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Cuando no hay tiempo y los clientes necesitan gasolina, una ‘app’ se encarga

En una era en la que ningún encargo es demasiado pequeño para subcontratarlo a una aplicación de teléfono inteligente, la empresa emergente Purple, envía a un desconocido a llenar su tanque de gasolina; esto podría sentirse como que el capitalismo por pedido ha llegado demasiado lejos.

Así es. Hoy día usted puede oprimir un botón para obtener gasolina, no es necesario ir a la gasolinera.

Con Purple, la cual se amplió a San Diego el mes pasado pero tiene su base en Los Ángeles, los clientes pueden usar la aplicación de la compañía en su iPhone o androide cuando les está haciendo falta combustible.

Un “mensajero” de Purple, vestido con una camiseta morada, vendrá hasta donde usted se encuentre en un lapso de una a tres horas, encontrará su coche y añadirá 10 o 15 galones de gasolina (usando latas de gasolina portables) a su tanque.

Se cargará a su tarjeta de crédito el precio corriente de la gasolina ese día, como se anuncia en la solicitud, con precios comparable a lo que podría encontrar en las gasolineras en su vecindario. El cargo por un servicio de entrega más dilatado a las tres horas ofrecidas está siendo dispensado por el momento. Su única tarea de usted es asegurarse de que su tanque de gasolina sea accesible a la gente de Purple.

“Es muy conveniente. Siempre me espero hasta el último minuto para llenar el tanque de gasolina”, dijo Stephanie Aviv, de 41 años, cliente de Purple y residente de Los Ángeles que ha dejado de ir a la estación de gasolina totalmente. “En mi cabeza, es solo una pérdida de tiempo ir a la gasolinera”.

Ella es el tipo de cliente habitual que Purple tenía en mente cuando, en mayo, la compañía lanzó su aplicación de gasolina por pedido en Los Ángeles. Respaldado por millones de dólares en financiamiento inicial, (con sumas a futuro procedentes del fundador de Uberco, Oscar Salazar), Purple tiene la arrogante ambición de alterar el negocio tradicional del combustible del mismo modo que Uber perturbó el mercado de los taxis, utilizando la tecnología del teléfono inteligente para ahorrar esfuerzo y tiempo a los consumidores.

De acuerdo a U.S. Energy Information Administration, los americanos están usando 9 millones de barriles de gasolina al día, tal vez entonces si hay un mercado real para un nuevo tipo de llenado de tanque con servicio completo. Purple no es la única empresa de inicio que piensa así. Hay por lo menos otras dos aplicaciones, Filld y FuelMe, que estan entregando gasolina por pedido en diferentes mercados.

Purple asegura que ha inscrito a miles de usuarios en sus primeros dos mercados, Los Ángeles y San Diego. Purple obtiene el 50% de sus pedidos diarios de clientes habituales, dijo su cofundador bruno Uzzan, señal de que el servicio ha probado ser de utilidad para los primeros clientes que adoptaron el servicio.

“A la mayoría de nosotros no nos gusta ir a la gasolinera”, señaló Uzzan. “Nuestros clientes están diciendo que pierden tiempo. Tarda de 10 a 15 minutos llenar el tanque de combustible, y ellos quisieran poder usar el tiempo en otra cosa”.

Para endulzar el trato de gasolina por pedido, Purple cobra una cuota de conveniencia de solo $1 por la entrega en Los Ángeles que no pase de una hora. Por ahora, los clientes que optan por el servicio de tres horas pueden obtener el relleno de gasolina sin un recargo adicional. Los precios aumentarán eventualmente, pero la idea es conectar a los consumidores con una oferta que es demasiado buena para dejarla pasar.

La compañía cobra una pequeña cantidad por encima de lo que paga por la gasolina, la cual los mensajeros simplemente acarrean de las estaciones más baratas en la ciudad, pero la diferencia puede no ser importante para aquellos que no están cuidando hasta su último centavo.

“El precio es casi el mismo que en la estación de gasolina”, explicó Aviv. “Parecería que estás hacienda algo lujoso, pero no lo es”.

Con la proliferación de los teléfonos inteligentes, no se anticipa que disminuya el auge de los pedidos, pero algunas de las empresas sin duda, desaparecerán. Como dijo Osinski, algunas especialidades son tan nicho que no se pueden sostener.

Pero Lania Bettin dice que ella usara Purple otra vez.

“Yo vivo enfrente de una gasolinera,” dijo la residente de Los Ángeles, “pero no siempre tengo tiempo para parar”.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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