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‘El Niño’ hace su presencia en julio, se pronostican fuertes lluvias

El puente en dirección al este de la Interestatal 10 entre Coachella y la frontera de Arizona se encuentra en ruinas después de que las inundaciones del día de ayer arrastraron al puente. El tráfico en ambas direcciones de la principal carretera este-oeste ha sido detenido por tiempo indefinido mientras los ingenieros evaluación los daños.

El puente en dirección al este de la Interestatal 10 entre Coachella y la frontera de Arizona se encuentra en ruinas después de que las inundaciones del día de ayer arrastraron al puente. El tráfico en ambas direcciones de la principal carretera este-oeste ha sido detenido por tiempo indefinido mientras los ingenieros evaluación los daños.

(Don Bartletti / Los Angeles Times)

Un puente derrumbado sobre la Interestatal 10 que cerró una vital ruta de envío con Arizona, deslizamientos de tierra en Moreno Valley y un pesado tráfico sobre las autopistas del sur de California por las fuertes lluvias del fin de semana son tan sólo un adelanto de los problemas que podrían presentarse este invierno con un fuerte fenómeno de El Niño, dicen los analistas.

La tormenta del fin de semana que cayó el sábado y el domingo sobre la región no sólo fue sorprendente por su tiempo -- las tormentas de lluvia del mes de julio son eventos raros en el sur de California -- sino por su fuerza, dijo el Servicio Meteorológico Nacional.

Más de una docena de registros de precipitación local se rompieron durante el fin de semana, informó el servicio meteorológico, y se pronóstico más lluvia para el lunes.

El fenómeno de El Niño que ha calentado las aguas del Pacífico al parecer ha colocado un tapete de bienvenida para que las tormentas tropicales se dirijan al norte, más cerca de la costa de California que durante los años normales, permitiendo que los sistemas como la Tormenta Tropical Dolores traiga un pesado clima lluvioso al paisaje reseco del oeste, dijo Stuart Seto, un especialista del Servicio Meteorológico Nacional.

“Aun cuando Dolores es una buena llamada de atención para nosotros, debemos comenzar preparando para finales de agosto o principios de septiembre”, dijo Seto, diciendo que es cuando la región podría ver más lluvias.

Después de eso llega la tradicional temporada de lluvia de California, la cual empieza en el mes de octubre. Un fuerte fenómeno de El Niño podría significar un alivio significativo de la implacable sequía del estado, dijo Seto.

Pero mientras que una fuerte temporada de lluvias podría significar un alivio de largo plazo para el paisaje de California, pondría a prueba la infraestructura del sur de California. El domingo por la tarde, un arroyo localizado en Desert Center entre Coachella y la frontera de Arizona se desbordó y arrastró un puente de la autopista 10.

El camino se hundió y se derrumbó, clausurando durante semanas uno de los vitales corredores de envío de camión del estado o, más probablemente, durante meses. El lunes, Caltrans comenzó a inspeccionar otros puentes y encontró otro segundo puente susceptible a derrumbarse.

Mientras tanto en Moreno Valley, alrededor de una docena de propietarios de viviendas trabajaban para limpiar sus propiedades después de que las rocas y el deslizamiento de lodo enviaron toneladas de tierra cuesta abajo.

La lluvia del mes de julio es tan inusual en el sur de California que la tormenta rompió un número de registros para el mes. Las 0.36 pulgadas de lluvia que cayeron en el centro de Los Angeles el sábado cestableció un récord para la mayor precipitaciones en el mes de julio, superando el cuarto de pulgada que cayó en julio de 1886, dijo David Sweet, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional.

“Julio por lo general es el mes más seco del año”, dijo Scott Sukup, meteorólogo del servicio meteorológico, el domingo. “El tener tanta lluvia ayer y otra importante tormenta el día de hoy es bastante inusual... Para julio es histórico”.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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