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Un hombre de Riverside degolló al pitbull que mató a su mascota

Devo, a 2-year-old pit bull, was accused of killing a poodle. Now the poodle's owner is accused of killing Devo.
Devo, a 2-year-old pit bull, was accused of killing a poodle. Now the poodle’s owner is accused of killing Devo.
(Riverside County Animal Control)

Un hombre de Riverside acusado de degollar a un pitbull que atacó a su perrito fue arrestado por sospecha de crueldad animal. Los dos perros murieron.

El incidente ocurrió al 4900 de Hollyhock Lane, en la mañana del sábado. Los testigos afirmaron a las autoridades que un pitbull llamado Devo había atacado al poodle, Spunky, con sus mandíbulas.

Cerca de las 9:45 a.m., la dueña de Devo, Carina García, encontró al propietario del poodle y a otros dos vecinos intentando retirar al pequeño animal de las mandíbulas del pitbull. Eventualmente lograron hacerlo, pero el caniche murió poco después.

Entonces, el dueño del caniche, Rudy Jesús Barajas, tomó al pitbull y lo apuñaló, aparentemente en la garganta, informaron las autoridades. El perro corrió hasta su casa, donde colapsó. Su propietaria intentó llevarlo hasta un hospital veterinario cercano, pero el can murió en el camino.

La policía de Riverside arrestó a Barajas, de 30 años de edad, por sospecha de crueldad animal. El hombre pagó una fianza de $10,000 dólares y fue liberado en Navidad.

“Comprendemos totalmente cómo puede sentirse alguien cuando su perro es atacado por la mascota de otra persona”, aseguró el director de Servicios Animales del condado de Riverside, Robert Miller, en un comunicado de prensa. “Pero nadie tiene el derecho de hacer justicia por mano propia, como lo que se alega ocurrió en este incidente particular”.

Miller dijo que el episodio ilustró la importancia de mantener a los animales asegurados adecuadamente. “Los incidentes trágicos como éste pueden prevenirse cuando las personas poseen cercas fuertes, o paredes altas y puertas seguras”.

Los pitbull tienen un poderoso instinto depredador y pueden atacar a perros más pequeños, incluso cuando la raza es amable con niños y personas de su familia, precisó John Welsh, especialista sénior en información pública de la agencia.

“Ellos intentan atacar a los perros pequeños. Es lo que hacen, y no necesariamente los convierte en unos perros terribles. Sin embargo, si tu perro se escapa sí te convierte a ti en un pésimo dueño”, remarcó. “Los dos propietarios habían tenido a sus canes sueltos y sin correa en el pasado; eso es siempre una receta para el desastre”, agregó.

La dueña del pitbull no recibió una citación, pero la oficina de Control de Animales respondió en septiembre y abril pasados a denuncias por dos pitbulls -de quien entonces era novio de García- que se encontraban deambulando sueltos por la calle. Los reportes no indicaban que Devo había sido uno de ellos, detalló Welsh.

En tanto, Barajas, propietario de Spunky, una mezcla de poodle de 10 meses de edad, afirmó a las autoridades que el perro estaba en su patio cuando Devo, de dos años, lo atacó.

Raúl Romero, padrastro de Barajas, declaró a los investigadores que el pitbull finalmente soltó al poodle cuando Barajas lo tomó por el cuello, pero entonces intentó morderlo a él. Barajas volvió a tomarlo por el cuello y lo arrastró hacia su residencia, según notas recopiladas por el oficial Max Morales, de Control Animal.

La madre de Barajas, Sandra Romero, defendió a su hijo. “Él no es una persona violenta”, le dijo al Press-Enterprise. “Sólo estaba defendiéndose porque el perro quería atacarlo o morderlo”.

Sin embargo, el relato de García es diferente. La mujer afirmó que los Romero le gritaron, le dijeron que matarían a su perro e instaron a su hijo a amenazarla. “Mi perro causó daño y lo siento mucho”, dijo García, una estudiante de 22 años de edad que describió a Devo como gentil con los niños de la familia. La mujer sabía que la agencia de control de animales podría haber decidido sacrificar a su perro luego de lo ocurrido, pero expresó que “lo que esa familia hizo no estuvo bien”.

La ley de California permite que un propietario se proteja a sí mismo, a su propiedad y a sus mascotas de la amenaza de un animal, si es necesario con fuerza letal. Pero el asesinato voluntario e innecesario de un animal de otra persona puede resultar en un procesamiento. Al pitbull se le practicará una necropsia para determinar la causa de muerte.

Normalmente, la agencia de control de animales habría confiscado al perro en espera de la investigación, señalo Welsh. Si se consideraba peligroso, era factible que las autoridades lo hubieran sacrificado.

Los propietarios que permiten que sus animales vaguen sin correa se enfrentan a denuncias que pueden costar varios cientos de dólares.

También pueden surgir demandas civiles a partir de los altercados serios entre mascotas. Si bien es inusual el encarcelamiento por estos temas, las condenas por crueldad animal a veces resultan en penas de prisión. Este mes, un juez sentenció a un hombre en el condado de Riverside a cinco años en prisión estatal por matar a un terrier de tres años con una pala y arrojarlo sobre una cerca. El sospechoso tenía antecedentes, lo cual contribuyó a la sentencia, según aclaró el Departamento de Control de Animales.

Para leer esta historia en inglés haga clic aquí

Traducción: Valeria Agis


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