Anuncio
Share

Fugitivos secuestraron a un taxista y estuvieron a punto de matarlo, dice la policía

Abogados dijeron el lunes que no hay evidencia suficiente para acusar a Nooshafarin Ravaghi de ayudar al escape de tres reos de la Cárcel Central Varonil de Santa Ana la semana pasada. ()

Abogados dijeron el lunes que no hay evidencia suficiente para acusar a Nooshafarin Ravaghi de ayudar al escape de tres reos de la Cárcel Central Varonil de Santa Ana la semana pasada. ()

(Orange County Sheriff’s Office)

Los fugitivos ya habían tomado un rehén al momento en que los guardias de la cárcel del condado Orange miraban los ductos de aire y la cuerda hecha de sábanas y ropa, preguntándose cómo tres delincuentes lograron escapar de la prisión de máxima seguridad.

Cuarenta millas al noroeste de la cárcel, Bac Duong apuntaba con una pistola a las costillas de un taxista afuera de un Target en Rosemead, en su intento por escapar de las autoridades en una fuga que lo llevó de Santa Ana a San Francisco, dijeron los investigadores.

El lunes, la Oficina del Sheriff del condado Orange reveló los detalles de la ‘cacería humana’ que duró ocho días, argumentando que Duong fue la pieza clave tanto de la fuga como de la captura de los fugitivos.

Fue un cómplice de Duong, Loc Ba Nguyen, quien introdujo las herramientas que los hombres utilizaron para cortar cuatro capas de metal, para después subir al techo de la cárcel y luego descender para escapar la madrugada del 22 de enero, dijo el capitán Jeffrey Hallock, vocero del departamento.

Y fue la negativa de Duong de matar al taxista rehén al interior del cuarto de un motel en San José lo que puso en marcha los eventos que terminaron en la captura de los prófugos, relató Hallock.

Nguyen manejó hasta la cárcel alrededor de las 5:15 a.m. la madrugada del día del escape, poco después que Duong, Hossein Nayeri y Jonathan Tieu habían descendido del techo con la ayuda de una cuerda hecha de sábanas y ropa. Él los condujo a una residencia en Westminster, y los hombres comenzaron a moverse entre las casas en Santa Ana y Huntington Beach, contó Hallock.

Los delincuentes aprovecharon ese tiempo para conseguir dinero entre amigos de la comunidad vietnamita. A las 9:30 p.m., ellos llamaron al taxista y le pidieron que los llevara a Rosemead.

Mientras el trío escapaba rumbo al condado de Los Ángeles, los carceleros apenas se estaban dando cuenta de que no estaban.

Los fugitivos fueron de compras a un Target en Rosemead, y Duong tomó de rehén al taxista poco después.

El plan de escape se había estado gestando por meses, según Hallock, quien dijo que Nayeri comenzó a tramar el escape con Nooshafarin Ravaghi en julio pasado. Aunque la policía sostiene que Ravaghi fue crucial en el plan de escape, el fiscal de distrito del condado Orange, Tony Rackauckas, dijo el lunes que no hay “suficiente evidencia” para levantarle cargos, y se le vio desconfiado sobre la posibilidad de hacerlo más adelante.

Todavía no se sabe cómo los tres reos se conocieron al interior de la cárcel de Santa Ana, o si Nayeri reclutó a los otros dos hombres para ayudarlo con su plan. Duong apenas llevaba dos meses encerrado al momento de la fuga.

Tras tomar de rehén al taxista, lo presos se escondieron en un lugar desconocido en el condado de Los Ángeles, agregó Hallock.

El siguiente día Duong respondió a un anuncio en Craigslist sobre la venta de una camioneta blanca GMC. Él pidió que lo dejaran llevársela para una prueba de manejo, pero nunca regresó.

Los hombres habían estado afuera de la cárcel por apenas 36 horas y ya tenían dinero, dos vehículos, un rehén y una gran delantera.

Por los siguientes días se mantuvieron escondidos, hospedados en el motel Flamingo Inn de Rosemead.

El martes visitaron una oficina postal en Garden Grove, donde Tieu le mandó una carta a su madre. Hallock dijo que los investigadores creen que esa fue una distracción, utilizada para ocultar su vuelo a San Jose.

Los hombres tomaron la camioneta y el taxi robados para dirigirse al motel Alameda en San Jose. Mientras los prófugos estaban en la carretera, el Departamento del Sheriff siguió presionando a las organizaciones delictivas vietnamitas locales, y repetidamente le decía al público que creían que los fugitivos todavía se ocultaban en el Sur de California. Las autoridades hicieron varios arrestos de personas que, dijeron, tenían contacto con los fugitivos.

Pero cientos de millas al norte, la fuga estaba comenzando a desmoronarse al interior de un cuarto de motel en San José.

Nayeri quería matar al taxista y “enterrar su cuerpo”, contó Hallock. Pero Duong no lo permitió.

Ambos se enfrascaron en una pelea, según Hallock. Al siguiente día, Nayeri y Tieu se fueron del motel para entintar los vidrios de la camioneta. Duong y el taxista subieron al taxi y regresaron al Sur de California.

Duong liberó al taxista y la mañana del 29 de enero entró al taller de una amiga y le pidió que llamara a la policía para entregarse. Nayeri y Tieu fueron reconocidos afuera de un Whole Foods en San Francisco menos de 24 horas después por una persona que alertó a las autoridades.

Nayeri se echó a correr, pero fue capturado en pocos minutos. A Tieu lo encontraron escondido dentro de la camioneta.

La sheriff del condado Orange, Sandra Hutchens, ha prometido una investigación minuciosa para determinar qué medidas se podrían haber tomado para prevenir o haber descubiero más pronto la fuga.

Aunque los sujetos escaparon de la cárcel alrededor de las 5 a.m., no fue sino hasta 16 horas después que las autoridades se percataron de ello.

En una carta emitida el viernes pasado, el sindicato de agentes del sheriff pidió la renuncia del capitán que supervisa la prisión y dijo que varios meses antes del escape, el grupo de carceleros había estado ignorando el protocolo correcto para contar a los reclusos.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí

hoyla-otras-historias-20151119


Anuncio