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Los padres de Glendale alertaron que los libros de español de sus hijos refuerzan los estereotipos negativos

Varios padres compartieron públicamente sus preocupaciones por la forma en que la serie retrata a las mujeres hispanas y la cultura.

Varios padres compartieron públicamente sus preocupaciones por la forma en que la serie retrata a las mujeres hispanas y la cultura.

(Los Angeles Times)

Luego de que un grupo de padres expresara su preocupación ante una serie de libros de texto de español aprobados por el distrito de Glendale que, al parecer, refuerzan los estereotipos negativos, los funcionarios escolares discuten la posibilidad de reabrir el proceso de selección de textos.

“Si resulta ofensivo para una persona, debería preocuparnos a todos, como grupo”, señaló Greg Krikorian, miembro de la Junta Escolar, durante un encuentro realizado la semana pasada, donde varios padres hablaron en contra de estos libros. “Si algo humilla a un niño, o a un padre; y cuando lo llevan a casa se sienten insultados, yo no quiero eso en nuestras aulas”.

Otros de los miembros de la junta, entre ellos la presidente Armina Gharpetian, indicaron que las preocupaciones de los padres podrían llevar a la reevaluación de los textos adoptados. “Si llega una queja y vemos que hay algún problema con un libro, creo que es nuestra responsabilidad reavivar la discusión. Si debemos hacer todo el proceso de selección nuevamente, así será”, afirmó Gharpetian.

Los padres llevaron sus preocupaciones a los funcionarios escolares luego de la aprobación de la serie de libros “¡Qué chévere!”, editados por la compañía EMC Publishing, de St. Paul, Minnesota. Con los textos trabajarían cerca de 3,200 estudiantes de preparatoria y escuela media, que estudian español como lengua extranjera. Cuando los libros fueron puestos en consideración de la Junta, en junio pasado, algunos maestros expresaron su preocupación acerca de la idoneidad académica de éstos. Una veterana docente, Laura Narváez-Rivera, advirtió que carecían de “lenguaje rico, cultura y contenido”.

En respuesta a ello, varios padres revisaron el contenido de los libros, informó la exalcalde de Burbank, Marsha Ramos, también miembro de la Asociación Latina de Glendale, que abrió su oficina en esa ciudad para discutir los libros de textos junto con los padres. “Las familias y los miembros de la comunidad se han reunido desde el 6 de julio con los funcionarios del distrito para abordar este grave problema”, indicó Ramos. “Esperamos que la junta elimine estos textos con estereotipos negativos a nivel étnico y de género, y con referencias inapropiadas del uso de la lengua española en el aula”.

Varios padres compartieron públicamente sus preocupaciones por la forma en que la serie retrata a las mujeres hispanas y la cultura, durante la reunión de la Junta Escolar realizada la semana pasada. Uno de ellos citó que un apartado acerca de la cocina mexicana, el libro contiene el siguiente pasaje: “Disculpe, camarero, hay una mosca en mi sopa. Pues bien, ¡en algunos platillos mexicanos podría ser parte de la receta!”. A continuación, se lee: “En la época prehispánica, la comida mexicana incluía maíz, frijoles y chiles (todavía hoy), pero también insectos, como chapulines, como fuente de proteínas”.

Los padres se sintieron incómodos con el primer párrafo, que crea una imagen negativa de la cocina mexicana, y señalaron en una carta que las moscas “no se presentan como insectos comestibles en ningún restaurante, sea éste lujoso o de los otros”.

En otro párrafo, titulado “Pedro, el perezoso”, un niño promete que lavará el auto de su familia, cortará el césped y buscará un trabajo durante el verano, pero no lo cumple. Cuando, después, le pide dinero a su padre, éste responde: “Mañana”. Su madre, en tanto, le dice: “Uno de estos días” cuando el joven le pide comprar ropa nueva. El texto “refuerza un viejo estereotipo acerca de que los mexicanos/españoles/latinos son perezosos”, dice la carta escrita por los padres.

Para Lila Ramírez, una de las madres preocupadas, el contenido de todo el libro es ofensivo. “Nuestra posición es inquebrantable. El uso de estos textos en nuestras aulas es inaceptable”, aseguró.

La mayor parte de un comité de revisión de libros, formado por 20 miembros, todos docentes de español del Distrito Escolar Unificado de Glendale, revisaron la serie “¡Qué chévere!” y recomendaron su adopción antes de que ésta llegara a la Junta Escolar para su consideración final, en junio.

La serie había sido una de siete opciones contempladas por los maestros, pero no fue la primera selección. Los dos libros preferidos, en realidad, no alcanzaban los estándares propuestos para la enseñanza de lengua extranjera que California espera adoptar dentro de dos o tres años, según Kelly King, superintendente adjunta del Distrito Escolar Unificado de Glendale.

Frente a la opción de continuar con “¡En español!”, la opción actual del distrito -de bajo desempeño-, los funcionarios optaron por comprar "¡Qué chévere!” para este año y considerar luego la adopción de otro libro, en los próximos años escolares.

En respuesta a la oposición de los padres, los funcionarios cancelaron la compra de los textos, que hubieran costado entre $384,000 y $730,000, dependiendo de si los profesores optaban por emplear los componentes adicionales online que acompañan la serie.

Los funcionarios escolares aún evalúan cuál será su siguiente paso, que podría llevarlos a adoptar un nuevo libro. “Nunca antes he visto una reacción así en respuesta a un libro de texto. Creo que el tema necesita ser considerado”, estimó Christine Walters, miembro de la Junta Escolar desde 2009.

El distrito escolar de Glendale es una “organización flexible”, afirmó por su parte Nayiri Nahabedian, otra miembro de la junta. “Nosotros oímos, escuchamos y luego concluimos que la cuestión no funcionó como lo esperábamos”, dijo. “Queremos librarnos de estereotipos. En este punto, apoyo la reapertura de la discusión”. Otra miembro de la junta, Jennifer Freemon, agregó: “Nuestros libros deben funcionar. Si no lo hacen, entonces no son buenos para nadie”.

Los funcionarios escolares también buscan tomar en cuenta la opinión de los padres en las próximas consideraciones para la adopción de libros de texto. Sus opiniones serán valoradas incluso antes de las evaluaciones de los comités o las pruebas en el aula, y antes también de la consideración final de la Junta. “Más allá de la decisión actual, queremos asegurarnos de que nuestros pasos futuros honren e incrementen el rol que los padres y la comunidad tienen”, aseguró King.

Traducción: Valeria Agis

Si desea leer este artículo en inglés, haga clic aquí


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