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‘Las maniobras de resucitación no funcionaban’: tres jóvenes murieron luego de la fiesta electrónica Hard Summer

Tres personas murieron después de asistir a una fiesta de música electrónica (rave) en Inland Empire el pasado fin de semana. Se trata de la última de una serie de muertes que han encendido el debate acerca de la seguridad en estos eventos y la necesidad de una regulación más estricta de tales espectáculos.

Las víctimas habían concurrido a la rave Hard Summer, que se trasladó desde el recinto ferial del condado de Los Ángeles, en Pomona, donde se realizó el año pasado, luego de que dos estudiantes universitarias murieran por sobredosis de drogas. La última edición de Hard Summer tuvo lugar en el Auto Club Speedway, cerca de Fontana, y pese a las dos muertes registradas el año pasado, el evento registró un récord de público.

Las sobredosis de drogas han sido un problema recurrente en los festivales de música electrónica, donde el Ecstasy y otras drogas similares que usan a menudo para estimular el baile y los efectos eufóricos.

Hasta el fin de semana último, se registraban al menos 24 muertes confirmadas en todo el país, en relación con el uso de drogas en raves organizadas por compañías del área de L.A. Doce de ellas murieron en el Sur de California -cuatro en el condado de San Bernardino y ocho en el de Los Ángeles-, y cinco en el área de Las Vegas.

Las autoridades remarcaron que aún están intentando determinar la causa de fallecimiento de los asistentes de este fin de semana. Uno de ellos fue hallado inconsciente, otro experimentó convulsiones, y se cree que la tercera tenía dolor en el pecho, precisó Jodi Miller, vocera del sheriff.

Las víctimas fueron identificadas como Derek Lee, de 22 años de edad y oriundo de San Francisco; Alyssa Dominguez, de 21 años y residente en San Diego -quien murió el domingo- y la estudiante de UC Riverside Roxanne Ngo, de 22 años, de Chino Hills, quien falleció el lunes.

Angel Ghaemi, de 22 años y residente de Palos Verdes Estates, contó que había esperado durante horas para salir del estacionamiento congestionado luego del concierto, y que allí encontró a una mujer -más tarde comprendió que se trataba de Dominguez- agonizando.

Ghaemi, quien afirmó estar sobria y no haber consumido drogas en el evento, dijo que cerca de la 1:15 a.m. del domingo vio desde el estacionamiento a un oficial de policía que practicaba maniobras de resucitación a una mujer, sobre un sector con césped. La joven corrió hacia allí y dijo que las pupilas de la mujer estaban completamente dilatadas, y que no tenía pulso. “Intenté resucitarla, pero nada funcionaba”, afirmó. “Realmente se necesitaban un desfibrilador y una ambulancia”, pero la congestión en el estacionamiento parecía demorar a los paramédicos. “Me quedé allí durante 15 minutos hasta que llegó la ambulancia, pero no hubo nada que pudieran hacer”, aclaró Ghaemi, quien además dijo que los amigos de la víctima sollozaban conmocionados.

Más tarde, dos amigos de Ghaemi hallaron en Instagram una foto de la mujer y descubrieron su nombre: Alyssa Dominguez. “Nunca podré olvidarlo”, dijo la joven. “Ella lucía hermosa. Es en lo único que pienso. Fue el momento más dramático y surrealista de mi vida”.

En redes sociales, familiares y amigos de Dominguez la recordaron como una chica dulce y amable. Una cuenta de Twitter que, al parecer, era propiedad de la fallecida daba cuenta de un verano divertido, a la caza de Pokemon para el juego móvil, con la esperanza de ganar un animal de felpa en la feria y chismes sobre su trabajo como mesera. Su último tuit fue una imagen con el logotipo de Hard Summer, que advertía acerca de altas temperaturas y sugería a los asistentes vestir prendas livianas, mantenerse hidratados y pedir ayuda ante cualquier malestar físico.

“Veintiún años es muy joven para morir”, tuiteó alguien quien se reconoció como la hermana mayor de Dominguez. “Ni siquiera pudimos verla porque le harán una autopsia. Sólo una foto para identificarla. Estoy mal; la extraño tanto”, continuó. “Ella siempre me hacía reír”.

En un sitio web perteneciente, al parecer, a Ngo, la estudiante de UC Riverside quien también falleció luego de asistir a la fiesta, la autora se reconoce como la hija menor de una pareja de padres inmigrantes vietnamitas. La joven había nacido en San Gabriel, crecido en West Covina y Chino Hills y seguía una carrera en políticas públicas con la idea de “lograr mi meta en la vida, de ayudar a quienes lo necesitan”. “Tengo grandes planes para mi futuro”, había escrito.

Tony Campisi, autoridad del forense, señaló que se ordenó la realización de autopsias para las tres jóvenes, así como pruebas de toxicología para determinar si las drogas jugaron un rol central en sus muertes. Podrían pasar varios meses antes de que se determine la causa final de los decesos.

Las tres víctimas se encontraban entre las nueve personas que fueron trasladadas a hospitales desde el sitio del evento, detalló Miller. La fiesta Hard Summer reunió durante sus dos días de realización cerca de 147,000 asistentes en el circuito Auto Club Speedway, conforme la vocera del sheriff. La edición de este año se anunciaba como la mayor de toda su historia. En el lugar hubo 370 agentes del sheriff, dijo Miller, y otros 240 empleados de seguridad privada. Se realizaron 325 detenciones.

El circuito es propiedad de International Speedway Corp., con sede en Daytona Beach, Florida, una compañía pública que obtiene el 90% de sus ingresos de las carreras de NASCAR. Ningún ejecutivo de la empresa devolvió los llamados de este medio para efectuar comentarios.

La temperatura en las cercanías del lugar alcanzaron los 92 grados durante el fin de semana, según informó el Servicio Meteorológico Nacional.

En una declaración emitida en nombre del promotor de Hard Summer, la empresa Live Nation Entertainment -con sede en Beverly Hills y uno de los conglomerados de conciertos y ventas de entradas más importantes del mundo- los organizadores expresaron tristeza por los tres decesos. “Nos entristece profundamente enterarnos de la muerte de tres personas que asistieron a la fiesta este fin de semana”, expresó Alexandra Greenberg, vocera de Hard Summer, en el comunicado. “Si bien las causas de los fallecimientos no se han determinado aún, pedimos a todos oraciones por ellos. Expresamos nuestros pensamientos y sinceras condolencias a sus familiares y amigos”.

Hard Summer comenzó como un evento mucho más pequeño, que se originó cerca de Chinatown, y creció hasta convertirse en una de las raves de primer nivel más importantes del país luego de que Live Nation comprara sus derechos de realización, en 2012.

Los promotores de fiestas electrónicas defienden estos eventos y alegan que han reforzado la seguridad y reprimido el consumo de drogas por parte de los asistentes. Hard Summer se trasladó este año al Auto Club Speedway, cerca de Fontana, luego del debate que los supervisores del condado de L.A. mantuvieron acerca de si el recinto ferial de Pomona podía seguir realizando estos eventos luego de las dos muertes por sobredosis que ocurrieron el verano pasado. La junta consideró suspender las raves, pero en lugar de ello dijo que aumentaría la regulación de los eventos con más de 10,000 personas en tierras del condado.

El año pasado, Katie Dix, de 19 años de edad y estudiante de Cal State Channel Islands, murió por intoxicación de múltiples drogas luego de ingerir en Hard Summer algo que ella denominó “‘Molly’ puro”, otro nombre con el que se conoce el Ecstasy. Así lo aseguran los registros forenses y documentos judiciales. Los padres de la joven iniciaron una demanda contra Live Nation, Fairplex, el condado de Los Ángeles y la ciudad de Pomona, alegando negligencia y acusando a las entidades de “haber infringido sus obligaciones de proteger a los asistentes” de aquellos que distribuyen o consumen drogas ilegales

Otra mujer, Tracy Nguyen, de 18 años, residente de West Covina y estudiante de UCLA, murió de una sobredosis de Ecstasy.

Los fallecimientos provocaron que varios médicos especializados en emergencias solicitaran el fin de las grandes raves.

Algunos lugares -como el Cow Palace, de San Francisco, y Los Angeles Memorial Coliseum- han dejado de albergar fiestas de música electrónica a causa de los problemas con las drogas. Pero estos eventos, sin embargo, han continuado en otros sitios, a menudo más lejos de los centros urbanos, como el San Manuel Amphitheater, en Devore, propiedad del condado de San Bernardino y manejado por Live Nation.

“Hemos visto esto en todo el país… En Los Ángeles, en Chicago, donde comenzó; también en San Francisco y en Nueva York”, afirmó el año pasado el Dr. Marc Futernick, director de servicios de emergencias del Dignity Health California Hospital Medical Center, del centro de L.A. “Hay algo en estos eventos que lleva a un abuso desenfrenado de las drogas… Los adultos jóvenes se están haciendo un gran daño allí, y luego pagan un alto costo”.

Los médicos de emergencias han identificado un par de razones por las cuales el uso de Ecstasy en las fiestas electrónicas puede desencadenar malestares severos, estados de coma y muerte. Un serio problema es que esta droga puede generar un aumento de la temperatura corporal, de hasta 109 grados, lo cual causa insuficiencia orgánica.

La deshidratación es otro problema, pero beber agua en exceso también lo es, puesto que genera un bloqueo en los niveles de sodio y desencadena convulsiones que impiden la llegada del oxígeno al cerebro.

Traducción: Valeria Agis.

Si desea leer este artículo en inglés, haga clic aquí


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