Anuncio
Share

Muerte de manatíes por embarcaciones asciende a 71 en Florida

Setenta y un manatíes murieron en lo que va de año en aguas de las costas de Florida por accidentes con embarcaciones, lo que supone un récord hasta el mes de julio, señaló hoy la Comisión para la Conservación de la Fauna y la Pesca (FWC).

Setenta y un manatíes murieron en lo que va de año en aguas de las costas de Florida por accidentes con embarcaciones, lo que supone un récord hasta el mes de julio, señaló hoy la Comisión para la Conservación de la Fauna y la Pesca (FWC).

Setenta y un manatíes murieron en lo que va de año en aguas de las costas de Florida por accidentes con embarcaciones, lo que supone un récord hasta el mes de julio, señaló hoy la Comisión para la Conservación de la Fauna y la Pesca (FWC).

En los últimos seis años se registraron 327 muertes de manatíes causadas por embarcaciones de recreo, con 58 ejemplares en 2015 y 45 en 2014, recogió la FWC en su informe.

Solo en los pasados seis meses murieron 65 de esos mamíferos marinos por accidentes relacionados con las hélices o los motores de las embarcaciones.

En total, en lo que va de año, han muerto por diferentes causas 336 manatíes, según las estadísticas divulgadas por la FWC de Florida.

Por condados, el de Lee, en la costa suroeste de Florida, lidera el ránking de manatíes muertos con 11 ejemplares, seguido de Volusia (7), en la costa noreste, y Monroe, (7), que engloba las islas de los cayos de Florida.

Además, 76 manatíes murieron por parto prematuro -perinatal-, 21 por frío y 69 por causas no determinadas, principalmente, frente a los 284 que fallecieron en 2015 y los 246 ejemplares contabilizados en 2014.

Para reducir el número de manatíes muertos por las hélices o los motores de las embarcaciones, la FWC recomienda a los patrones de embarcaciones de recreo que usen gafas polarizadas al navegar, obedezcan las señales sobre control de velocidad y naveguen con cuidado cerca de los manatíes

Los manatíes, que viven tanto en aguas dulces como saladas, son muy sensibles a la bajada de las temperaturas. Cuando éstas bajan, suelen acercarse a la costa e incluso no es extraño verlos adentrarse en el continente por los ríos para cobijarse cerca de centrales y otras instalaciones que calientan el agua, lo que aumenta las posibilidades de que resulten heridos por embarcaciones. EFEUSA


Anuncio