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¿Por qué 26 solicitantes de asilo han dejado de comer en un centro de detención?

Internos en el centro de detención de inmigrantes en Adelanto, California, han iniciado una huelga de hambre para protestar por las condiciones del lugar.

Internos en el centro de detención de inmigrantes en Adelanto, California, han iniciado una huelga de hambre para protestar por las condiciones del lugar.

(Gina Ferazzi / Los Angeles Times)

Mohammed Zakir Hosain está tan mareado que apenas puede caminar. Sus labios están agrietados. Su lengua, que no ha probado comida ni agua durante casi una semana, está seca e hinchada.

Desde el 4 de noviembre, Hosain y 25 otros solicitantes de asilo en un centro de detención de inmigrantes en Adelanto, han protestado por su encarcelamiento negándose a comer .

El grupo--que incluye a un hombre huyendo de las leyes anti-gays en Ghana y otros que escaparon de la persecución religiosa y política en Pakistán, Nepal y Bangladesh--quiere que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos los libere mientras sus casos de asilo están pendientes.

“No comeremos hasta que veamos nuestra libertad”, escribió el grupo en un pliego de peticiones.

En años recientes ha habido preguntas acerca de quién califica para asilo y sobre cómo debería de ser ese proceso. Todo esto ha sido ampliamente debatido en los últimos años mientras que y cientos de miles de refugiados de la guerra Siria han buscado ayuda de Europa y decenas de miles de menores huyen de la violencia en América Central para luego aparecer en la frontera sur de Estados Unidos.

La huelga de hambre en el centro de detención de inmigrantes más grande de California viene pisándole los talones a huelgas similares en otras instalaciones de ICE en Luisiana y Texas.

En cada caso, los detenidos se han quejado que deberían de ser liberados bajo su propia palabra o por fianzas a un precio razonable. Algunos, han languidecido en detención durante años mientras se deciden sus casos en tribunales de inmigración.

Hosain, de 28 años, ha estado aquí durante un año. Era miembro de un partido de oposición en Bangladesh, dice que huyó del país en 2014, después de ser golpeado repetidamente por miembros del partido en el poder.

Hosain siguió un camino muy transitado por los asiáticos y africanos que buscan asilo en los Estados Unidos, volando primero a América del sur para luego buscar su camino lentamente hacia el norte. Fue detenido durante varias semanas en Panamá y México antes de llegar al cruce fronterizo de San Ysidro y pedirle asilo político a un agente de la patrulla fronteriza.

Hosain tiene familia en Nueva York, y funcionarios de ICE podrían haberlo soltado allí con orden de comparecer ante el Tribunal de inmigración. En cambio, lo enviaron a Adelanto para esperar que su caso sea escuchado.

Bajo la ley, los detenidos que pasan más de seis meses en detención deben tener audiencias de fianza ante un juez de inmigración.

El juez en el caso de Hosain estableció una fianza de $48.000, según su abogado, Douglas Jalaie. El juez redujo la fianza a $25.000 después de que Jalaie apeló, pero todavía era demasiado dinero para Hosain.

"¿Dónde podemos nosotros obtener esta clase de dinero?” Hosain dijo en una entrevista el martes, sus ojos inyectados de sangre y su voz débil. “No somos criminales. Solo queremos protección”.

ICE y el sistema de tribunales de inmigración consideran una variedad de factores cuando deciden si liberar de detención a los inmigrantes, incluyendo su riesgo de huir, sus antecedentes penales y si tienen lazos en los Estados Unidos.

Victoria Mena, un monitor con el grupo Community Initiatives for Visiting Immigrants in Confinement (Iniciativas de la comunidad para visitar a los inmigrantes en confinamiento), que ha estado trabajando con los huelguistas de hambre en Adelanto, dijo que ella cree que los solicitantes de asilo están siendo recluidos en detención durante largos períodos porque ICE está bajo presión por un mandato de 2009 del Congreso, de llenar cada noche las decenas de miles de camas en los centros de detención.

“Son refugiados”, dijo Mena. “Ellos no deberían de tener que comprar su libertad”.

Un funcionario de ICE que no estaba autorizado a hablar de manera oficial, dice que los 26 hombres en Adelanto se han aislado del resto de la población de detención y que son observados muy de cerca por el personal médico.

Otro grupo más grande de los detenidos en Adelanto había anunciado una huelga de hambre hace dos semanas, pero los detenidos comenzaron a comer a principios de la semana pasada, según funcionarios de ICE y los detenidos. Según una lista de demandas proporcionada por los detenidos, estos protestaban, sobre todo, por las condiciones en el centro de detención.

La instalación de Adelanto está a cargo de un contratista privado, el Grupo Geo, en Florida. Recientemente fue ampliado a 650 camas más, a pesar de las protestas de más de dos docenas de miembros del Congreso por presunta negligencia médica en el centro.

Una carta enviada en julio a ICE por los miembros del Congreso, destacó casi una docena de casos de supuesta negligencia, incluida la muerte por pulmonía en 2012 de un inmigrante mexicano llamado Fernando Domínguez.

Un informe de inspección ese año por el Departament of Homeland Security, dijo que Domínguez “recibió un nivel inaceptable de atención médica” en Adelanto y que su muerte pudo haber sido evitada.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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