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La ola de calor avanza y se esperan temperaturas cercanas a los 89 en L.A.

En caso de que alguien tuviera alguna duda de que este febrero se perfila como un mes caluroso, los meteorólogos aseguran que Los Ángeles alcanzará los 89 grados nuevamente esta semana, luego de que las temperaturas hicieran añicos los récords históricos locales.

La antigua máxima para el 8 de febrero en Los Ángeles era de 87 grados, que se registraron en 2006, según informó el National Weather Service (NWS). El lunes último, el termómetro subió aquí hasta los 89 grados.

Se espera que la ola de calor dure hasta el fin de semana, justo a tiempo para el Maratón de Los Ángeles, que se realizará el domingo. Se estima que las temperaturas ronden los 70 grados cerca de las playas para ese día, y los 80 grados en el continente, según el NWS.

Para romper los registros locales, las temperaturas de Los Ángeles tendrán que ubicarse este martes arriba de los 85 grados, la cifra máxima registrada en 2006.

El calor de estos días es producto de un sistema de alta presión ubicado sobre la Costa Oeste. Además de traer vientos de alta mar, el anticiclón está llevando las lluvias hacia la Costa Este, detalló Stuart Seto, experto en clima del National Weather Service, en Oxnard.

Los organizadores y participantes del Maratón de L.A. sin dudas esperaban temperaturas más bajas para este año, ya que el evento se lleva a cabo generalmente durante la primavera y no en el invierno.

El año pasado, el maratón se realizó el 15 de marzo, y las temperaturas del mediodía se elevaron a 90 grados en la playa, cerca de la línea de meta. Al menos 36 corredores fueron trasladados al hospital en medio del calor récord.

Para combatir las temperaturas de ese día, los corredores llevaban cubos de hielo bajo sus sombreros, camisetas y pantalones. Algunos tomaban descansos y abordaban autobuses con aire acondicionado ubicados a lo largo del trayecto.

El clima seco y caliente de los últimos días ha tomado por sorpresa a muchos residentes del sur de California, quienes esperaban que el calentamiento récord impulsado por El Niño al Pacífico genere lluvias torrenciales.

Pero esta vez, El Niño no registra el comportamiento típico de otras ocasiones, explicó Seto. La mayoría de las lluvias vinculadas con El Niño han esquivado el sur de California para, en su lugar, verter grandes cantidades de agua y nieve sobre el norte del estado, aseguró. “Este Niño tiene una personalidad completamente diferente”, aseguró.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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