Llámenla 'Señora Presidenta' en la sexta temporada de 'House of Cards'

Llegó su turno y con sus reglas. Es su momento de gobernar.

A Claire Underwood (Robin Wright) llámenla Señora Presidenta en la sexta y última temporada de la serie House of Cards, que estrena Netflix.

La política es una guerra sucia en la que nadie sale limpio, así que ser la primera mandataria del país más poderoso del mundo será una tarea en la que el personaje tendrá que demostrar que tiene la falda bien puesta para sentarse en la Oficina Oval.

"Esta temporada es, de manera literal, la exploración de cómo será su momento, cómo ella va a manejar y operar las cosas.

"Y las adversidades que tendrá serán en su mayoría hombres muy poderosos y las grandes corporaciones con mucho dinero tratarán de derribarla como la primera Presidenta de EU", compartió Wright en entrevista exclusiva.

El ascenso al puesto se sospechaba porque al final de la quinta temporada el personaje voltea a la cámara y dice: "Mi turno".

"Ella se va a dar cuenta que no tiene nadie en quien confiar, que no tiene aliados. Entonces se verá en la necesidad de hacer lo que mejor sabe: Hacer amigos para ganar enemigos", añadió la actriz.

El despido de Kevin Spacey, luego de las acusaciones en su contra por abuso sexual, orilló a la producción a matar al personaje que interpretaba, el Presidente Frank Underwood, y continuar con Wright al frente de la serie.

Su papel será demostrar que bajo su mando las cosas serán diametralmente opuestas.

"Biológicamente somos diferentes, hombres y mujeres van a actuar distinto, nos necesitamos unos a otros, pero operamos de maneras distintas, buscamos un lenguaje disímil.

"Y tener a una Jefa de Estado va a ser algo diverso para el show y va a mostrar que se trata de una experiencia nueva que se puede explorar", subrayó la ganadora de un Globo de Oro en 2013 por su interpretación.

Por supuesto que su métodos y decisiones no le gustarán a todos, especialmente a Annette y Bill Shepherd, Diane Lane y Greg Kinnear, respectivamente, herederos de un conglomerado industrial de mucha influencia política, cuyos intereses se verán afectados.

Más cuando la nueva Presidenta decida tener un gabinete completamente femenino.

Y si alguna duda quedaba del control que Wright tendría de la historia en esta última temporada, la propia actriz se encargó de dirigir el episodio final.

"Ser parte del final fue grandioso. Es un gran grupo, una gran familia, la producción, el elenco, maravillosas personas. Fue un honor tener la posibilidad de dirigir y por siempre estaré agradecida".

House of Cards fue la primera serie de una plataforma de streaming en ser nominada al Emmy como Mejor Serie Dramática, pero hasta ahora no lo ha ganado.

"Fue increíble que me dieran la oportunidad de este legado. Fueron seis años los que estuvimos juntos construyendo todos la serie en la que estuvimos muy involucrados creando el drama", dijo Robin Wright.

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