Luego de años de escándalo, panel supervisará al Sheriff de L.A. para restaurar la confianza

Luego de años de escándalo, nuevo panel supervisará al Sheriff de L.A. para restaurar la confianza

La Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles creó el martes una nueva comisión de supervisión civil para el sheriff y nombró a sus nueve miembros, una acción encaminada a restablecer la confianza en un departamento atormentado por años de escándalo por abusos en las cárceles del condado.

Los comisionados revisarán y formularán recomendaciones de políticas, actuarán como enlace entre los residentes y el sheriff y obtendrán información sobre incidentes del uso de la fuerza, de acuerdo con la ordenanza que creó este nuevo cuerpo. También investigará “asuntos sistémicos relacionados con el sheriff, o quejas que afectan a la comunidad”, a través de una oficina de inspección general.

En virtud de un memorando de acuerdo con el Departamento del Sheriff, el Inspector General Max Huntsman tiene acceso a los registros de personal y documentos de las investigaciones pendientes. Sin embargo, él y su personal no están autorizados a tomar copias de esos documentos, y sólo pueden verlos en las instalaciones del Departamento del Sheriff. Huntsman afirmó que el departamento le ha permitido hasta ahora todo el acceso requerido.

Brian Williams, director ejecutivo de la comisión, señaló que el trabajo de ésta se centrará principalmente en las políticas del Departamento del Sheriff. No se involucrará en acciones disciplinarias contra los oficiales, destacó. Entre los asuntos que la comisión puede revisar se encuentran los informes del inspector general, como uno reciente en el cual un organismo de control halló que la violencia dentro de las cárceles está en aumento, sostuvo.

En una conferencia de prensa por la mañana, antes de la reunión de la Junta de Supervisores, los líderes del condado declararon que estaban haciendo historia. La supervisora Sheila Kuehl señaló que “a su manera”, la formación de la comisión era “sin precedentes”. Y el supervisor Mark Ridley-Thomas señaló que “no era poca cosa revisar regularmente la idea de restaurar la confianza pública”.

Los activistas han clamado desde hace tiempo por la supervisión civil independiente del Departamento del Sheriff, y ofrecieron reacciones contradictorias a la creación de la comisión, alabando por un lado contar con un cuerpo civil de supervisión de cualquier tipo, pero criticando también su falta de citación y poderes disciplinarios. También denunciaron la decisión de no incluir a la activista Patrisse Cullors, de Black Lives Matter, en la comisión, mientras que sí nombraron a representantes de la ley. Su exclusión “genera serias preocupaciones sobre si esta comisión protegerá a la gente latina y negra encarcelada, que es lo que Patrisse y la comunidad necesitan con urgencia”, señaló Mark-Anthony Johnson, directo de bienestar de Dignity and Power Now, en un comunicado de prensa.

Cada miembro de la comisión, que se supone debe reunirse una vez al mes, es nombrado por los supervisores, lo cual plantea preguntas entre los críticos acerca de la independencia del cuerpo. Este primer grupo de comisionados tendrá un mandato de uno, dos o tres años, y quienes los sucedan tendrán funciones por tres años. A los comisionados se les permite tener dos términos consecutivos.

Entre los comisionados nombrados se encuentran el ex fiscal de distrito Leal Rubin, la profesora adjunta de la Escuela de Derecho de Loyola Priscilla Ocen; la rabina Heather Miller; Sean Kennedy, director ejecutivo del Centro de Derecho y Política Juvenil de la Escuela de Derecho de Loyola y exdefensor público federal; el administrador de la DEA y exfiscal de los EE.UU. Robert Bonner; el ex teniente del Sheriff  JP Harris; Patti Giggans, directora ejecutiva de Peace Over Violence; el pastor Xavier Thompson, de la iglesia Southern Saint Paul; y Hernán Vera, expresidente y CEO de Public Counsel. Huntsman los describió como un grupo de personas que son “expertas en no ser ignoradas”.

Cuando la votación para crear la comisión estaba a punto de comenzar, Kuehl se acercó a los comisionados sentados en la audiencia y les agradeció. También les ofreció una advertencia: “No saben en qué se están metiendo”, les dijo.

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Traducción: Valeria Agis

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