de 150 administradores, investigadores, estudiantes y grupos de defensa se ¿¿reunieron para intercambiar ideas, estudiar casos y compartir experiencias personales sobre el tema.

White, que encargó el estudio, hizo hincapié en la necesidad de Cal State, el mayor sistema universitario público de la nación, de abordar el tema de manera sistemática a través de sus 23 campus. “Vamos a encontrar soluciones” , aseguró. “Mejorar esto es algo que simplemente debemos hacer”.

Es difícil estudiar y medir con precisión la falta de vivienda entre los estudiantes de educación superior, por ello los expertos aplaudieron el esfuerzo de Cal State para tratar de cuantificar el alcance de un problema, aun con datos limitados.

En todo el país, el número de estudiantes que experimentan inseguridad alimentaria en gran medida es indocumentado y desconocido, y el número de estudiantes sin hogar tiende a bajos niveles de denuncia en las encuestas nacionales, señaló Clare Cady, quien dirigió el programa de la Universidad Estatal de Oregón para apoyar a los estudiantes sin hogar y ahora la cuestión a nivel nacional está dirigida a luchar contra la pobreza.

Los estudiantes con condiciones de vivienda inestables no están obligados a notificarlo, y muchos son reacios a buscar ayuda debido a la vergüenza que ocasiona ese problema, expresó Rashida Crutchfield, profesora asistente de la escuela de Trabajo Social en la Universidad Estatal de Long Beach, quien dirigió la primera fase del estudio.

Crutchfield puso en marcha la investigación en abril de 2015, entrevistó a 92 estudiantes y llevó a cabo cuatro grupos de discusión en recintos urbanos y rurales. Ella y su equipo también enviaron encuestas, revisaron los recursos existentes y preguntaron al personal universitario, profesores y administradores sobre sus impresiones ante el nivel de falta de vivienda en sus campus.

Muchos estudiantes y profesores no eran conscientes de que la definición de ‘falta de vivienda’ se extendía a otras opciones además de ‘vivir en la calle’. Algunos estudiantes que duermen en sofás en casas prestadas, o que viven en sus coches, por ejemplo, no eran considerados ‘sin hogar’.

Los resultados iniciales indican que aproximadamente entre el 8% y el 12% de los estudiantes de la Universidad Estatal de California no tienen hogar, y entre el 21% y el 24% padecen inseguridad alimentaria, dijo.

Crutchfield y su equipo hablaron con profesores que dieron dinero a los estudiantes y que ponen alimento en sus mesas para aquellos con necesidades. “Una gran cantidad de estas conversaciones tuvo lugar en el interior de nuestra oficina y fueron a puerta cerrada”, manifestó un miembro del personal universitario a Crutchfield.

El lunes último, Crutchfield habló sobre su reunión con Kassandra, una estudiante que sólo se identificó por su nombre de pila y quien dijo que estudiar era difícil, porque “realmente uno no se puede concentrar en estudiar y esforzarse más, cuando está buscando dónde quedarse y cómo llegar a fin de mes”.

En la primera fase del proyecto de investigación, Crutchfield identificó 11 campus que ya ofrecen algún tipo de una despensa de alimentos o programa de apoyo a estudiantes sin hogar. Cinco de estas escuelas han sido particularmente proactivas, señaló.

Por ejemplo, Fresno State puso en marcha en el otoño pasado un programa que rastrea restos de comida en los eventos del campus, y desarrolló una aplicación que notifica a los estudiantes cuando hay alimentos disponibles. La universidad también ha creado, entre otras iniciativas, un centro que ofrece de forma gratuita alimentos, pasta de dientes y otros artículos de primera necesidad.

En Cal State Long Beach, un programa en todo el campus ofrece a los estudiantes becas de emergencia, vales de hotel, comida de asistencia y asesoramiento. Hasta el momento, la iniciativa también ha conseguido puestos de trabajo en el campus para nueve estudiantes, para ayudarles a alcanzar condiciones de vida más estables.

Su trabajo e ideas serán compartidas en la conferencia de esta semana, con representantes de otras escuelas, el sistema UC y organizaciones sin fines de lucro.

El estudio continuará durante los próximos dos años, señaló Crutchfield, con el objetivo de recoger datos más concretos, lo cual confirma el alcance del problema y la búsqueda de formas para poner en marcha programas de apoyo de intervención en cada campus. “Tenemos mucho, mucho más trabajo por hacer “, afirmó.

rosanna.xia@latimes.com

Para más noticias sobre educación, siga en Twitter a @RosannaXia.

Traducción: Diana Cervantes.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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