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Un desliz poco estratégico para Julian Castro en su potencial carrera hacia la vicepresidencia

Julian Castro, ex alcalde de San Antonio, es secretario de vivienda y desarrollo urbano. Una investigación realizada por la Oficina del Asesor Especial descubrió que Castro violó la ley Hatch al mezclar la política con su trabajo en el gobierno (Charles Dharapak / Associated Press).

Julian Castro, ex alcalde de San Antonio, es secretario de vivienda y desarrollo urbano. Una investigación realizada por la Oficina del Asesor Especial descubrió que Castro violó la ley Hatch al mezclar la política con su trabajo en el gobierno (Charles Dharapak / Associated Press).

Este no es un buen momento para Julian Castro, quien está en la corta lista de los posibles compañeros de fórmula de Hillary Clinton.

El carismático político en ascenso que funge como secretario de vivienda y desarrollo urbano del presidente Obama se ha metido en problemas por mezclar la política con su trabajo en el gobierno. Una investigación realizada por la Oficina del Asesor Especial, que supervisa las normas que rigen la política de los empleados federales, halló que Castro violó recientemente la ley Hatch, que prohíbe la conjunción de esas actividades.

La transgresión tuvo lugar durante una entrevista, en abril pasado, con Katie Couric, en Yahoo News. El encuentro fue coordinado a través de la oficina de gobierno de Castro y se llevó a cabo con el sello del Departamento de Vivienda (HUD) detrás de él. Durante el diálogo, Castro respondió algunas preguntas acerca del trabajo de su agencia, hasta que la charla viró, como era previsible, hacia la próxima elección presidencial.

Estas entrevistas ocurren habitualmente. Sin embargo, los investigadores señalaron que el formato en este caso dejó la impresión de que Castro estaba hablando en nombre del HUD -y no como un ciudadano privado- cuando llamó a votar por Hillary Clinton durante el reportaje. Para los investigadores, “mezcló inadmisiblemente sus opiniones políticas personales con asuntos oficiales de una agencia del gobierno”.

La movida no fue de lo más atinada. Las violaciones a la ley Hatch pueden dar lugar a una multa civil de hasta $1,000, pero dos expertos legales con experiencia en el estatuto señalaron que no podían recordar un caso similar al de Castro que haya requerido algo más dramático que una reprimenda.

Aun así, el incidente es otro recordatorio de que Castro es todavía un político novato, y carece de comprensión y experiencia que algunos otros nombres en la lista de Clinton poseen. Su equipo de vetos de vicepresidentes está, sin duda, tomando nota de ello.

Precisamente, la campaña de Clinton acaba de anunciar que celebrará eventos en el estado crucial de Florida, este viernes y sábado. Se especula fuertemente con que la candidata dé a conocer su elección durante ese viaje.

Si desea leer la nota en inglés haga clic aquí.


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