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LA Times Español

Comenzó en la lavandería de un hotel y hoy dirige una lujosa cadena internacional

lujo

Radha Arora, de 60 años, presidente de Rosewood Hotels & Resorts, trabajó alguna vez en una lavandería de hotel. “Tienes que ingresar desde los niveles más bajos, desde la base, porque debes entender la mecánica de todo”, afirma (Rosewood Hotels & Resorts).

(Los Angeles Times)

Radha Arora, de 60 años, es presidente de Rosewood Hotels & Resorts, una cadena de hoteles de lujo con 10.000 empleados y 26 propiedades en 15 países. Otro negocio de Rosewood recientemente abrió sus puertas en Montecito: un balneario construido por el magnate inmobiliario, Rick Caruso, llamado Rosewood Miramar Beach. Rosewood planea agregar otros 21 hoteles y resorts, principalmente en Asia y Europa.

El trabajo de Arora puede ser agotador desde el punto de vista de los viajes; es residente de Los Ángeles y está fuera de la ciudad unas dos semanas al mes. Rosewood fue comprada por la familia del multimillonario, Henry Cheng, por $229.5 millones en 2011 y tiene su sede en Hong Kong.

 

Atractivo diplomático

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Arora le da crédito a su padre por estimular su interés en los buenos hoteles desde que él era un niño. Su padre era diplomático en India, un trabajo que a menudo exigía trasladarse a nuevas locaciones. “Se nos inculcó el mantenernos en movimiento. Así, viajábamos por el mundo”, relató. “Fueron estos primeros viajes los que despertaron mi pasión por viajar y por la hospitalidad”. Arora descubrió que los mejores hoteles tenían una “conexión con la cultura local” que él enfatiza en su trabajo actual, creando una “inmersión armónica y auténtica en la comunidad”.

 

Seguir la pasión

“Tuve algo de experiencia en finanzas y también me adentré en la odontología, para ver si eso me resultaba de algún interés”, contó Arora. “Pero para mí fue natural ingresar a la industria de la hospitalidad”.

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Campo de entrenamiento

Arora obtuvo una licenciatura en administración y gestión de hospitalidad de Les Roches Global Hospitality Education, en Suiza. La institución privada se considera “la Ivy League (un grupo selecto) de todas las escuelas de hotelería”, aseguró Arora. “Allí era donde se aprendía la profesión, las habilidades del oficio. Para las personas que tomaban en serio la hospitalidad, ese era el lugar perfecto donde estudiar”.

 

Conocer el negocio

Para dirigir un negocio a gran escala, con un pequeño ejército de empleados, es importante saber cómo es el trabajo en todos los niveles, explicó Arora. Por eso, en parte, está contento de haber empezado en la lavandería de un hotel. “Tienes que ingresar desde los niveles más bajos; desde la base, porque tienes que entender la mecánica de todo”, afirmó. “Me fue muy bien. Aprendí a apreciar el trabajo duro que hace el equipo en todos los niveles”.

 

Visión para los negocios

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La carrera de Arora abarca más de tres décadas, desde el Savoy en Londres a la cadena de hoteles Four Seasons, antes de una temporada en Intercontinental, donde trabajó en finanzas. “No siempre se trataba de la habilidad de ser afable y de comprender el producto y servicio”, afirmó. “También quería entender el aspecto comercial de nuestro negocio”.

 

Puerta cerrada

Cuando Arora quiso volver a la cadena Four Seasons, a principios de la década de 1990, le dijeron que la compañía no estaba interesada. El hombre se negó a rendirse.

“Me había convertido, a sus ojos, en un extraño, aunque había trabajado para la compañía varios años atrás”, explicó.

Sin embargo, él analizaba cada empleo que surgía, dijo. “Seguí presionando; finalmente tuve mi oportunidad en 1994 y tuve que mudarme a Toronto. Me quedé allí hasta 2011, pasé por varias posiciones, como gerente de hotel y como gerente general”.

 

El atractivo de Rosewood

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Arora dejó el Four Seasons para unirse a Rosewood en 2011 como presidente, atraído por el compromiso de la compañía de crear “una experiencia del lugar”, como él lo define. “Nos referimos a todo lo que expresa la sensación del lugar donde se encuentran. Ya sea trabajar con la comunidad local, los artesanos locales, la forma en que enfatizamos nuestra infraestructura, uniformes, diseños, accesorios, comodidades y las personas a quienes contratamos. Así tiene que ser para los huéspedes; debe ser una experiencia integral”.

 

Actividad

Manejar una empresa en varios países, culturas y zonas horarias implica elegir los equipos adecuados y luego confiar en ellos, destacó Arora.

“Queremos personas creativas y apasionadas, que no se detendrían ante nada para lograr ofrecer esa experiencia del lugar, por así decirlo. Y, por eso, es realmente importante para nosotros trabajar con gente un poco paranoica; que tenga la obsesión no sólo de complacer a las personas, sino también de asegurarse de que nada salga mal. Para que esto se logre, realmente hay que liderarlo desde arriba”.

 

Estar a la altura

El gusto de Arora por el atuendo de negocios podría describirse como “sofisticado”; su perfil en el sitio web de la compañía lo muestra con un traje azul cruzado a rayas, que según dijo establece la manera en que quiere ser percibido. Su marca favorita de trajes “en este momento es Cifonelli, italiano hecho a medida, con sede en París”, describió. “Es importante ser el embajador de la marca, vestirse apropiadamente, te da confianza. Me gusta usar azul porque es un color sincero y, al mismo tiempo, es sólido, es seguro. Sí, es una parte importante de la presentación, extremadamente importante”.

 

Conocer los medios sociales

En estos tiempos, los huéspedes del hotel probablemente comparten sus estadías con sus conocidos (familia, amigos y seguidores) en varias plataformas de redes sociales, desde el momento en que llegan hasta las comidas, bebidas y actividades.

“No podemos ignorarlo”, indicó Arora sobre las redes sociales. “Y la infraestructura que hemos creando es ideal para tomarse fotos. Las experiencias que te rodean te conectan a la localidad. De nuevo, a la gente que sirve de influencia para otros (influencers) una modalidad muy actual, les encanta esta forma de lujo”.

 

Autocuidado

“Cualquiera que viaje con tanta frecuencia como yo”, dijo Arora, “necesita un régimen para manejarlo”. El ejecutivo, que fue entrevistado en Hong Kong, planea viajar a tres destinos más en las próximas semanas, incluyendo Londres y Marrakech. “Todavía hago ejercicio, antes y después de cada vuelo. Me mantiene despierto y concentrado”, relató. También tiene su “hora del chardonnay”, en la cual bebe una copa de vino después de un largo y duro día de trabajo. “Es una celebración importante del día para mí”, afirmó, Arora.

 Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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