Terminó la sequía de leche con chocolate en las escuelas de Los Ángeles

Terminó la sequía de leche con chocolate en las escuelas de Los Ángeles

Después de una sequía de cinco años, la leche de chocolate y fresa han vuelto a los comedores de las escuelas públicas en Los Ángeles.

Con una votación por 6 a 1, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) eliminó la prohibición de la leche azucarada y saborizada que abarcaba a todo el distrito y que entró en vigor en 2011.

Ahora la junta aprobó un programa piloto para estudiar los efectos de la reinserción de dicha bebida en un pequeño grupo de escuelas, que fueron elegidas voluntariamente para participar en el experimento.

Los miembros de la Junta de Educación no creen que los niños consumen poca azúcar. Más bien, la decisión de reconsiderar la oferta de leche se debe a la preocupación de que el distrito desperdicia una cantidad obscena de alimentos -600 toneladas de materia orgánica de residuos cada día, según un estudio del distrito de 2015-.

Gran parte de lo que se está llevando al basurero es leche común, que según la ley federal las escuelas deben ofrecer, pero que los estudiantes no beben con entusiasmo.

"Ahora mismo estamos… llevando bolsas de basura llenas de leche a los rellenos sanitarios, y eso simplemente no tiene ningún sentido para mí", afirmó Mónica Ratliff, miembro de la Junta Escolar, quien presentó la idea del experimento con leche saborizada. "No podemos continuar ignorando este problema”.

Lo que propone Ratliff -y la Junta aprobó- es un estudio de cuatro partes en 21 escuelas que tratarían los comedores escolares como laboratorios de conducta. ¿Los niños en edad escolar del LAUSD beberían más leche común si se les ofrece también una versión azucarada, como sugiere un estudio? ¿Cómo responderían si se les ofreciera leche tradicional en un envase atractivo, o si se realizara una campaña informativa de las ventajas de la leche?

La propuesta de Ratliff hace referencia a un estudio de la Universidad de Cornell, realizado en 2014, que descubrió que cuando las escuelas de primaria de Oregon prohibieron las leches saborizadas, la ingesta calórica y de azúcar de los estudiantes bajó, pero también rechazaron la leche tradicional. Los beneficios del plan se iban por el desagüe, ya que los estudiantes arrojaban sus cartones a la basura.

Padres y defensores de la salud habían cabildeado con éxito por la prohibición de la leche saborizada, argumentando que la bebida tenía azúcar añadida innecesariamente y contribuía a la obesidad infantil. Cuando la Junta aprobó un contrato de cinco años y por $100 millones con una lechera, no se permitió una sola gota más de leche de chocolate.

Brent Walmsley, fundador del grupo SugarWatch, aseguró que la Junta Educativa tomó la decisión adecuada en 2011 y que no debe retractarse de ella en nombre de la reducción de desperdicios de comida.

No puedo pensar en ninguna otra parte en la que haríamos esto. No serviríamos manzanas acarameladas para aumentar el consumo de manzanas. No glasearíamos las zanahorias con azúcar para obtener un mayor consumo de vegetales”, afirmó Walmsley.

Pero para los miembros de la Junta Escolar, los gustos -y las creencias- han cambiado.

"Cada escuela a la que voy me pide contar con leche saborizada. No hay una sola donde no me digan eso”, manifestó Scott Schmerelson, miembro de la Junta.

El solitario voto negativo fue de Mónica García, miembro de la Junta Escolar, quien dijo que preferiría que el personal del LAUSD proponga soluciones al desperdicio de alimentos.

Los miembros de la Junta coincidieron unánimes en un punto: su deseo de cambiar las regulaciones para las comidas escolares del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que requieren que las escuelas ofrezcan leche con las comidas con el fin de recibir el reembolso. Pero su decisión reciente puede tener un efecto más inmediato en las leches saborizadas que en el gobierno federal.

El proveedor de leche del distrito escolar ha dicho que está dispuesto a disminuir la cantidad de azúcar añadida a las bebidas saborizadas con el fin de encontrar un equilibrio aceptable para los estudiantes y sus padres.

Karen Calderón, miembro de la junta de estudiantes, aseguró que cuando se reunió con un grupo de 14 alumnos del LAUSD, 13 de ellos apoyaron la idea de anular la prohibición de las leches saborizadas en el distrito.

“Esto es algo que me ha apasionado por años, así que muchas gracias", afirmó Calderón.

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Traducción: Diana Cervantes

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