Trump inicia su campaña en California entre protestas y duro discurso antiinmigrante

Trump inicia su campaña en California entre protestas y duro discurso antiinmigrante

Donald Trump mostró su lado más extremo  el jueves por la noche en Costa mesa al dar inicio a su campaña en California, al expresar, con toda crudeza, sus puntos de vista en torno a la inmigración indocumentada, al tiempo que denostaba a todos sus rivales.

El precandidato favorito de los republicanos para obtener la candidatura de su partido se rodeó de decenas de personas que portaban retratos de familiares supuestamente asesinados por inmigrantes indocumentados.

Más de 8,000 simpatizantes de Trump lanzaron vivas a su candidato cuando  prometió, una vez más, que México pagaría por un muro fronterizo para mantener fuera de Estados Unidos a esos criminales.

“Vamos a detener el flujo de drogas que entran desde México”, les dijo Trump. “Las drogas están envenenando a nuestra juventud y a mucha gente más”.

Fuera del Pacific Amphitheater, cientos de personas protestaban y tomaron las calles vecinas, lanzaron objetos a los transeúntes y quebraron el vidrio de una patrulla, al tiempo que lanzaban insultos contra Trump. Decenas de policías antimotines ordenaron a los manifestantes que no obstruyeran las calles cercanas a la carretera 55 y que se dispersaran; por lo menos una persona fue arrestada.

Después de semanas de bajar el tono de sus discursos, Trump dio inicio a su campaña en California con una declaración similar a la que utilizó cuando lanzó su candidatura el 7 de junio, cuando acuso a México de mandar a violadores y distribuidores de drogas a Estados Unidos.

De acuerdo a la reacción de sus seguidores, el tema continúa dándole resultados entre numerosos simpatizantes republicanos en California, pero a la vez, esas declaraciones han hecho un daño enorme a ese partido en California, donde las comunidades latina y asiática han crecido considerablemente en las últimas décadas.

Trump también utilizó el tema del terrorismo, culpando al presidente Obama de permitir el ingreso de refugiados del Medio Este a Estados Unidos y no tenemos idea de que va a pasar con ellos”, agregó.

Trump repitió la historia desacreditando a los historiadores acerca del general del ejército John Joseph Pershing, quien supuestamente sumergió en sangre de cerdo 50 balas para ejecutar a 49 terroristas musulmanes durante la guerra Filipinas-Estados Unidos entre 1899-1902. La multitud aplaudió.

Trump aseguró que Pershing le entregó la bala numero 50 al último sospechoso para que se la entregara a su gente y detener el terrorismo por 42 años.

Después criticó a su rival, el senador Ted Cruz de Texas, por no apoyar la tortura a los sospechosos de terrorismo.

“La verdad es que es una persona débil, por eso no le gusta”, dijo Trump. “Les aseguro que yo iría mucho más allá de la tortura”.

Sus comentarios sobre la tortura, le ganaron otro gran aplauso de sus seguidores.

En el clímax de su actuación, Trump utilizó manos y piernas y todo tipo de ademanes para acentuar cada una de sus palabras y en ocasiones hacer reír a sus simpatizantes.

 

Mientras tanto, afuera, la situación era cada vez más tensa. Los agentes del Sheriff montados a caballo trataban de evitar los enfrentamientos entre los seguidores de Trump y sus opositores. Un helicóptero seguía muy de cerca todos los acontecimientos.

 

Los seguidores de Trump abuchearon ruidosamente cuando un hombre portando una bandera mexicana se aproximó. “Construye el muro”, gritaron.

 

El carpintero Brent Fisher, retirado de 65 años, manejó desde su casa en Apple Valley para estar presente en el evento. Dijo que estaba cansado de los políticos  que decían que iban a fortalecer la frontera, y no cumplían su palabra.

“Me gusta Trump, porque él va a pelear por las cosas que ha estado diciendo”.

Jessica Mendoza, residente de Costa Mesa, y opositora de Trump, dijo que los comentarios del precandidato acerca de las mujeres, los musulmanes y los inmigrantes han dividido al país. “No quiero vivir en un país donde la gente no tolere la diversidad”.

La visita de Trump a California, la primera desde que ganó las primarias en febrero, llega cinco semanas antes de las elecciones primarias en el estado. Trump cuenta con que si triunfa aquí, podría obtener los 1,237 delegados que necesita para asegurar la nominación de su partido, antes de la convención en Cleveland que se va a llevar a cabo en julio.

El condado de Orange sin duda es uno de los principales objetivos de los republicanos, ya que de aquí salieron los presidentes Richard Nixon y Ronald Regan.

Pero la población del condado de Orange ha cambiado con una fuerte presencia de inmigrantes latinos y asiáticos, que poco a poco han debilitado la influencia política de las comunidades blancas.

Hace una década, los republicanos constituían el 48 por ciento de los electores registrados. Ahora son el 40 %, mientras que los demócratas subieron de 30 al 32 %. Las personas sin partido pasaron de 18 al 24%.

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