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Norma Torres hace historia y llega al Congreso estadounidense

La senadora de origen guatemalteco Norma Torres es captada al momento de emitir su voto.
(Louis Torres/Cortesía)

LOS ÁNGELES.- La senadora guatemalteca Norma Torres no podía ocultar sus emociones. La sonrisa era de oreja a oreja. Su familia, activistas y miembros del partido demócrata entendían la expresión y la compartían, al recibirla con los brazos abiertos y felicitaciones en el Hotel Bonaventure en la fiesta post-electoral.
No era para menos, Torres no sólo estaba haciendo historia al convertirse en la primera funcionaria de Centroamérica en llegar al Congreso, sino que lo estaba haciendo por la puerta grande, con el 63% del electorado a su lado y una de las pocas demócratas que triunfo en las elecciones donde los republicanos pintaron a Estados Unidos de rojo.

“Me siento muy feliz”, dijo a HOY. “[Este triunfo] representa un sueño que una inmigrante pueda llegar a este país y tener esta gran oportunidad que yo he tenido”.

La carrera política de Torres comenzó en el 2000 como concejal en la ciudad de Pomona, ayuntamiento que seis años más tarde dirigió como alcaldesa; luego se convirtió en la primera guatemalteca en llegar a la Asamblea (2008) y al Senado de California (2013).

En las primarias de junio, la senadora estatal compitió por la silla que dejó la congresista Gloria Negrete en el Distrito 35. Frente a tres candidatos demócratas, la guatemalteca obtuvo 17,996 votos (67.1%), lo que le dejó casi con el puesto asegurado.

“Estoy muy emocionada, es lo que siempre he querido hacer desde que fui elegida por primera vez en el 2000. Muchos dicen que ha sido muy rápido, para mí es un tiempo muy largo”, asegura Torres, de 49 años, oriunda del departamento de Escuintla.

Después de que murió su madre, cuando ella tenía cinco años, su padre la envió a casa de un tío en la ciudad de El Monte, California. En 1990, junto a su esposo Louis, se movieron a Pomona en donde residen hasta la actualidad.

Antes de incursionar en la política, laboró por 18 años como operadora en el sistema de emergencia 911, en donde desarrolló su compromiso comunitario al ver la necesidad de empleados bilingües y ahora da el salto a la esfera nacional.

“En lo que siempre me enfoco es en comunicarme y tener un diálogo abierto con la comunidad”, valora la todavía senadora del Distrito 61. “A mí no se me ha olvidado de donde soy ni de dónde vengo, creo que eso es lo que me ha ayudado”.

En Estados Unidos viven 3,998,280 centroamericanos, al igual que el resto de los latinos, el principal problema que enfrentan es el migratorio, uno de los compromisos que asume Torres, pero considera que no puede hacerlo sola.

“Tengo un récord de apoyar los esfuerzos de una reforma migratoria, desafortunadamente no lo hemos conseguido”, asegura la congresista electa, destacando que parte de la culpa recae en los votantes que no eligen representantes que apoyen ese tema.

Este martes, comenzó a recibir llamadas a las 5:00 de la mañana. Antes de ir a votar, atendió cuatro entrevistas de diferentes medios de comunicación locales e internacionales, vía teléfono y Skype.

Antes de llegar a la concentración de los simpatizantes demócratas, atendió una vigilia en honor a un policía muerto en Pomona. Esta rutina, indica que la ha llevado los últimos 14 años desde que llegó al ayuntamiento de esa ciudad.

“Siempre he dicho que Norma no es política”, sostiene Louis, con quien Torres lleva casada 28 años y padre de sus tres hijos: Christopher (24 años), Matthew (21) y Roberto (27). “Siempre piensa en la comunidad primero, antes que los intereses de ella”.

Entretanto, las autoridades guatemaltecas celebran este nombramiento que consideran histórico, porque hasta el momento los antecedentes indican que las posiciones alcanzadas por otros centroamericanos no han trascendido el nivel estatal.

“Es una esperanza y una voz en el Congreso federal”, manifestó a HOY el cónsul Pablo García Sáenz. “Ella ha demostrado liderazgo y capacidad en las diferentes posiciones, por lo que no dudamos que eso mismo va a llevar a Washington”.

En la actualidad, los salvadoreños Walter Tejada, supervisor del Condado de Arlington en Virginia y Ana Sol Gutiérrez, legisladora por el Condado de Montgomery en Maryland, desempeñan los cargos más altos.

Tejada, en entrevista telefónica, se muestra orgulloso por el logro de Torres; sin embargo, considera que se deben abrir más puertas e invita a otros migrantes de esa región a involucrarse en la política, por ahora pide que se apoye a la nueva congresista.

“Es importante que apoyemos a Norma, porque el ámbito público no es fácil”, indicó el funcionario. “No significa que automáticamente va a hacer todas las cosas que como latinos nos interesan, pero lleva esa perspectiva y puede reconciliar cualquier iniciativa con un interés en nuestra cultura”, advirtió el supervisor del Condado de Arlington.

El guatemalteco David Campos fue electo en dos términos [2008 y 2012] en la junta de supervisores de San Francisco; en estas elecciones, busca un escaño en la Asamblea de California, de ganar lo convertiría en el primer latino LGBT en el Distrito 17.

Antes de la llegada de Norma Torres a Sacramento fue electa asambleísta Liz Figueroa (1994), cuyos padres son originarios de El Salvador. Cuatro años más tarde, también fue senadora.

La congresista electa representará a Ontario, Pomona, Rialto, Monclair, Chino y Fontana, entre otras ciudades ubicadas en el Distrito 35.


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