Las actrices Felicity Huffman y Lori Loughlin entre los acusados en esquema de fraude para admisiones a universidades

El pasado martes, los fiscales federales acusaron a docenas de personas, entre ellas las actrices Felicity Huffman y Lori Loughlin, en relación con un plan elaborado para que estudiantes ingresaran a universidades de élite.

El esquema administrado por el propietario de una compañía con fines de lucro de Newport Beach para admisiones a la universidad a quien los padres adinerados pagaron para que ayudara a sus hijos a hacer trampa en los exámenes de ingreso a la universidad y falsificar  registros deportivos de estudiantes para permitirles la admisión a escuelas de élite como UCLA, USC, Stanford, Yale y Georgetown, según registros judiciales.

Algunos padres pagaron el precio por sólo un aspecto del plan, mientras que otros pagaron por ambos, dijeron las autoridades.

William Rick Singer, propietario de la compañía de admisiones llamada Edge College & Career Network, fue acusado de lavado de dinero, obstrucción de la justicia, extorsión y conspiración para estafar a Estados Unidos. Se espera que se declare culpable en Boston esta tarde, dijo el fiscal de los Estados Unidos, Andrew Lelling.

El esquema, que comenzó en 2011, es la mayor estafa de admisiones a la universidad que se haya procesado, dijo Lelling.

"Estos padres son un catálogo de riqueza y privilegios", dijo, señalando a las actrices, un diseñador de modas, directores ejecutivos e incluso el jefe de una firma de abogados global que supuestamente participaron. Dijo que "conspiraron sabiendo que cometían un fraude para ayudar a sus hijos a engañar o comprarles la admisión a escuelas de élite".

Los fiscales alegan que Singer instruyó a los padres para que donaran fondos a una organización benéfica falsa que él había establecido como parte del plan. La mayoría de los padres pagaron al menos 200 mil dólares, pero algunos pagaron millones. Luego, los padres pudieron deducir la donación de sus impuestos sobre la renta, de acuerdo con el Servicio de Impuestos Internos (IRS).

Con esos fondos, los fiscales alegan que Singer sobornó a los administradores de los exámenes de ingreso a la universidad para permitir que un tercero facilitara las trampas en los exámenes de ingreso a la universidad, en algunos casos haciéndose pasar por el estudiante y en otros proporcionando respuestas a los estudiantes durante los exámenes o corrigiendo sus respuestas después de haber completado los exámenes.

También supuestamente usó sus conexiones para sobornar a los entrenadores y administradores atléticos universitarios para designar a los solicitantes como reclutas atléticos independientemente de sus habilidades atléticas y en algunos casos, a pesar de no participar en el deporte. También Singer en ciertas ocasiones ayudó a los padres a crear imágenes de Photoshop de sus hijos en los cuerpos de atletas para entregárselas a los entrenadores que promovían el plan, dijeron los fiscales.

Los entrenadores y asesores de admisiones privadas supuestamente recibieron dinero por ayudar a que los estudiantes fueran admitidos como deportistas en Yale, Stanford y University of Southern California.

Huffman está bajo custodia en Los Ángeles, junto con otros 11. Loughlin no ha sido arrestada, pero es buscada por las autoridades, según la portavoz del FBI Laura Eimiller.

Loughlin, de Full House, y Huffman, cuyos créditos incluyen el exitoso programa de ABC Desperate Housewives, están acusadas ​​de conspiración para cometer fraude postal y de servicios honestos. Según los registros de la corte, Loughlin y su esposo, Mossimo Giannulli, el creador de la marca de ropa Mossimo, "acordaron pagar sobornos por un total de 500 mil dólores a cambio de que sus dos hijas fueran designadas como reclutas para el equipo de la USC", a pesar de que no participaron en la actividad.

Huffman está acusada de disfrazar un pago caritativo de 15 mil dólares en el esquema de soborno, según los registros judiciales. Los fiscales alegan que Huffman se reunió con un testigo confidencial que le explicó que podía controlar un centro de exámenes SAT (prueba de aptitud escolar) y que podía hacer arreglos para que alguien supervisara el examen de su hija y lo corrigiera. La hija de Huffman supuestamente tomó el examen en diciembre de 2017 y recibió una puntuación de 1420. Eso fue una mejora de 400 puntos desde su primer examen. En octubre de 2018, Huffman fue registrada por el FBI y alegó que podría repetir el esquema para su hija menor; sin embargo, no lo llevó a cabo.

Fry y Winton escriben para Los Angeles Times. 

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