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En el condado de Orange, tres jóvenes emprendedores le ponen un toque único a un producto clásico: churros

Los copropietarios de Loop Handcrafted Churros, en Westminster: (de izquierda a derecha) Minh Nguyen, de 25 años; Loan Nguyen, de 32, y Jed Cartojano, también de 32.

Los copropietarios de Loop Handcrafted Churros, en Westminster: (de izquierda a derecha) Minh Nguyen, de 25 años; Loan Nguyen, de 32, y Jed Cartojano, también de 32.

(Kevin Chang | HB Independent)

Los hermanos Minh y Loan Nguyen anhelaban ingresar en el creciente mercado de los postres en el condado de Orange, y hasta tenían en claro qué era lo que deseaban servir: churros.

Pero, ¿cómo se puede dar un toque único y especial a un concepto tan reconocido como esos famosos y delgados pasteles fritos? Para ellos, la respuesta fue sencilla: aún más azúcar y especias, y todo aquello que resulte agradable (por ejemplo galletas, cereales y helado).

Estos hermanos de Fountain Valley se asociaron con su amigo y comercializador Jed Cartojano para abrir Loop Handcrafted Churros en Little Saigon, de Westminster, en junio pasado. “La escena de los postres en el condado de Orange es una locura”, señala Cartojano, de 32 años y oriundo de esa ciudad. “Se trataba de averiguar qué debíamos hacer para americanizar algo tan común como un churro y convertirlo en algo único. En este momento, muchos lugares de comida apuntan a la personalización”.

También añadió que muchos churros se venden en carritos, y que cree que esta es una de las primeras veces que abre una tienda tradicional que se enfoca sólo en ellos, al menos en el condado de Orange.

Minh Nguyen, de 26 años, aseguró que los churros han ganado popularidad últimamente en los países asiáticos como Corea del Sur y Singapur, lo cual los inspiró para inaugurar la tienda.

Los churros, que miden aproximadamente 14 pulgadas de largo, pueden sumergirse en sabores especiales, como caramelo, fresa, matcha o Nutella, por $3.50. También se los puede recubrir con un glaseado dulce, galletas Oreo trituradas o cereal, por $4.50.

Aquellos que gustan de los sabores aún más dulces, pueden agregar helado de vainilla a la mezcla. Hasta el momento, esa combinación, que cuesta $5.50 es la más popular del menú a causa del calor de la temporada, informó Minh Nguyen. “Queríamos hacer algo personalizado, para que aquellos que gustan de los churros muy dulces puedan tenerlos, y quienes prefieren algo menos dulce, también”, explicó Loan Nguyen, de 32 años.

La tienda también vende té helado de jazmín, té thai y café.

Las filas de clientes son típicas aquí, especialmente por las noches, comentó Cartojano. La tienda, ubicada en 9729 Bolsa Ave., está abierta hasta las 11 p.m. o la medianoche, según el día. “El el condado de Orange, el postre nocturno está muy de moda, pero nosotros solemos tener muchos clientes durante todo el día”, afirmó. A veces, la espera puede ser de hasta una hora. “Es como aguardar para entrar a una atracción de Disneyland”, pero vale la pena, bromea.

Los churros son frescos durante todo el día, lo cual también ayuda a que la canela y el azúcar se adhieran bien. Primero se prepara la masa, que no lleva huevos para lograr esa textura crujiente en el exterior. Luego se deja reposar por unos 30 minutos antes de freírse, durante otros tres minutos.

Para Cartojano, también es clave crear alimentos que no sólo sepan bien al gusto, sino sean atractivos para el ojo humano -y las cámaras-. “Es la naturaleza de las cosas, hoy en día”, señaló el joven empresario, quien tiene una cuenta en Instagram, @dailyfoodfeed, con más de 318,000 seguidores. “Fue muy importante para nosotros asegurarnos de que este producto sea bueno. Es poco lo que se puede hacer con un producto que es bueno para Instagram pero de poca calidad; y mucho con algo que tiene valor real”.

Traducción: Valeria Agis

Si desea leer este artículo en inglés, haga clic aquí


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