Anuncio
Share

Dresser invita a la participación ciudadana

TIJUANA BC 23 DE AGOSTO 2016 (AFN).- La politóloga Denisse Dresser participó en el desayuno mensual de COPARMEX Tijuana con la conferencia “De la sumisión a la participación ciudadana”.

En su análisis sobre el rumbo del país, la también periodista comentó que México parece estar atorado en un largo proceso de desencuentro que ha ido minando la esperanza de consolidar la democracia.

“La angustia que compartimos los mexicanos y la desilusión que provoca lo generan casos y actitudes como La Casa Blanca, las lealtades políticas, la opacidad en la fiscalización del dinero público, el botín que se reparten los partidos, sin sanciones”, informó.

El país se ha corrompido sin matices, sin importar ideologías expreso, por eso hoy no me extraña que compartamos las palabras de democracia incompleta, representación fallida, impunidad institucionalizada, simulación o regresión.

Para Dresser, uno de los problemas que enfrentamos surge cuando nuestro modelo económico, concentrado, monopolizado y en estructura de pirámide, empieza a crear monstruos que ya no pueden ser controlados, convirtiendo a los ciudadanos en naranjas a las que exprime.

“A mí, como a ustedes, alguien todos los días me exprime, mientras ellos aparecen en las listas de Forbes”. Tenemos, informó, un país de vencedores y perdedores: los que tienen mucho dinero y otros nada.

Se refirió a la corrupción como un ácido corrosivo, que no es normal y el cual rara vez es denunciado porque la gente no cree que lo puede erradicar.

“La corrupción desvía recursos que deberían estar destinados a las escuelas y no irse a la bolsa de los líderes. La corrupción le cuesta al país casi el 9% del Producto Interno Bruto de México. Urge un Sistema Nacional de Anticorrupción”, mencionó Dresser.

Comentó que los casos de la Casa Blanca, del Departamento en Miami o las licitaciones, en los que se relaciona al presidente Enrique Peña Nieto y a su esposa, son importantes no por morbo o por chismes, porque tienen que ver con conflictos de interés, “que en México ni siquiera es conflicto”, e insistió en que tienen que ver en cómo el poder el México se usa de manera discrecional.

Dresser pidió al público que levantara la mano si creía que un amigo se ofrecería a pagarle el predial o si conocía realmente a sus diputados o estaba emocionado por las propuestas de los políticos que los representaban, antes las cuáles no recibió respuesta, pero que le ayudó a medir a su púbico.

Ante la evidente descomposición del país, Dresser propuso desmantelar el viejo sistema autoritario, crear una agenda que sacuda a los partidos de su complacencia, terminar con los egoísmos individuales.

Celebró que la COPARMEX haya impulsado la iniciativa 3 x3, así como los movimientos organizados por estudiantes, pero reconoció que han sido insuficientes porque quienes tienen el poder se niegan a ejercerlo de manera distinta.

Propuso crear nuevos códigos de conducta ciudadana, un frente unido, una coalición ciudadana para tener los ojos bien abiertos y mirar con honestidad: “yo estoy aquí como estuve en el 2015 la anterior vez, preparada para trabajar con las últimas cartas que me quedan, las palabras”.

“Nos queda caminar por la ruta de lo insuficiente para que se vuelva suficiente, usar las redes como medios alternativos para evitar la pasteurización de la televisión. Empecemos, puntualizó, a exigir respeto a nuestra inteligencia y decir que estamos cansados”.

Dresser compartió su creencia de que no somos incambiables, inamovibles, no nos merecemos menos, somos de la región más transparente, finalizó.

Durante el espacio de preguntas y respuestas Dresser fue cuestionada sobre la marcha que encabezará el arzobispo de Tijuana, Francisco Moreno Barrón contra los matrimonios gays, ante la cual contrastó el mensaje de amor y tolerancia del papa Francisco ante la cruzada de la Iglesia mexicana: “este tema, respondió, se debe tratar solo en el ámbito de los derechos humanos, por eso la Iglesia pierde tantos adeptos.

Ante un público de casi 400 personas Dresser, confió que Tijuana es uno de los lugares a los que más le gusta venir, ya que lo que comparte se convierte para ella en un termómetro de lo que pasa en este país.


Anuncio