Anuncio
Share

La elección de Trump le dio a la posada anual en la frontera ‘una intensidad especial’

El obispo Robert McElroy y una multitud de personas cantan para quienes están al otro lado de la frontera entre los EE.UU. y México.

El obispo Robert McElroy y una multitud de personas cantan para quienes están al otro lado de la frontera entre los EE.UU. y México.

(Hayne Palmour IV / San Diego Union-Tribune)

El obispo católico del condado de San Diego y el arzobispo de Tijuana estuvieron presentes entre los cientos de personas que se reunieron en la frontera entre los EE.UU. y México para orar por el fin de las guerras y la seguridad para quienes huyen de la persecución en todo el mundo.

Con una valla entre ellos, el obispo Robert McElroy, el arzobispo Francisco Moreno Barrón, miembros de grupos de derechos humanos y otros, celebraron la 23ª Posada Sin Fronteras, que se realiza anualmente.

La posada es tradicionalmente un reconstrucción de la búsqueda de refugio por parte de María y José para el nacimiento de Jesús. El llamamiento a ayudar a los refugiados de la actualidad, afirmó McElroy, está enraizado en los orígenes del cristianismo. “El evangelio nos dice que, poco después de su nacimiento, Jesús, María y José debieron huir a Egipto”, destacó McElroy. “Así se convirtieron inmediatamente en refugiados… Todos estamos llamados a la solidaridad con los indocumentados, los inmigrantes y los refugiados”.

McElroy afirmó que el evento del fin de semana tuvo “una intensidad especial en la frontera este año”, debido a la elección de Donald Trump como próximo presidente de los EE.UU. Durante su campaña, Trump se comprometió a deportar a todos los inmigrantes que se encuentran indocumentados en el país y a reforzar la seguridad de la frontera. Más recientemente, el presidente electo destacó que su prioridad sería deportar en primera instancia a aquellos inmigrantes ilegales que posean antecedentes penales.

Sin embargo, la cuestión es global, destacó McElroy. “Vivimos tiempos horrendos”, señaló el obispo. “Millones de personas han sido desposeídas de sus hogares en todo el mundo; están huyendo y no tienen dónde ir. El Papa Francisco ha dicho que no estamos en medio de una guerra mundial. Pero en cierto sentido vivimos un conflicto global fragmentado, porque hay muchas guerras regionales en simultáneo”.

Traducción: Valeria Agis

Para leer esta historia en español haga clic aquí


Anuncio