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Se despidió el Venice Beach Freak Show, una extraña atracción turística que funcionó 11 años en el paseo marítimo

The Venice Beach Freak Show had been operating for the past 11 years. (May 1, 2017) (Sign up for our free video newsletter here http://bit.ly/2n6VKPR)

Un hombre delgado, con largo cabello rubio y delineador de ojos, emergió a través de las desteñidas cortinas carmesí, accionó un taladro eléctrico sobre su fosa nasal derecha y comenzó a empujarlo hacia adentro. Los gritos resonaron entre una multitud de unas 300 personas reunidas en el paseo marítimo de Venice Beach, mientras el taladro se hundía en su narina, seguidos por gritos de alegría a medida que cuidadosamente sacaba de su fosa nasal la mecha, de cuatro pulgadas.

Después, el hombre, conocido sólo como Morgue, metió la mano en el bolsillo y tomó un brillante gancho de metal para carne.

El espectáculo de fenómenos conocido como Venice Beach Freak Show celebró su última función este domingo por la tarde, con una actuación callejera de seis horas de duración que sirvió como protesta, despedida y recaudación de fondos.

Una bailarina en zancos entre la multitud del paseo marítimo (Luis Sinco / Los Angeles Times).

Una bailarina en zancos entre la multitud del paseo marítimo (Luis Sinco / Los Angeles Times).

Bob the Bubble Boy (el chico de la burbuja), un hombre cubierto con bultos carnosos, arrancó su camisa y lideró un cántico de “espectáculo de fenómenos”. Wee Matt, un pequeño hombre conocido como “el fiestero más pequeño del mundo”, estiró su camiseta -que mostraba la hora “cerveza:30”- y compartió sus marcados abdominales con una multitud de adoradores. Kanya the Amazing Half Girl (la asombrosa niña por la mitad), se paseó entre la multitud en una patineta empleando sólo sus brazos y recogiendo donaciones en un cubo.

Fue un final lleno de momentos que podrían haberse compartido en la aplicación Snapchat, cuyos mensajes desaparecen rápidamente, si no fuese por el hecho de que el evento se organizó en parte para protestar contra esa empresa de tecnología, con sede en Venice Beach.

El fabricante de Snapchat, Snap Inc., subarrenda un espacio de oficinas en el tercer piso del edificio que alberga el espectáculo, y los lugareños alegan que el gigante tecnológico ayudó a desalojar la amada atracción del lugar.

Un representante de Snapchat afirmó a The Times este domingo que la empresa no tenía ninguna relación con Snapshot Partners LLC, dueña del edificio, y que la compañía de tecnología no tiene planes de ocupar el espacio del Freak Show. La firma espera que gran parte de su futuro crecimiento de oficinas se ubique en la vecina zona de Santa Mónica, debido al espacio limitado en Venice.

Kanya the Half Girl actúa en el paseo marítimo de Venice Beach, el pasado domingo (Luis Sinco / Los Angeles Times).

Kanya the Half Girl actúa en el paseo marítimo de Venice Beach, el pasado domingo (Luis Sinco / Los Angeles Times).

Sin embargo, muchos propietarios de negocios en Venice afirman que sus caseros harán un intento con Snap Inc., debido al gran apetito de la compañía por los bienes raíces y sus grandes reservas de efectivo.

Los registros de negocios estatales muestran que Snapshot Partners es administrada por Michael Schlesinger, cofundador de Cambra Realty, una firma de bienes raíces e inversión con sede en Beverly Hills. Schlesinger no respondió los pedidos de comentario de este medio, el domingo.

Seis meses atrás, el fundador del Freak Show, Todd Ray, se enteró de que su contrato de arrendamiento a cinco años expiraría. Ray afirmó que Spanshot Partners planea convertir el espacio en un edificio de oficinas. “Esta gente es codiciosa y no les importa la cultura de Venice”, remarcó.

La celebración del domingo estuvo teñida con ira por la reciente expansión de Snapchat en Venice. Manifestantes mostraron letreros con mensajes como “Borremos Snapchat” y cantaron mensajes de defensa. Una mujer sostuvo una efigie de cartón de la mascota de Snapchat, un fantasma, con una horca alrededor de su cuello.

La atracción atrajo a turistas curiosos desde su privilegiado sitio en el paseo marítimo de Venice Beach durante 11 años, resaltó Ray. La admisión cuesta $5, el precio de un café con leche en la cercana calle Abbot Kinney. Los artistas sostienen que el espectáculo tiene un mensaje, además de una cuota de locura. “Está bien ser diferente”, afirmó Kanya the Amazing Living Half Girl, también conocida como Kanya Sesser, una inmigrante tailandesa, de 24 años de edad, quien nació sin piernas.

Morgue, el tragador de espadas, actúa para una muchedumbre de adoradores (Luis Sinco / Los Angeles Times).

Morgue, el tragador de espadas, actúa para una muchedumbre de adoradores (Luis Sinco / Los Angeles Times).

Bob the Bubble Boy, cuyo nombre real es Bob Hesslip, aseguró que el espectáculo le dio una familia y un lugar al cual pertenecer. Hesslip, de 52 años, posee una condición llamada neurofibromatosis, una mutación genética que produce bultos en todo su cuerpo, y fue reclutado por el show hace dos años, cuando visitaba Venice Beach junto con su familia, desde Tucson. “Me pidieron que me quitara la camisa”, narró. “Cuando la abrí, la multitud enloqueció y Todd me contrató”.

Mientras tanto, Ray, Bob the Bubble Boy, el tragador de espadas y la mujer barbuda están en busca de otro hogar; Ray está decidido a no dejar que el espectáculo muera. “Llevamos la maravilla al mundo y mostramos que todo es más extraño de lo que sabemos”, afirmó.

Si desea leer la nota en inglés, haga clic aquí.

Traducción: Valeria Agis


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