Anuncio
Share

La migración cambia a individuos y familias

La migración cambia a individuos y familias

La migración cambia a individuos y familias

El rol de género también se modifica, dice investigador de EU

TIJUANA BC 09 DE NOVIEMBRE DE 2016 (AFN).– La migración cambia a los protagonistas directos e indirectos de este fenómeno, y mueve las mentes, ideas y corazones de quienes viajan a los Estados Unidos y de quienes se quedan, modificando incluso la relación al interior de las familias y el rol de género en hombres y mujeres, pero crea y mantiene una fuerte red social transfronteriza

La migración desafía normas de género y roles en la familia, sin embargo esto logra muy poco para modificar ideología y desigualdad de género profundamente arraigados en la misma, afirmó el sociólogo Sergio Chávez, de la Universidad tejana de Rice, al hablar en Tijuana sobre la cultura de la migración y sus efectos, durante un coloquio efectuado en el Colegio de la Frontera Norte.

Chávez, quien es profesor del Departamento de Sociología de dicha universidad, y presentó en el Colef su libro Border Lives, es producto de ese fenómeno y fue marcado por él al grado de definir su vocación como investigador en dichos temas.

Nativo de Estados Unidos, pero descendiente de padres guanajuatenses que actualmente son campesinos en el Valle de Salinas, California, Chávez vivió esa cultura en el hogar, cuando su tatarabuelo viajó por primera vez a la ciudad de Los Ángeles, cuando no existían autos, y continuó con el abuelo, quien fue parte del programa bracero.

En el parque Teniente Guerrero de Tijuana conoció historias de mexicanos que participaron en el programa bracero y reunidos en esta frontera, presionaron para que los gobiernos de Estados Unidos y México les regresaran salarios que les quedaron debiendo, pero también conoció extraordinarias historias sobre sus vivencias y el cambio de visión en torno a sí mismos, a sus familias, a su experiencia de vivir en México y la diferencia de hacerlo en los Estados Unidos.

Convertido en sociólogo regresó a Guanajuato e inició un profundo estudio consistente en seguir los pasos de una docena de habitantes de su comunidad de origen, vecina de Celaya, donde la mitad de los habitantes tenían historias de migración.

No sin esfuerzo lograron identificar su red social que llevaba a estos mexicanos a lugares como Texas, Carolina del Norte, New Orleans y casi todos los estados de la Unión Americana, hasta reunir a más de 5 mil personas, todos entrelazados por relaciones de familia y amistad.

Con nombres, teléfonos y ubicaciones, obtuvieron sus historias de vida y encontraron entre otras cosas, que las mujeres constituyen una conexión vital y motivación sin la cual no se produce dicha migración ni se mantiene tal red.

El flujo de información o ideas afecta el comportamiento individuales y opiniones, respecto de todo lo que forma su origen, su forma de vida, su identidad personal y masculinidad.

Correr riesgos hasta mortales y efectuar trabajos rudos y difíciles para ganar los dólares que envían como parte de sus remesas hacia Guanajuato da sentido al esfuerzo que estos migrantes hacen, y reafirma su valor e identidad como varones.

No obstante haber conocido un estilo de vida distinto y conocer las ventajas que tanto se atribuyen al hecho de vivir en Estados Unidos, no se tradujo sin embargo, en el deseo de estos migrantes de vivir en la Unión Americana.

Ese sentimiento si cambia cuando regresan a México y después de un tiempo y el intento de adaptación de nueva cuenta, comienzan a experimentar hasta frustración y depresión, y el constante contacto con quienes se quedan en territorio norteamericano les produce ansiedad y deseo de regresar a este.

“Las identidades de género de los hombres como esposos y padres en México compiten con previas identidades de trabajo.

Cuando regresan a México la falta de trabajo económicamente satisfactorio crea sentimientos de frustración e insatisfacción, generándose el deseo de regresar a Estados Unidos”, señaló el investigador.
La relación entre todos los integrantes de esta enorme red social es intensa, se comunican entre sí todos los días o por semana, incluso vía texto, y se comparten hechos cotidianos, eventos de familia o actividades comunitarias entre quienes viven en Estados Unidos y quienes permanecen en México.

A pesar de la comunicación tan constante, los rompimientos y divorcios son frecuentes, y la mujer experimenta por lo regular sentimientos de abandono. Comienza a pesar de manera creciente, la carga de asumir la responsabilidad del hogar y los hijos, y crece en ellas la sensación de que adicionalmente llevan sobre sus hombros la carga de mantener la estabilidad emocional de la familia y la relación de pareja, de llevar la iniciativa en este último terreno, sin lo cual, la relación naufraga.

La idea de que son ellas quienes toman la iniciativa para apoyar emocionalmente a sus maridos y hacer llevadero el desafío de trabajar lejos de sus familias, les agota y llegan a sentir que este esfuerzo no es correspondido por sus varones.

Son estos, varios de los hallazgos del trabajo de investigación, que todavía no concluye y pretende explorar otras vetas de esta compleja red social que une a miles de familias mexicanas, y que se multiplica y prolonga hacia casi todos los estados de la Unión Americana, donde fluyen por su propio carril otras redes nacidas en ciudades y estados mexicanos expulsores de migrantes.


Anuncio