El precio promedio de una casa en el condado de L.A. superó su máximo histórico

El precio promedio de una casa en el condado de L.A. superó su máximo histórico

Un nuevo reporte muestra que el precio medio de las viviendas en el condado de L.A. ha superado ya un récord alcanzado en 2007 (21 de junio de 2017).

En el verano de 2007, el precio medio de un hogar en el condado de L.A. alcanzó un máximo histórico de $550,000 dólares. La cifra pronto se desplomó cuando la burbuja inmobiliaria estalló y la economía nacional cayó en picada.

Ahora esa media ha finalmente pasado la máxima de hace 10 años, como resultado de una economía en crecimiento, tasas históricamente bajas de hipotecas y una escasez de propiedades en el mercado.

Según un informe publicado este miércoles por la firma de bienes raíces CoreLogic, el precio medio del condado en mayo subió un 6.8% en comparación con un año antes, hasta llegar a los $560,500, mientras las ventas crecieron un 4.8%.

Al ajustar dichos valores por inflación, la media de mayo permanece un 11% por debajo del máximo de 2007, aunque el récord nominal reavivó nuevas preocupaciones por el alto costo de la vivienda en California.

Agentes de bienes raíces sostienen que muchos compradores están convencidos de que los valores sólo seguirán escalando en el futuro previsible, una dinámica que los vuelve más agresivos. “Todos quieren comprar ahora, antes de que suba más”, afirmó Hooman Zahedi, un agente de bienes raíces de Redfin, que se especializa en el Valle de San Fernando.

En los últimos meses, Zahedi comenzó a escribir cartas de presentación en nombre de sus clientes y a adjuntar sus fotos familiares, con la esperanza de tocar el corazón de los vendedores que están evaluando múltiples ofertas.

Los altos alquileres y el temor por el aumento de las tasas hipotecarias son otros factores que impulsan las ventas, señaló el agente Barry Sulpor, de South Bay.

Una de sus propiedades, listada a un precio de $975,000, en el norte de Redondo Beach, se colmó de visitantes el pasado fin de semana. “No tengo descanso”, aseguró.

Sin embargo, muchos expertos sostienen que los aumentos de precios de la actualidad parecen más sostenibles que los de hace una década. Una economía en constante mejoramiento -sin préstamos riesgosos- impulsa ahora la demanda, exponen. Y con pocas casas en el mercado, especialmente en California -con su constante escasez de viviendas-, los costos suben, tal como es de esperar.

“No construimos suficientes viviendas”, remarcó Leslie Appleton-Young, economista jefe de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de California. Aun así, para los compradores potenciales que pueden reunir un anticipo y obtener un préstamos, las tasas de interés más bajas significan que los pagos mensuales son realmente más baratos que durante el pico de la burbuja, conforme la agrupación.

A finales de 2006, sólo el 9% de los hogares del condado de L.A. podían comprar una casa de precio medio, comparado con el 29% a comienzos de 2017, según la organización, cuyo cálculo también tiene en cuenta los salarios.

La diferencia, desde luego, es la poca comodidad que existe para las muchas familias que quieren comprar una casa y ajustan sus presupuestos para hacerlo.

Un informe dado a conocer la semana pasada por el Joint Center for Housing Studies, de la Universidad de Harvard, halló que cerca del 36% de los propietarios de Los Ángeles y el condado de Orange en 2015 gastaron más del 30% de sus ingresos en vivienda, el umbral al cual los costos comienzan a convertirse en una carga.

Cerca del 17% gastó más de la mitad de sus ingresos en vivienda. A nivel nacional, sólo el 10.2% de los propietarios gastó ese porcentaje.

El activo mercado de vivienda atrajo una ráfaga de construcción, aunque los expertos en el tema sostienen que no ha sido suficiente para mantenerse al día con el aumento del empleo y la población.

Los legisladores de California presentaron este año más de 100 proyectos de viviendas, incluyendo propuestas que aumentarían el financiamiento para viviendas subsidiadas y facilitarían la construcción a los desarrolladores privados.

Por ahora, muchos aspirantes a compradores están haciendo sacrificios. Zahedi, el agente del Valle de San Fernando, afirmó que algunos de sus clientes terminan gastando más de lo que inicialmente pensaban, mientras que otros compran propiedades en vecindarios más económicos que los que tenían en vista en un primer momento.

De cualquier manera, estimó que alrededor de tres cuartas partes de sus compradores gastan un 40% de sus ingresos en costos de vivienda. Otras personas se rinden, explicó Zahedi, señalando que ahora el promedio de ofertas que reciben las casas es de entre tres y cinco, mientras que hace meses era de entre cinco y 15.

Marc Tahler, otro agente en el Valle de San Fernando, sostuvo que la demanda es candente en el rango medio del mercado, pero que al superar el umbral de $1.3 millones algunos compradores “se retiran”. “En ciertas propiedades no se puede creer los precios”, afirmó. “‘No pienso gastar $1.3 millones en esto’, dicen algunos”.

En las ricas ciudades playeras de Manhattan, Hermosa y Redondo, los compradores están avanzando, convencidos de que si retroceden ahora, “sólo será más difícil”, explicó Sulpor, el agente de South Bay. “Miran los números y los valores de las casas siguen aumentando”.

Incluso si la economía sigue avanzando tal como está, algo eventualmente cambiará, señaló Appleton-Young. “La proporción de ingresos que la gente gasta en pagos de hipotecas no es indefinida”, dijo. “Esto no puede durar para siempre”.

Traducción: Valeria Agis

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