Santa Anita suspende carreras después de otra muerte de caballo

En un movimiento sin precedentes, Santa Anita canceló todas las carreras de caballos, por lo menos este fin de semana, después de que llegó a 21 la cifra de caballos muertos en ese hipódromo. El movimiento permitirá a expertos continuar el estudio de la superficie de la pista, con esperanzas de encontrar la causa del aumento dramático de muertes desde que comenzaron las carreras el pasado 26 de diciembre.   

Santa Anita contrató a Dennis Moore, el ex superintendente de pistas, como consultor el pasado martes y estará comenzando a evaluar la pista el miércoles. Además, la Universidad de Kentucky ha mandado a un experto en seguridad para evaluar la pista de Santa Anita.

Habían carreras programadas de viernes a sábado -las carreras del jueves fueron canceladas por los pronósticos de lluvia. La pista principal también se mantendrá cerrada. Aún no se ha anunciado cuándo se volverán a reanudar las carreras. La próxima carrera programada después de este fin de semana es para el jueves 14 de marzo.  

El movimiento es considerable, pues obliga la suspensión de una de las carreras más importantes del año este sábado, cuyo programa incluye el Handicap de Santa Anita y una carrera de preparación para los potros de 3 años en camino al Kentucky Derby, el San Felipe Stakes.  

Lets Light the Way, un caballo de cuatro años de edad del entrenador Ron McAnally, tuvo que ser sacrificado después de sufrir una lesión en la pata delantera derecha durante el entrenamiento del martes por la mañana. Fue la novena muerte durante un entrenamiento en la pista principal. Siete caballos han muerto en la pista de tierra y cuatro en la pista de césped.  

McAnally trajo el caballo cuando tenía un año procedente de la venta Kenneland. Fu adquirido por $15.000 y había corrido cuatro veces. Terminó en cuarto lugar en sus últimas dos salidas, y su última carrera fue el pasado 2 de febrero.  

La vigésima muerte ocurrió el pasado sábado cuando Eskenforadrink tuvo que detenerse durante la tercera carrera al sufrir una lesión que terminó su vida. No hubo más incidentes el domingo, cuando 32 caballos entrenaron y 55 corrieron. El lunes, 150 caballos entrenaron y el martes, además de Lets Light the Way, 264 entrenaron.  

Mick Peterson, un aclamado experto de la Universidad de Kentucky, llegó  de último minuto para examinar la pista, y después de un examen extenso, no encontró irregularidades. Desde ese entonces, dos caballos más han muerto.  

“Si no se puede saber lo que está pasando, tienes que dejar de correr”, dijo Peterson el pasado martes, antes de las cancelaciones. “A este punto, tengo dudas … me dice el secretario de carreras Steve Lyn que sigamos haciendo pruebas para ver lo que está pasando. Estamos todos en ello. Vamos a descubrirlo”.

El entrenador Bob Hess dijo que entendía absolutamente la decisión de suspender las carreras.

 “Algo está mal y necesitamos arreglarlo y remediarlo inmediatamente. Ha pasado al punto de ser vergonzoso. Sin los caballos, no somos nada. Vivimos y morimos con estos caballos. Ha sido brutal lo que ha pasado en estas dos o tres semanas. Cuando las sirenas se prenden, me da terror. Nos sentimos más aliviados cuando dejaron de sonar las alarmas y trajimos a todos estos expertos, pero no fue suficiente. Algo malo está sucediendo y necesitamos arreglarlo”.

El entrenador Art Sherman confirmó que recibió el texto sobre el cancelamiento de las carreras este fin de semana.

“Hay algo que está drásticamente mal. He estado aquí por mucho tiempo y nunca he visto algo así”, dijo Sherman. “Hay algo extremadamente mal o que no anda bien. La única manera de saberlo es parar todo”.

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