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Los adolescentes que emplean vaporizadores son más propensos al tabaquismo

Un estudio de más de 3,000 estudiantes de preparatoria en el condado de Los Ángeles descubrió que los adolescentes que emplearon vaporizadores durante décimo grado fueron más propensos que sus compañeros a fumar cigarrillos tradicionales seis meses después.

Un estudio de más de 3,000 estudiantes de preparatoria en el condado de Los Ángeles descubrió que los adolescentes que emplearon vaporizadores durante décimo grado fueron más propensos que sus compañeros a fumar cigarrillos tradicionales seis meses después.

(Dan Kitwood / Getty Images)

Los adolescentes de Los Ángeles están dando a los expertos en salud una nueva razón para preocuparse por los cigarrillos electrónicos.

En un estudio a más de 3,000 alumnos de escuelas públicas del condado, aquellos que fumaban con vaporizadores al comienzo de su segundo año de preparatoria fueron más propensos a convertirse en fumadores de cigarrillos tradicionales durante los siguientes seis meses, comparados con sus compañeros que no lo habían hecho. Además, quienes habían usado vaporizadores eran más propensos a ser fumadores diarios y a consumir más cigarrillos.

Los hallazgos, publicados este martes en el Journal of the American Medical Association, sugieren que los funcionarios de salud pública tienen ahora alguna justificación para considerar los cigarrillos electrónicos como una puerta de entrada al tabaquismo para los adolescentes, que de otra manera seguirían alejados de los productos de tabaco.

El Dr. Tom Frieden, director de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), ha sido uno de los más implacables defensores de esta idea. Desde 2013, el funcionario ha advertido que los cigarrillos electrónicos -a pesar de su imagen inocua- representan una posibilidad para los adolescentes de consumir nicotina. Una vez que se hacen adictos a esta sustancia, son más propensos a consumir cigarrillos comunes.

Los años de la adolescencia son fundamentales, porque el 90% de los fumadores adultos asegura haber contraído el hábito en esa etapa de la vida, según la Campaña para Niños Libres de Tabaco. Además, el cirujano general de los EE.UU. advirtió que la exposición a la nicotina durante la adolescencia “puede tener consecuencias adversas duraderas para el desarrollo del cerebro”.

Encuestas y estudios han validado los temores de Frieden. Un informe de este verano en la revista Pediatrics halló que los estudiantes de preparatoria son seis veces más propensos a comenzar a fumar cigarrillos si tienen antecedentes de uso de vaporizadores.

El nexo entre el vaporizador y el tabaquismo posterior fue particularmente fuerte en los estudiantes que señalaron “no haber tenido intención de fumar” cuando se los entrevistó por primera vez.

El pasado lunes, Pediatrics publicó un estudio acusando a los sabores como “ositos de goma” y “goma de mascar”, por hacer que los cigarrillos sean más atractivos y menos peligrosos para los niños de escuela media y preparatoria de todo el país.

El informe, liderado por investigadores de la Escuela Keck de Medicina, de USC, destacó que un tercio de los estudiantes de décimo grado encuestados habían probado los cigarrillos electrónicos al menos una vez. La mayoría de esos estudiantes dijeron a los entrevistadores que no habían usado vaporizadores en los últimos 30 días, mientras que el 4% señaló que lo habían hecho una o dos veces en el último mes, y el 5% sostuvo que lo habían hecho más a menudo.

Seis meses después, el 20% de los usuarios frecuentes de vaporizadores se habían convertido en fumadores regulares, y un 12% adicional en fumadores ocasionales, según el estudio.

A modo de comparación, cerca del 2% de los estudiantes que nunca habían usado vaporizadores se convirtieron en fumadores de cigarrillos comunes durante el mismo período. Y entre aquellos que los empleaban una o dos veces al mes al comenzar décimo grado, el 9% se habían convertido seis meses después en fumadores ocasionales de cigarrillos comunes, mientras que el 5% lo era a diario.

Los usuarios frecuentes de vaporizadores también fueron más propensos a fumar uno o más cigarrillos durante la llegada de la primavera en su segundo año; el 12% de ellos lo hizo, comparado con un 4% de estudiantes que eran usuarios ocasionales al comienzo del año escolar, y el 0.4% de aquellos que no usaban vaporizadores en absoluto.

Esta tendencia se mantuvo cuando los investigadores analizaron los resultados basados en la historia del tabaquismo de los estudiantes al comienzo del año escolar. Por ejemplo, entre el 96% de los estudiantes que comenzaron como no fumadores, menos del 1% de quienes nunca fumaban se convirtieron en fumadores frecuentes de cigarrillos en los siguientes seis meses, en comparación con el 10% de quienes empleaban vaporizadores a diario.

Además, los investigadores hallaron que, cuanto más un alumno empleaba un vaporizador al comienzo del año escolar, más riesgos tenían de ser fumadores frecuentes de cigarrillos seis meses después.

Sin embargo, los autores señalaron que los estudiantes del área de L.A. contemplados en este estudio pueden no ser representativos de los alumnos de todo el país. Por ello no está claro si estos hallazgos pueden generalizarse como un todo, a nivel nacional.

De todas formas, los resultados muestran que, aunque algunos adolescentes que pasan de los cigarrillos electrónicos a los tradicionales sólo intentan experimentar, otros quedan enganchados. Esto “podría merecer la atención especial en cuanto a una política de control del tabaco”, concluyeron los expertos.

Traducción: Valeria Agis

Para leer esta historia en inglés haga clic aquí


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