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Experta sugiere estudiar impacto ambiental de proyectos de López Obrador

Se intuye que parte de la selva maya se verá afectada por este proyecto que pretende fomentar el turismo, pero hasta ahora se carece de un estudio de impacto ambiental, algo obligatorio para accionar este tipo de proyectos. EFE/Archivo

Se intuye que parte de la selva maya se verá afectada por este proyecto que pretende fomentar el turismo, pero hasta ahora se carece de un estudio de impacto ambiental, algo obligatorio para accionar este tipo de proyectos. EFE/Archivo

EFE

El plebiscito que se celebra este fin de semana sobre proyectos de infraestructuras del nuevo Gobierno de México no debe ser determinante, puesto que su construcción tendría que condicionarse a un informe de impacto ambiental, sugirió hoy la bióloga Patricia Escalante.

En declaraciones a Efe, la investigadora del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consideró positivo el referendo y que, a priori, los proyectos no parecen ser excesivamente dañinos para el medioambiente pero que, independientemente del resultado, “se va a tener que seguir estudiando si se hacen o no”.

Son cuatro grandes iniciativas que pueden impactar al medioambiente las que están en manos de la ciudadanía: el Tren Maya, la plantación de árboles frutales y maderables, la construcción de una nueva refinería y la instalación de un tren que permita el desarrollo del Istmo de Tehuantepec

“Creo que la consulta no puede ser tomada como un cheque en blanco ni a favor ni en contra, sino como una provocación para empezar a discutir estos proyectos y que se hagan bien o no se hagan”, expresó la bióloga.

El Tren Maya ha sido uno de los proyectos que más ruido mediático han generado. Se trata de un sistema ferroviario que recorrería la península de Yucatán, situada al sur del país.

Se intuye que parte de la selva maya se verá afectada por este proyecto que pretende fomentar el turismo, pero hasta ahora se carece de un estudio de impacto ambiental, algo obligatorio para accionar este tipo de proyectos.

Al respecto, Escalante admitió que “toda la península de Yucatán es muy frágil” y que, más allá del tren, hay cosas que se llevan haciendo mal mucho tiempo, como el mal manejo de la basura generada en hoteles y la falta de ordenamiento de suelos ecológicos.

Después, se mostró a favor del ferrocarril argumentando que “el tren en general tiene menos impacto al ambiente que la construcción de una carretera” y que puede atraer el ecoturismo, el cual ayuda a cuidar el ecosistema.

Aún así, admitió que el tren no es muy seguro en algunas partes “como toda la parte de la Riviera Maya y el tramo que le llaman selva, por cuestión también de las cuevas del subsuelo, que pueden sufrir vibraciones”.

“Pero todo eso son opiniones que para tener validez deben estar basadas en análisis, no se puede discutir si se está a favor o en contra sin tomar en cuenta todos los puntos importantes”, zanjó la doctora en psicología y biología evolutiva por la Universidad de Nueva York (NYU, por sus siglas en inglés).

En cualquier caso, sí indicó que, de realizarse la construcción, deben crearse corredores biológicos para que la fauna pueda seguir transitando el espacio.

Otro tema a consulta es el del llamado Tren Transístmico, una línea de transporte que ayude a desarrollar la zona del Itsmo de Tehuantepec, desde Salina Cruz hasta Coatzacoalcos.

Al respecto, Escalante, quien en su momento participó en uno de los estudios de impacto ambiental del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), dijo que “parece que no afecta áreas importantes naturales pero es muy importante que se hagan las consultas a las comunidades porque ahí es muy probable que cruce parte de sus territorios”.

En esta línea, el pasado 15 de octubre, la relatora especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, Victoria Tauli-Corpuz, lamentó los incumplimientos de México con los indígenas y recordó que deben ser consultados antes de impulsar proyectos en sus territorios.

También se somete a referendo la construcción de una nueva refinería en el estado de Tabasco, cuyo terreno ya está empezando a ser habilitado aunque el nuevo Gobierno aún no ha entrado en funciones, lo que llevó a la experta a pensar que “este proyecto ya venía de antes”.

No deja de ser polémico que se opte por una refinería cuando el petróleo es un combustible al que se estima le queda una vida útil de diez o quince años, siendo más necesaria que nunca una transición hacia las energías más limpias.

“Las energías renovables están a prueba, todavía no es muy seguro que sean suficientes”, dijo la especialista para después indicar que, al menos por un tiempo, México “va a tener que seguir dependiendo del petróleo” al no estar listo para una transición tan rápida.

Por último, se solicita la opinión del pueblo sobre el nombrado programa “Sembrando Vida”, que consiste en plantar árboles endémicos frutales y maderables.

Al respecto, Escalante opinó que ve el plan “muy positivo siempre y cuando no se ocupen los remanentes de selva” sino “que se utilicen todas las áreas desforestadas como son los potreros abandonados”.

“También es muy atractivo que quieran utilizar solamente especies nativas, frutales y maderables, pues tenemos muchos árboles en la selva que se deben recuperar”, concluyó.


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