Los precios crecen al mayor ritmo del año en octubre

EFE

El índice de precios al consumo (IPC) creció un 0,3 % en octubre respecto al mes anterior, el mayor alza mensual en nueve meses, y la tasa interanual se ubicó en 2,5 %.

El auge vino impulsado por los precios de la gasolina, que subieron un 3 %.

Por su parte, la inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y alimentos por su volatilidad, ascendió un 0,2 % en octubre, mientras que comparado con el mismo mes del año pasado se situó en el 2,1 %.

Desde el punto de vista general, la tasa interanual del IPC aceleró su ritmo, ya que en septiembre fue del 2,3 %; mientras que la subyacente se redujo levemente al pasar de un 2,2 % al 2,1%.

La cifra divulgada por el Departamento de Trabajo se encuentra por encima de las expectativas de los analistas, que esperaban que los precios subieran un 0,2 %.

Las presiones inflacionarias están comenzado a repuntar aupadas por un mercado laboral en situación de casi pleno empleo, con una tasa de paro de 3,7 %, un nivel no visto en casi 50 años.

En los últimos 12 meses, los salarios se han incrementado en un 3,1 %, superando por primera vez el incremento interanual del 3 % desde 2009.

"Los precios de la energía impulsaron la inflación en octubre, pero las presiones inflacionarias en general parecen controladas. Con los suaves informes de inflación en el cuarto trimestre es poco probable que se cambie el curso a medio plazo de la política monetaria", indicó Yelena Shulyatyeva, analista en Bloomberg Economics.

La tendencia alcista general de los precios continúa en el país, lo que servirá de argumento para que la Reserva Federal (Fed) siga con su estrategia de elevar los tipos de interés de manera "gradual" en lo que resta de 2018.

La Fed elevó en septiembre los tipos al rango de entre el 2 % y el 2,25 %, después de subirlos en junio, y se prevé que lleve a cabo un incremento más en lo que resta del año, dada la solidez de la economía nacional.

Los analistas apuntan que el banco central aumentará los tipos de interés en su última reunión del año, programada para el 18 y 19 de diciembre, en la que será la cuarta subida en 2018.

Shulyatyeva remarcó que al ajuste del precio del dinero en ese último encuentro ya está prácticamente "descontado" por los mercados.

En una conferencia el pasado mes de octubre, el presidente de la Fed, Jerome Powell, insistió en que la senda de alza de tipos dependerá de los indicadores económicos.

"Si vemos que las cosas se están volviendo más y más fuertes, y la inflación crece, entonces quizá nos movamos algo más rápido. Y si vemos la economía debilitándose o la inflación bajando, podríamos ir un poco más lento", explicó Powell.

La inflación, después de años por debajo de las expectativas del banco central, ha repuntado en los últimos meses hasta el 2 % anual, la meta estipulada.

Con la última subida, el precio del dinero ha vuelto a los niveles registrados antes del estallido de la crisis financiera a finales de 2008.

Además de analizar la situación económica, con su doble mandato de estabilidad de precios y promoción del pleno empleo, la Fed ha tenido que encarar las inusuales críticas desde la Casa Blanca.

El presidente, Donald Trump, ha cargado en diversas ocasiones contra el banco central, del que ha llegado a afirmar que se ha "vuelto loco" con su progresivo ajuste monetario ya que, a su juicio, puede poner en peligro el brillante momento económico que vive el país.

Estas críticas han sorprendido en los círculos económicos y financieros por el tradicional respeto que todos los Gobiernos estadounidenses han tenido hacia la independencia de la Fed.

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