Albert Pujols parece un hombre nuevo en su primer día de entrenamientos primaverales

El dominicano Albert Pujols no ofreció a los medios de comunicación el acostumbrado cliché de “estoy en el mejor estado físico de mi vida”, el cual se suele escuchar en los entrenamientos de primavera, cuando llegó al Tempe Diablo Stadium en Arizona el viernes. Sin embargo el primera base de los Angels de Los Ángeles de Anaheim claramente se veía en su mejor condición física desde 2013.  

Libre de las ataduras de la terapia física por primera vez en cuatro inicios de pretemporada, el bateador de 38 años de edad señaló que ha perdido 15 libras gracias a un nuevo régimen de entrenamiento. Lucía más esbelto que lo que estaba al final de la temporada 2017.    

Para que la estrella japonesa Shohei Ohtani, quien juega en ambos lados del diamante, pueda jugar como bate designado estelar dos o tres veces por semana, Pujols, quien en 2016 y 2017 solo participó como primera base en 34 partidos, debe jugar en el campo dos o tres veces por semana. Parece que está en condiciones para lograr esto y mucho más.     

“Estoy en mucho mejor forma, eso es seguro”, dijo Pujols. “Esto se debe a que me he puesto más saludable para poder jugar”.    

La temporada pasada Albert estaba listado con una altura de seis pies con tres pulgadas y un peso de 240 libras. No quiso revelar cuál es su peso entrando a esta campaña.  

“Me siento bien”, expresó. “Eso no es para que ustedes los medios o los aficionados sepan. Eso solo es entre mis entrenadores y yo”.

Pujols se pasó el invierno tras la temporada de 2013 recuperándose de una ruptura de fascitis plantar en su pie izquierdo. Después de las campañas de 2014, 2015 y 2016, se tuvo que recuperar de varias cirugías de pie.

Este invierno no tuvo ninguna limitación física. Puljols, quien normalmente pasa su tiempo libre en Missouri, se quedó en el Condado de Orange y entrenó en el centro Proactive Sports Performance de Costa Mesa, en donde se enfocó en trabajar en su agilidad y flexibilidad en vez de solo “levantar pesas como en la vieja escuela”.    

“Me introdujeron a un nuevo entrenamiento que nunca había tenido”, comentó Pujols. “Todavía trabajo en mi fuerza, pero antes duraba dos horas y media en el gimnasio. Ahora termino todo en una hora y media. Quemas más calorías y puedes llegar a tus metas. Me siento bien, era algo que necesitaba".   

El dominicano promedió 30 cuadrangulares y 105 carreras impulsadas a lo largo de las últimas cuatro temporadas. En 2018, superó la marca de 600 vuelacercas en su carrera y entra al 2018 a 32 hits de llegar a los 3,000.

El año pasado tuvo el más bajo promedio de slugging de su carrera (.672), y aunque no quiso usar sus lesiones de pie como excusas, el mánager del equipo, Mike Scioscia, se daba cuenta que mermaban a Pujols.

“Albert estuvo bien en el plato, pero como cualquier jugador que busca mandar lejos la bola, eres muy sensible a cómo se sienten tus piernas”, dijo Scioscia. “Pero se ve bien. Él ha trabajado muy fuerte este invierno. Este es el primer año en el que ha podido hacer las cosas que ha querido, y está listo”.    

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